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Martes, 22 de octubre de 2019. Última actualización: Hoy

Un sábado

El lunes 22 julio, 2019 a las 9:01 am
Imagen cortesía de: https://bit.ly/2Ynr0zC
Un sábado

Un sábado

Por Leopoldo de Quevedo y Monroy

Un sábado no es este sábado. Es cualquiera. Porque el sábado es el día anterior al domingo y ya fin de semana. Venerable día de descanso. Más que el domingo que tiene más arandelas. El sábado tiene el sello de final de semana, de parar de ir a la oficina y descansar. No hay misa ni otros compromisos. Más bien sale uno a paseo y a hacer el mercado casero. Y se llevan los niños a pasear o a cine.

El sábado no está signado con fiesta de guarda ni es día de trabajo. Es día de quedarse en casa tranquilo. Que nadie se levante temprano y que la mamá no recuerde a los niños que se levanten y vistan rápido porque hay que ir al colegio o la escuela. No tenemos en Colombia la tradición judía de guardar el sábado. No hay compromiso alguno. Todo el día puede uno quedarse en casa haciendo pereza. Las visitas pueden llegar y entenderán que había que avisar porque el día es de perecear y no preocuparse de etiquetas.

No sé cómo se fue instalando en todo el mundo que se rige por el terrible fuete de la libre oferta y la demanda, del comercio muy bien organizado, un día como el sábado. Fue un acierto, de todas maneras. No porque los padres salen a hacer mercado – y no les queda otro día – porque es domingo para ir a misa y visitar por la tarde a las amistades o salir a Villeta en Cundinamarca o algún pueblo de la provincia. Aunque sea a Cajicá en la sabana o Ginebra en el Valle. Pero hay que salir. Ni que fueran los más de malas.

¿Será muy de malas el sábado o – todo lo contrario – muy de buenas? Es el día cojo. Ni es de trabajo ni es de fiesta. Es de hacer pereza, de hacer cualquier cosa. Como ir a tomarse unas polas en la tienda donde fían o dan crédito, como la de don Luis en el Barrio Porvenir. Pasarán vendiendo flores y empanadas y en la tarde se puede ir a la peluquería o vendrá la manicurista.

¿Que estoy narrando lo que pasa en un pueblo y no en una ciudad como en ésta que vivo? O habrá alguna excepción y eso no pasa ni en Moscú ni París, ni Bogotá o Madrid?

Yo certifico que aún aquí pasa igual. En un barrio se reproduce lo que pasa en un pueblo de provincia. El paisaje y las costumbres van con uno a todas partes y “en toda casa se cuecen habas”, lo dijo ya Cervantes que lo certifica a calderadas

Cada uno y en cada país se reproduce ciegamente lo que se aprendió de pequeño. El paisaje, las costumbres, las bebidas y la arepiada o la butifarra, como la informalidad laboral aquí lo mismo que en Perú.

Ah, sábado de perecita, de quedarse en cama y en casa y no salir ni a la esquina.

20-07-19 – 11:03 a.m.

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