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Un punto de vista sobre las elecciones locales

El jueves 27 agosto, 2015 a las 10:33 am

Guido Hurtado webPor: Guido Germán Hurtado Vera
Historiador y Politólogo

Del siglo XXI, van 15 años. Corresponde por ello, mostrar lo extraña que sigue siendo Colombia. En términos políticos, las clases gobernantes se caracterizan por su estrecha intuición política. La voracidad los ha llevado a que el Estado cada vez sea más débil y más des-institucionalizado.

Las experiencias latinoamericanas de dicta-duras y dicta-blandas no han logrado arrasar en Colombia la permanencia del gobierno de unas elites políticas fracasadas. Durante todo el siglo XX, los dos partidos políticos tradicionales, conformados en su mayoría por rentistas y comerciantes, construyeron un Estado fiscalmente débil. No estuvieron dispuestos a hacer leyes para cobrarse ellos mismos los impuestos que debían pagar al Estado por la acumulación de su riqueza. Riqueza que muchos adquirieron con los recursos públicos.

Desde el Frente Nacional y para salir de “La Violencia” de medio siglo, comenzó a funcionar la política social, como una forma de injerencia del Estado en función de lograr algún tipo de justicia, dentro de una sociedad injusta. En consecuencia, aparecieron los políticos profesionales. Hoy crecen vertiginosamente. Son los que sustituyen las funciones del Estado y juegan a proveer de salud, educación, lotes, acueducto, becas, casas y todo lo inimaginable a los más desprotegidos y vulnerables. Paliativos que utilizan para mantener sus clientelas políticas. Clientelas que son su mercado electoral. Con esos votos amarrados, ganan alcaldías, gobernaciones y otras.

Alcaldía Municipal - Santander de Quilichao - CaucaSantander de Quilichao es prueba indiscutible de lo anterior. En el sentido en que muchos de los políticos profesionales no han entendido la función de la política y la administración de los bienes públicos. Aparte de concebir que la política sirve para alcanzar el bien común y no el bien personal.

Los nombres y apellidos de las personas y ejemplos que cito corresponden a mi percepción política como ciudadano. Acentúo: no es un asunto personal, es un asunto público y por lo tanto político. Por el sólo hecho de que todos los nombrados son sujetos públicos -administran o administraron recursos públicos-. En el caso de sentirse aludidos, espero de ellos respuestas con argumentos, con altura. No respuestas ruines y bajas. Se trata de darle contenido a la discusión de los asuntos públicos. Y puntualizo: no he sido funcionario público. No he desempeñado ningún cargo público. Pago los impuestos que me corresponden por ley. Soy un ciudadano. Y por ello exijo respuestas públicas a los que fungen como políticos que administran lo público.

Luis Eduardo Grijalba MuñozHumberto Peláez Gutiérrez, exparlamentario que en las décadas de los 70, hasta finales de los 90, se convirtió en cacique político. No gestionó ninguna obra de envergadura para el Cauca y, menos, el norte del departamento que le garantizara a esta región un mejor modo de vida. En las elecciones locales de hace cuatro años acompañó a Luis Eduardo Grijalba Muñoz. Salió tiempo después criticando fuertemente a éste y a su administración. Hoy, por su decisión personal, acompaña la candidatura a la alcaldía de Santander de Quilichao de Lucy Amparo Guzmán González. Dijo Peláez Gutiérrez, en el 2013, que sin su apoyo político Grijalba Muñoz no hubiese sido Alcalde. En el supuesto de que Guzmán González llegue a ser alcaldesa, esperamos que Peláez Gutiérrez no salga a decir que le debemos la alcaldía y que ella ganó por él y sus incalculables números de votos de una clientela cautiva que aun dice tener. Asimismo, espero que la participación política de Peláez Gutiérrez sea de manera altruista. No vaya a ser que salga exigiendo, en términos burocráticos, esta vida y la otra.

Enver JerónimoAunque no son élite política, como Peláez Gutiérrez, sí son una familia que hace política unida. Jerónimo León Velasco y sus hijos, Enver Jerónimo y Vladimir Velasco García, hoy vuelven a compartir los principios del proyecto político en cabeza de Guzmán González a la alcaldía de Santander de Quilichao. Los mismos principios y valores que expusimos cuando apoyamos a Carlos Julio Bonilla Soto a la Alcaldía para el periodo 2004-2007, y que después insultaron de manera absurda. En aquella administración, la de Bonilla Soto, toda la familia hizo parte del gobierno. Posteriormente las críticas a la administración de Bonilla Soto fueron desacertadas. Así que Enver Jerónimo Velasco García se lanzó como candidato independiente a la alcaldía de Santander para el periodo 2008-2011. A continuación declinó y se unió a la campaña política de Grijalba Muñoz. Cuando este último ganó la alcaldía para el periodo 2012-2015, toda la familia hizo parte de la burocracia del alcalde. Pero de similar modo pasó lo que pasó en la administración de Bonilla Soto, algo los disgustó y sus críticas a Grijalba Muñoz no se hicieron esperar. Debo suponer que las pretensiones de la familia Velasco García no coincidieron con las de Grijalba Muñoz. Entonces, vino la diáspora política. Hoy están acompañando la campaña política de Guzmán González. Espero que la historia planteada anteriormente no se repita. La alcaldía no es una empresa familiar.

Centro DemocráticoHace algunos días anexaron a la campaña política de Guzmán González algunos miembros del Centro Democrático, CD. Los que representan la ideología más a la derecha de Álvaro Uribe Vélez, un crítico acérrimo de las políticas de paz que los liberales plantean.

Guzmán González está avalada por el partido Liberal y de cara a este respaldo político me surgen algunas dudas, entre ellas ¿en un posible escenario de posconflicto cómo procederían los del CD y los del partido Liberal, teniendo en cuenta que sus posiciones frente a éste son opuestas? ¿Se podrían poner de acuerdo los del CD y los liberales en cómo nombrar a las FARC? ¿Terroristas y bandidos para los del CD? ¿Y actores políticos para los liberales? ¿En el caso de que las FARC pasen a ser un partido político qué camino tomarían los del CD y los liberales? ¿Los reconocerán como semejantes políticos? ¿Se distanciarán? ¿Cuál es la salida jurídica de las FARC que ambos partidos comparten, impunidad: perdón y olvido, justicia transicional o justicia penal internacional? ¿Están de acuerdo los liberales con el planteamiento de la senadora Paloma Susana Valencia Laserna, de dividir al Cauca en dos, uno donde vivirán los indígenas, y otro, donde vivirán los mestizos y las negritudes? Dejo esto preguntas esbozadas para que después, en una eventual firma del fin del conflicto e inicio del posconflicto, no haya diferencias abismales entre miembros del CD y del partido Liberal. Y en el caso que Guzmán González gané la alcaldía de Santander no se fracture o disuelva el proyecto local. Me explico, el proyecto local debe blindarse de tal manera que esté regido por principios y valores compartidos y no por la visión guerrerista del CD o la visión de paz del partido liberal.

Dicho todo lo anterior, no me vayan a responder con la vieja tesis de que el manual de la praxis política dicta que es mejor sumar que restar. Que es con votos y dinero con los que se ganan las elecciones. Que no importan los valores y principios. Probablemente lo anterior en el plano de política clientelista es totalmente cierto. Esa es nuestra cultura política y por eso estamos como estamos.

Pero cuidado, en el plano de lo ético no todo se vale. Prefiero perder las elecciones dignamente y convertirme en fuerza opositora, que dejar en el suelo la política de los principios y los valores. Tal vez mi postura puede sonar moralmente pura o en el peor del caso recalcitrante, pero esa es mi visión de la política.

Por ello afirmaba arriba, que los políticos profesionales que fungen suplantar el Estado con dádivas para los ciudadanos y juegan a proveer a éstos de los derechos esenciales, son nefastos para la democracia. Suponen estos políticos profesionales que los bienes esenciales de la modernidad, que son el desarrollo humano y social, se pueden suministrar a cuenta gotas a los ciudadanos como sí se les estuviera haciendo un favor y que por ello, los ciudadanos, tienen que reverenciar a estos políticos.

Lo anterior es lo que han forjado la mayoría de las administraciones locales en todo el país. Y es lo que hizo la actual administración de Grijalba Muñoz. A más de que mercantilizó y privatizó la administración local. De tal modo que hoy Santander de Quilichao se debate en la peor crisis institucional, sociopolítica y económica de toda su historia política.

Fabio Montoya¿Qué va a saber de la moralidad pública Grijalba Muñoz? ¿Qué van a saber de los asuntos públicos algunos de sus funcionarios y exfuncionarios? Pregunto ¿Ha explicado públicamente por qué, su ex secretario de Tránsito, Fabio Humberto Montoya Restrepo, devolvió unas máquinas retroexcavadoras de minería ilegal sin que esto correspondiera a sus funciones? ¿Igualmente ha desvirtuado, públicamente, las imputaciones de las gentes de Santander que en las secretarías de Hacienda y Tránsito, en el IMDER y en la Oficina de Planeación hay anomalías que ponen en peligro el tesoro público? Lo anterior es la función de un alcalde, velar por lo público y por las actuaciones impúdicas de sus colaboradores.

Hoy, el mensaje que ha dejado a los jóvenes quilichagüeños es la de la cultura de lo fácil y del atajo. Revivió cultura mafiosa de la década de los ochentas y noventas. Es decir, el quebrantamiento de las leyes y la des-institucionalidad.

Por ello el decoro moral y ético debe llevarnos, a los hombres y mujeres que queremos una administración local mejor, a derrotarlos, honradamente, en las próximas elecciones. Sin acudir a la trashumancia electoral, a la compra de conciencias, a una campaña de desprestigio del contrario político y a otras perspicacias que Grijalba Muñoz ha utilizado las tres veces que ha sido candidato a la alcaldía.

Ricardo Cifuentes GuzmanEl caso de Ricardo Alfredo Cifuentes Guzmán merece comentarse en este artículo. Abogado. Ex asesor constitucional. Ex secretario departamental. Exalcalde en los tiempos aciagos de los ‘paras’. Su administración local fue importante. El municipio hizo tránsito a un proceso de modernización en la gestión pública, después de las administraciones de Víctor Claros Medina, Arnaldo Idrobo Lalinde, Luciano Echeverry Vélez, Aldemar Ríos Bermúdez y Williams Ortiz Ararat. Todas importantes en la transición de la ley de descentralización administrativa y de elección popular de alcaldes.

Cifuentes Guzmán tiene un discurso político que aún no logro ubicar. Lo digo porque llamándose demócrata, participó en el convite de una nefasta administración por terminar y que dejará a Santander sumida en la miseria pública. Mi crítica a Cifuentes Guzmán es que siendo un hombre idóneo y decente, nunca se pronunció abiertamente sobre esa forma de hacer política que atenta contra la moral pública. Allí se mantuvo por casi tres años.

CLAUDIA LOPEZHoy es el candidato del Partido Verde a la alcaldía de Santander, un movimiento político fuerte y serio que ha venido planteando unas políticas públicas de inclusión y de construcción de democracia. A la cabeza de este partido político está una mujer idónea, Claudia Nayibe López Hernández. Ella, junto con Gustavo Francisco Petro Urrego, destapó la olla podrida de la parapolítica. Es actualmente una de las senadoras estrella del Congreso colombiano.

Álvaro Mendoza, candidato a la Alcaldía de Santander de QuilichaoRicardo Alfredo Cifuentes Guzmán, permítame unas preguntas ¿Qué lo hizo cambiar de opinión? ¿Por qué no apoya la candidatura de Álvaro Hernando Mendoza Bermúdez, el candidato de Grijalba Muñoz? ¿Qué sucedió con la unidad que ganó las pasadas elecciones? ¿Naufragó? No me vaya responder, que la política es cambiante. Esa respuesta se cae por su propio peso. De usted espero respuestas semejantes a su intuitiva visión política.

Aparte de lo anterior esperamos todos los habitantes de Quilichao del grupo político cercano a Cifuentes Guzmán, Néstor Alfonso Pardo García, Zenardo Elías Trujillo, Orlando Zúñiga Arias y María Elena Navarrete Gutiérrez, una delicadeza ética y moral, ya que deben explicar las acciones públicas que tienen en el ojo del huracán a Grijalba Muñoz, como la compra y venta de lotes y en la cual algunos de ellos participaron.

Debo decirlo: es Álvaro Hernando Mendoza Bermúdez un ciudadano profesional de bien. Pero distingo que en su campaña política hay, como todas en este país, ciudadanos que hablan de lo público pero sus acciones públicas fueron erradas. Allí están dos de los exgerentes del Hospital Francisco de Paula Santander, HFPS, Daniel Amilcar Terranova Romero y Carlos Gabriel Quiñonez Quintero. Ellos administraron la institución y su gestión pública tuvo sus bemoles. Al presente el HFPS está en la quiebra. Sus administraciones se dedicaron, por un lado, a crecer la burocracia. Cuando la misión de un centro médico es contar cada vez más con más personal de auxiliares, enfermeros y enfermeras, médicos y médicas y especialistas para alcanzar su fin. Concibieron el asunto público de la administración como un asunto privado y se consagraron a emplear una masa de funcionarios que, en esencia, no debían estar allí. ¿A quién pagaron favores políticos? Y por otro lado, a hacerle creer a la ciudadanía que el grave problema fiscal del Hospital es que las EPS no pagan sus obligaciones. En parte esto es cierto.

De igual manera el gerente actual del Hospital, Orlan Mina Vergara, debe explicar públicamente por qué esta institución está en crisis. Su gestión ha sido la misma de los todos los anteriores exgerentes. Deberá por ello pormenorizar a todos los ciudadanos las causas sucesivas que llevaron al Hospital a tal situación. No lo ha hecho y creo que no lo va hacer. Es que en este país los funcionarios públicos se creen dioses sin responsabilidades administrativas. Y en cierta medida los ciudadanos somos igualmente culpables, porque creemos que de verdad son dioses y no les exigimos que las cumplan sus compromisos.

Para entender y dimensionar el problema de los hospitales públicos les recomiendo a todos los lectores ver la entrevista (emisión del domingo 23 de agosto de Noticias Uno. La Red Independiente) donde Gustavo Adolfo Prado, ex abogado de la candidata a la gobernación de Valle Dilian Francisca Toro Torres, explicó con lujo de detalles lo que sucede en la salud pública del Valle.

Al mismo tiempo, tanto en las campañas políticas de las campañas de Mendoza Bermúdez y Guzmán González, están algunos de los honorables concejales de este periodo. Algunos aspiran a ser relegidos, otros no. Algunos de estos fatales personajes se inventaron, junto con Grijalba Muñoz, un modelo perverso que ha puesto por encima de los intereses sociales, los intereses personales. Nunca hicieron control político. Y esa es la función de un Concejo Municipal.

Algunos de esos concejales fungieron como los borregos de Grijalba Muñoz, por tal situación son igualmente cómplices de la crisis que vive Quilichao. Ellos no saben qué es el control político, pero si saben del plato de lentejas. Esto sirve en parte para explicar por qué no se ha podido controlar a Grijalba Muñoz y le han aprobado todos los proyectos de acuerdos que ha presentado al Concejo.

Germán-JiménezDe paso aprovecho saludo y enaltezco a Germán Adolfo Jiménez Valencia, un concejal íntegro y virtuoso que ha hecho muy bien las cosas y ha denunciado valientemente las irregularidades de la actual administración.

Es un secreto a voces que en la campaña política de Mendoza Bermúdez está el mismo inversionista de la campaña política del 2010 de Grijalba Muñoz. No es un funcionario público, pero tiene la virtud de ejercer un poder, inclusive, mayor que el de Grijalba Muñoz. Tanto así que no se mueve un contrato o nombramiento sin su venia. ¿Se imaginan el poder si gánese Mendoza Bermúdez? Ahora sí nos jodimos. La privatización de lo público, es decir, la consolidación de las empresas electorales. El método es este, invierto dinero y lo recupero con una tasa altísima de valor con los contratos públicos. Por ello el ladino Juan Carlos Martínez Sinisterra, destituido e inhabilitado por parapolítica, afirmó hace tiempo atrás: “es más rentable ganar una alcaldía que enviar cocaína al exterior”.

Debo reconocer que en la administración de Carlos Julio Bonilla Soto hubo errores, pero no se malversaron los fondos públicos. Tanto así que se saneó financieramente el Municipio. Hubo hasta donde mi conocimiento lo permite, un talante ético. Al tiempo, doy la razón que en la administración de Juan José Fernández Mera hubo arrogancia e incapacidad de gestión. Para la muestra los nombramientos en las secretarías de salud, obras públicas y tránsito. Pregunto ¿Se pagaron favores políticos? o ¿Se contribuyó para que algunos funcionarios baladíes pudieran pensionarse con mejor salario? Pero en ambas, la de Bonilla Soto y la de Fernández Mera, no pernoctaron los gallinazos alrededor de los dineros públicos. Espero no estar equivocado.

Todo lo que he planteado en este escrito explica, en parte, cómo en el proceso político local de la administración de Grijalba Muñoz se rompieron los lazos de la defensa de lo público y lo legal y fueron sustituidos por lo indebido. El colofón de este artículo es que lo que distingue hoy a Quilichao es su desigualdad social progresiva, el problema del espacio público, una mayor cultura ciudadana, falta de espacios para la cultura y la recreación, mejores condiciones de salud y educación, la criminalidad y la violencia, los asomos de corrupción pública y al mismo tiempo la falta de una clase dirigente capaz de gobernar y de dar curso a la realidad de vivir en una sociedad más justa y democrática.

Así que idealizo una sociedad sin los políticos profesionales que sustituyen las funciones del Estado y que juegan a ser los salvadores de las sociedades. Idealizo una sociedad de políticos con vocación de lo público. Necesitamos construir una sociedad donde los ciudadanos no les deban favores a estos tristes personajes. Creo tener la intuición de no equivocarme con lo que simboliza Lucy Amparo Guzmán González y comenzar a re-construir este Santander de Quilichao que todos queremos.

Lucy-Amparo-Guzmán-GonzálezEspero que Lucy Amparo Guzmán González sepa poner límites. Que quienes la apoyamos lo hacemos en aras de ayudar a la construcción de una mejor sociedad para todos los ciudadanos quilichagüeños y que no lo hacemos para cobrar favores personales. Insisto: soy solo un ciudadano más, que se mete en problemas por escribir lo que piensa (otros lo piensan, lo musitan, pero no lo dicen). Tampoco soy yo quien señale quién llega o no a la campaña de Lucy Amparo Guzmán González. ¡Ni más faltaba! Eso lo definen sus directivos.

Muy cordialmente Lucy Amparo, es mi deber moral recordarte los principios y valores de este proyecto político y de paso darlos a conocer a los que no los conocen. Los escribimos hace ya más de una década.

Mi estimada estos principios y valores no se negocian y son fundamentales para rescatar a Santander de Quilichao de esta crisis institucional. Te los voy a enlistar para que los tengas muy presente después del 1 de enero del 2016 que inicies tu periodo como alcaldesa:

  • El dinero público es sagrado, no se roba.
  • La construcción de una cultura ciudadana, para vivir más y mejor.
  • El rescate de la vida pública para el servicio público, primacía del bienestar común sobre esa mezcla de delincuencia, corrupción y vanidad por la que pasa hoy la política.
  • La construcción del futuro de Santander de Quilichao como alternativa colectiva que involucre a la comunidad en una continua relación con la administración municipal y las instituciones.
  • El respeto por la vida sobre todas las formas de violencia.
  • El respaldo a la organización de las comunidades en la búsqueda del fortalecimiento de la identidad, la pertenencia, los principios y los valores éticos.
  • Y la necesidad de traducir estos principios en los planes de desarrollo posteriores.
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