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Tuluá, puro corazón

El viernes 30 enero, 2015 a las 9:55 am
Luis Enrique Delgado

Por: Luis Enrique Delgado Periodista Acord-Valle

En los cuadrangulares que disputaron los equipos de la “A” buscando volver a la máxima categoría del fútbol colombiano, el Valle del Cauca apostó a la cabeza y al rabo.

A la cabeza, porque para todos el América de Cali era el gran favorito, al menos de su grupo, y al rabo porque, también para todos, el Cortuluá era el comodín, el colero fijo, y el equipo con el que los restantes rivales, América, Pereira y Magdalena, cuadrarían caja.

Sin embargo, “la cenicienta” que todos creyeron sacó de su interna el apelativo de su sede, “Tuluá, corazón del Valle”, y con ello destruyó todos los pronósticos para quedarse, sorpresivamente, con el cupo.

Sí, Tuluá es el “Corazón del valle” y por eso a su representante en el fútbol se le denomina “el equipo corazón”.

Nómina de cinco pesos

Cortuluá ascendió

Foto: diarioadn.co

Jaime de La Pava, ganador de tres títulos nacionales, precisamente con el América de Cali, pero que en su historial más son los fracasos que tiene para mostrar, supo sacar ventaja, futbolística quiero decir, y les ganó a todos.

Le echó tierra a sus nefastas estancias con el Santa Fe, Caldas, Tolima, Deportivo Cali (dos veces), Uniautónoma, y no recuerdo cuáles más y volvió por su senda exitosa, llenando de alegría a un pueblo pujante, progresista, caracterizado por su arranque, pero tristemente agobiado por la violencia.

No necesitó una nómina lujosa, ni costosa; podría decirse que basamentado en un veteranísimo como Carlos Rodas, que a sus 40 años cada que la situación  anda mal en el fútbol se va a manejar su taxi; y en un Jaime Córdoba, jugador de algunas virtudes, es cierto, pero de muy cortas ambiciones, conformó lo que muchos denominaron despectivamente (¿o con razón?) como un recogido, apenas para cumplir en la “B”.

Ahh… y por ahí se encontró, dicen que en un torneo llamado “La Copa El País” a un muchacho de nombre Jerry Ortiz, de 22 años, y le dijo: Venga juegue conmigo en el Tuluá.

Y este muchacho, desconocido, fue quien en la segunda fecha le marcó tres goles al Pereira (3-1) y con ello no solo atizó el fervor y el entusiasmo de sus compañeros, sino que esa misma noche dejó sin ninguna opción a la escuadra pereirana y al América de Cali. Puso a la ciudad corazón a soñar y a los incrédulos a pensar mejor las cosas y a convencerse que el favorito ya a no era el América sino “el equipo corazón”.

A puro corazón

Entonces, por eso hay que darle todo el valor a esos tres goles de Jerry sobre el Pereira, así no hiciera nada más, porque precisamente gracias a ellos su equipo llegó a la última jornada con mejor diferencia que su rival (el Magdalena) y por eso le fue suficiente el empate para adueñarse del cupo.

¿Con poco fútbol? Puede ser, pero sí con mucho corazón. Y ahora, en el máximo torneo, nadie se acordará del que jugó mejor, si es que lo hubo, sino del que ascendió.

Lamentablemente la crónica deportiva de la capital del Valle del Cauca vive solamente de y para América y Deportivo Cali. Pocos se acuerdan, porque no les interesa, que Tuluá es “el corazón del Valle” y que Cortuluá es “el equipo corazón”.

Por eso el equipo de Jaime de la Pava tendrá una labor bien difícil: luchar, a puro corazón.

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