Sábado, 18 de enero de 2020. Última actualización: Hoy

El domingo 27 abril, 2008 a las 12:09 pm

¿UN CONGRESO ILEGITIMO?

Los llamados “Padres de la Patria”, parece que fueran asimilados a “hijos bastardos” de la Democracia que degeneran cada vez más nuestro sistema político. Día a día, en la opinión pública la ilegitimidad en el Senado y en la Cámara de representantes, se desnuda lentamente por el ventilador que enreda a muchos parlamentarios, y se ha encendido gracias a las declaraciones ante la justicia de varios desmovilizados de los grupos paramilitares. Estos últimos criminales que se han sometido a la “Ley de Justicia y Paz” en el actual gobierno, han acusado a varios congresistas de haber tenido nexos con los señores de estas organizaciones ilegales para que les suministraran una manito con el fin de usurpar una curul en el capitolio nacional.

La forma mediante la cual han obtenido la mayoría de legisladores un sitial en el congreso, constituye evidentemente una ilegitimidad por procedimiento. El modo de “asistencia” más común, consistía en que estos candidatos por entonces, se aliaban con los paramilitares en regiones que estos tenían bajo su señorío, para constreñir a los votantes, inclinándolos a favor de los socios políticos para que tuviesen la elección segura en el Congreso. Sin duda alguna, este procedimiento que atenta contra el principio liberal de democracia, no es compatible con la concepción de los valores que nuestra sociedad posee. La legitimidad por procedimiento es tal, por la forma como se accede al poder, y no en virtud de lo que haga en el mismo; pero con las manos pantanosas con que escalan al Congreso, serán las mismas manos impúdicas con las que firmen las leyes.

Pero no solo es la nube sombría del paramilitarismo la que desmocha a pedacitos nuestro sistema democrático. En el Congreso la “polarización” también es delicada y aunque si bien es elemental que se presenten discrepancias ante hechos, según las distintas ideologías que emergen de nuestra sociedad, los términos tan ofensivos que se despiden de una y otra parte son bastante “tiernos”. Los Uribistas acusan de “guerrilleros y auspiciadores del terrorismo” a la oposición, y la oposición de “aliados con el paramilitarismo” a los hinchas del gobierno o hasta afirman que en Colombia se hornea “un Estado mafioso”. No es sino haber contemplado el improvisado debate que se le planteó a la senadora liberal Piedad Córdoba.

Este congreso en gran parte ha perdido la legitimidad ante muchos colombianos, que ven cómo en las sesiones parlamentarias están vacíos los sillones de cuero y madera en donde deben legislar nuestros dirigentes, pero cuando no es porque se los llevó la Fiscalía o la Corte, es por esa noticia desgarradora, que constituye una enfermedad denominada “ausentismo”.

Lamentablemente algunas leyes que ha proclamado este congreso, podrían estar manchadas con sangre, con la misma sangre rural que corrió por el filo del machete al degollar a familias enteras, o la misma sangre que bañó la cadena carnicera de la motosierra paramilitar. El lienzo democrático está teñido de escarlata, y la única forma de limpiarlo es con las aguas purificadoras de una ejemplar “reforma política” de consenso y sin contemplaciones.

Leer más…
También te puede interesar
Deja Una Respuesta