ipt>(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
Jueves, 15 de abril de 2021. Última actualización: Hoy

Una historia detrás de los libros

El miércoles 15 enero, 2020 a las 3:28 pm
Una historia detrás de los libros

Una historia detrás de los libros

Una historia detrás de los libros

   Es verdad de Perogrullo decir que a los niños, con avanzado ejercicio de la razón, les fastidia acompañar a sus padres en las visitas, así sean estas ocasionales. Pues bien, en la historia que quiero compartir eso no aplica. La niña a la que me refiero responde al nombre de Isabel Vergara Lemos y tiene ocho años; ella sí acompaña a sus padres, pero bajo una condición: “Si me confirman que en esa casa hay una biblioteca, voy”. En consecuencia, mi casa está en la lista de los hogares visitados por la infanta Isabel.

   Ya se imaginarán, Isabel no llega para sentarse en la sala de visitas, ella conoce el camino, se disculpa y pasa derecho a la biblioteca; pasados unos minutos ya tiene dos o tres libros elegidos. Y como las visitas de sus padres suelen ser frecuentes, ya la biblioteca empieza a escasear, y yo a preocuparme. En ese ánimo estaba en la última visita, cuando Isabel me puso un paquete en las manos y me pidió que lo abriera… ¡Eureka!, un libro. Isabel me trajo a regalar un libro el día de mi santo.

   Un libro con un título sugestivo: La noche en que Frankenstein leyó el Quijote, del escritor español Santiago Posteguillo; su tercera edición en editorial Planeta, 2015. Posteguillo hace un viaje por épocas y continentes para contarnos en estilo directo y sencillo la historia, entre curiosa e insólita, de muchos libros cuyos títulos son familiares a lectores habituales. La portada es ya sugerente: un personaje de ficción, Frankenstein, de la novela de Mary Shelley, inmerso en la historia de su homólogo don Quijote.

   Esta obra cuenta las vicisitudes previas a la publicación de un libro, enfatizando, claro, la vocación a veces suicida de sus autores. ¿Quién no recuerda las penurias de Gabo y su esposa para mandar el paquete (partido en dos) con Cien años de soledad a Suramericana, en Argentina? Pero esa historia no se incluye, es reciente y demasiado conocida. Son veintitrés las historias de Posteguillo. La primera, por supuesto, es la de aquella legendaria biblioteca de casi un millón de rollos de papiro. Y ya saben, su verdadera historia solo puede ser contada por las cenizas.

   Y ahora que le sugerimos al gobernador y a los diputados del Cauca la creación de la Secretaría de Cultura, viene como anillo al índice la segunda historia, que no es un libro sino la Ciudad-Libro: Dublín (Irlanda). Acuérdense, en esa ciudad bendita nacieron y escribieron Jonathan Swift, Óscar Wilde, Bernard Shaw, Samuel Beckett, James Joyce, Bram Stoker, William Butter Yeats. De ese grupo, le dejo al lector la tarea de averiguar quiénes son premios Nobel. Y este otro guiño para el señor Gobernador: “En otras ciudades, la gente inteligente sale y hace dinero. En Dublín, la gente inteligente se queda en casa y escribe libros”. En 2010, Dublín fue designada por la UNESCO “Ciudad de la Literatura”. Hasta la fecha son cuatro las ciudades con esa gracia. Es perfectamente legítimo pensar que Popayán bien pudiera ser la quinta.

   Y podría seguir con las otras historias, pero el espacio ya no da para más. O sí, pero para cerrar en círculo. “La historia de una niña de ocho años a la que le gustaba leer”. A esta niña (Alice) se debe que hasta la fecha (datos de la Web) se hayan vendido más de cuatrocientos millones de ejemplares en todo el mundo, de una saga que comenzó con Harry Potter y la piedra filosofal. “J. K. Rowling, su autora, ha hecho que millones de niños y adolescentes se acostumbren a leer libros de hasta novecientas páginas”. Un verdadero milagro en pleno siglo XXI.

***************************************

Otras publicaciones de este autor:

Una historia detrás de los libros
Sigue a Proclama en Google News
También te puede interesar
Deja Una Respuesta
Abrir el chat
1
Paute aquí
Hola 👋
¿En que podemos ayudarte?