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TELEPACIFICO: LA ORFANDAD REGIONAL

El jueves 29 junio, 2017 a las 5:56 pm

Empecemos por el principio. Para nadie es un secreto que a la mayoría de las personas la televisión pública les parece algo aburrido, acartonado, elitista o ajeno a su cotidianidad, a pesar de tener el carácter “público”, es decir, de y para todos.

La verdad es que, salvo muy contadas excepciones internacionales, hasta hace muy poco tiempo esta percepción estaba muy cerca de la realidad debido a la mala interpretación de los paradigmas fundamentales que debería cumplir este servicio público: informar, formar y entretener.

Y es que a quienes históricamente se les ha encargado la realización de esta televisión, entendieron, o mejor, interpretaron que la tv. pública sólo estaba allí para hacer programas “culturales” dedicados a repetir la historia oficial, reseñar algunas expresiones artísticas de una muy pequeña élite de conocedores del tema, usando un lenguaje hermético ajeno a la mayoría de los ciudadanos ávidos de conocimiento de su verdadera cultura, es decir, la de todos los días, la de los paisanos y de la tierrita.

Con la llegada definitiva de las nuevas tecnologías de la comunicación, tanto la televisión pública como la comercial privada, se vieron enfrentadas a desarrollar contenidos y formas diferentes a las tradicionales para alcanzar la penetración que han alcanzado la internet y sus derivados, las redes sociales. Cualquiera puede colgar contenidos en texto, audio o video en la red y alcanzar a cualquier persona en el mundo.

Sin embargo, contrario a lo que la mayoría piensa, el aparente desplazamiento de los medios masivos de comunicación tradicionales no ha sido tal, estudios internacionales de audiencia recientes han demostrado que alrededor del 75% de las personas aún ven televisión a través de los medios tradicionales, tv abierta o por suscripción, luego el reto por captar televidentes aún sigue vivo.

Dicho lo anterior, es preciso volver a los mencionados paradigmas de la televisión pública (informar, formar y entretener), puesto que en un país como Colombia, estos derroteros se hacen indispensables en el marco de un futuro escenario de reconciliación nacional y mucho más, si se tiene en cuenta la conformación de la tan mentada nación colombiana, esto es, su carácter multicultural y pluriétnico. Es en este nicho, usando términos publicitarios, en donde los canales regionales de televisión tienen que jugar un papel preponderante en eso que está plasmado como principios misionales de nuestro canal regional Tele Pacífico: “Misión: Somos un medio de comunicación público del occidente colombiano, que transmite contenidos de la región Pacífico hacia el mundo, para informar, entender y educar, generando identidad y contribuyendo al desarrollo social y cultural de la región”.

Al confrontar lo plasmado en el objetivo misional de Tele Pacifico con la realidad de la región, es evidente que tales objetivos hasta la fecha no han sido cumplidos. Ocasionalmente el canal regional cubre eventos en las distintas regiones que conforman el Pacífico colombiano (Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño) y ni qué decir de la nula o escasa participación de realizadores o realizaciones fuera del Valle, ajenos al círculo político cercano de las distintas gobernaciones del Valle. Entonces, lo regional es mero nombre y lo de generación de identidad pacífica es un mero enunciado.

Punto a parte la calidad de los contenidos. Atrás quedaron los años de Rostros y Rastros, de los dramatizados y de la calidad informativa y formativa. que nos ofrecía el canal regional en sus inicios, cuando se cumplían a cabalidad los derroteros de la tv pública. Lastimosamente el afán rentístico de las sucesivas direcciones del canal, junto con la falta de continuidad de las iniciales perspectivas, debido al constante cambio de administraciones, debidas a su vez al constante cambio de gobiernos locales, ha venido dando al traste con estas premisas originales, a pesar de los resultados oficiales mostrados por cada nueva administración.

Hacer televisión pública de calidad es posible, integrar la región no es tan difícil, menos, si se tienen en cuenta las nuevas tecnologías de las telecomunicaciones; así lo demuestra el éxito de Señal Colombia, que apostándole a lo regional, al lenguaje común, y la originalidad, ha logrado ofrecer productos culturales de gran aceptación entre los televidentes nacionales, logrando posicionar el eslogan: “así somos los colombianos”. Es cuestión de dejar de lado la ideologización politiquera, el clientelismo y usar bien los escasos recursos públicos de los colombianos vía ANTV. No puede ser posible que documentales brillantes como el de las historias del Pueblo Nasa Caucano, hayan sido realizados por gente de acá de la tierrita y hayan sido conocidos a través de Discovery Channel, Señal Colombia y no por el Canal del Sol.

Salvo la noticia roja, judicial o de orden público, para Tele Pacifico, el resto del sur occidente colombiano no existe y por supuesto, no tiene participación en el canal. Sí, estamos huérfanos de canal Regional.

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  1. Subrayados por fuera del texto original.
    Tomado de:
    http://www.telepacifico.com/nosotros/
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