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Domingo, 18 de agosto de 2019. Última actualización: Hoy

Tristes coincidencias y un guión

El jueves 11 abril, 2019 a las 8:58 am
Jorge Eliecer Gaitán

Tristes coincidencias y un guión

Dentro de las llamadas fechas tradicionales e icónicas de nuestra importante historia de Colombia, hay una que con el transcurrir de la misma, ha generado su valor propio e importancia, e incluso en los últimos años ha cambiado de razón social, podríamos decir, al tener otra denominación de acuerdo a los tiempos y contextos. Me refiero al pasado martes 9 de abril, en la cual se recordaron con diversas actividades de toda índole los 71 años del asesinato del caudillo popular Jorge Eliécer Gaitán, acaecido el 9 de abril de 1948 en la capital colombiana, cuya muerte violenta agitó el ambiente social y político de sus partidarios, produciendo el caos y la destrucción parcial de la ciudad y la muerte de muchos ciudadanos, pasando a la historia tal suceso trágico con el nombre de “El Bogotazo”, el cual hizo cimbrar para siempre el alma de Colombia hasta el sol de hoy y nunca será olvidado.

Tal como había comentado al principio, esa primera denominación del 9 de abril, pasó a llamarse el Día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado, en virtud a lo dispuesto en el artículo 142 de la Ley 1448 de 2011, que obliga al Congreso en pleno a dedicar una sesión en pleno para escuchar a las víctimas, siendo un día especial cuando los congresistas guardan silencio, mientras las víctimas cuentan sus experiencias tristes y formulan sugerencias y proyectos.

Por esos azares del destino, alguien podría decir casualidades o hasta premoniciones, para la misma fecha citada antes se programó entre el presidente Duque y los dirigentes del CRIC (Consejo Regional Indígena del Cauca), el tan esperado encuentro, que había sido postergado desde los inicios de la Minga, propiamente para el 12 de marzo del presente año, ante cuya ausencia empezó el bloqueo de la Panamericana, que duró 26 días, con sus obvias consecuencias ya conocidas, finalizando el pasado viernes 5 de abril, después de arduas y pacientes negociaciones, con la comisión oficial encabezada por la Ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez y de parte del CRIC con el Consejero Mayor, Neis Oliverio Lame. Como partes fundamentales de esa reunión final, los mingueros se comprometieron a desbloquear la vía, por tres días (cumpliendo con su palabra), para esperar al Presidente el martes 9 de abril en el municipio de Caldono.

Los sucesos posteriores que siguieron al desbloqueo, parecen escritos dentro de un guion macondiano, con la actuación de los actores o señores de la sombra: el actor Uribe con sus 5 trinos maquiavélicos, que hablan de masacres con “criterio social” y terrorismo, como preparando el terreno; el actor Néstor Humberto Martinez, con su preaviso de un posible atentado, el día anterior a la reunión en Caldono; el actor Botero, hablando de prevención y contundencia; el actor Carrillo rogándoles a los indígenas que por favor acudan a la cita y el actor Duque, que luego de unos saludos tímidos a la población, no cumplió con su palabra y se fue bien rapidito en su helicóptero, dejando plantados a los indígenas,  haciéndoles conejo desde el aire y dejando una falsa y pésima imagen.

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