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Domingo, 26 de mayo de 2019. Última actualización: Hoy

Un acto de amor

El jueves 11 abril, 2019 a las 8:21 am

Un acto de amor

Un acto de amor
Por Elkin Quintero

«Escribir es un oficio que se aprende escribiendo»Simone de Boudoir

Desde donde me alcanza la memoria, he estado familiarizado con la lectura y la absorción de aquellos que se consideraron dignos de tal distinción. Estos gigantes de la literatura cuyas obras no sé si hoy aún se enseñan en las aulas, han ayudado a miles de chicos y grandes ser felices gracias a la fortuna de leerlas gracias al tono reverente o irreverente de un promotor de lectura, ellos con la cadencia de su voz causaron una profunda impresión, convirtiéndonos en los lectores para toda la vida. 

Sin embargo, para promover la lectura, la escritura y la oralidad se debe tener la capacidad de compartir con todos los seres humanos sin distingo de etnia, estrato social, ideología política o religiosa sus palabras, sus gustos, sus sueños, sus miedos y sus aventuras; asimismo, es dejar que la magia que vive en los libros incite a la trasformación social y permita de esa manera construir un ser humano integral. Pero, es más que un trabajo, es una vocación, un estímulo sobrenatural que nos permite incitar a niños, jóvenes y adultos para que sean felices, para que sean libres por medio de la lectura, la escritura y la oralidad.

Ser promotor de lectura, escritura y oralidad es un acto que nace del corazón, por la sencilla razón que se convierte en un ejercicio de compartir con los otros, de solidarizarnos con los otros, de entender a los otros, de vivir lo que viven los otros; en síntesis, este magno ejercicio permite humanizarnos en un mundo lleno de exclusiones y divisiones, de violencias y conflictos sin par.  Por ello es que la lectura, la escritura y la oralidad nos estimula para que desde nuestras discrepancias seamos sabios para poder construir verdaderos espacios para la paz y la convivencia y así descubrir que tenemos el poder de permitirnos Reencontrarnos desde las diferencias y por efecto de su acto sanador ser felices.

Nuestros niños y niñas aman la lectura y la escritura porque en ellas se vislumbra la esperanza y la felicidad y se alejan de las tediosas formas de control social.  Por lo tanto, la escuela y la biblioteca deben formar ese anhelado binomio fantástico, para hacer del acto de leer y escribir actos divinos. El desafío de la escuela es conseguir fortalecer la práctica docente tomando en cuenta la biblioteca como un instrumento estimulante y facilitador para que los alumnos lean de forma espontánea, creativa, constructiva, libre y puedan insertarse en el universo de la cultura, con el deseo y el placer de leer para adquirir conocimientos y comprometerse efectivamente en el contexto social en el que están inmersos.

Es por ello que se convierte en un imperativo recordar que los promotores de lectura, escritura y oralidad somos todos; si, ustedes amigos profesores que invitan a viajar hacia esos mundos de encanto y fantasía año tras año; ustedes queridos estudiantes, que se dejan permear por el poder de las palabras, y que además vibran al ritmo de las historias bien contadas al participar del VI Concurso Departamental de cuento 2019 “Palabras de paz” que lidera Gestora Social del Departamento Mabel Vargas; son ustedes padres de familia, que les permiten un espacio para que sus hijos puedan tocar los libros y poder sentir la fuerza transformadora que reside en el interior de las vocales, las consonantes y los signos de puntuación; también, promotor de lectura es usted señor gobernador que tiene la voluntad política y toma decisiones para invertir en lectura, escritura y bibliotecas y coadyuvar a la construcción  de un discurso que incite al reencuentro con el otro a pesar de las diferencias y se abstenga de promover la violencia y la división.

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