Lunes, 21 de octubre de 2019. Última actualización: Hoy

Silvia de poesía

El jueves 22 agosto, 2019 a las 2:48 pm
Silvia de poesía

En Silvia, Cauca, el país de los Guambianos y otros países, la del hermoso valle del verde intenso, del ‘verde de todos los colores’, como dijera el poeta de la Morada al Sur, se celebra el encuentro de poesía, un esfuerzo de gestores amantes del canto y la lírica, los días 23, 24 y 25 del presente mes.

Silvia de poesía
https://www.harmonia.la/mente/leer_poesia_mejora_la_memoria_y_fomenta_la_introspeccion

Ha convocado a creadores de diversas regiones, entre las que se mencionan Nariño, Huila, Valle del Cauca, Bogotá y los locales del Cauca, para dar a conocer su creación, interactuar sobre el momento de la poesía de las regiones integrando a los muchachos de los diferentes establecimientos educativos con talleres e intentos de creación. Serán tres días para los sueños, para la simbología, para auscultar en los poetas y en su quehacer literario.

Como ya lo mencionamos, arribaran los poetas para dar evidencia de que la poesía vive; sobrevive a la intención de enterrarla, a la intención sicarial de desaparecerla del contexto de las aspiraciones humanas, de la libertad que contiene, de su capacidad usurpadora a la ignorancia y el analfabetismo, un grito desesperado en medio del tecnocratismo y los mercachifles que disparan y lo convierten todo en producto de transacción y divisa.

Por desgracia la poesía no es transable, los poetas mantienen la libertad y su particularidad, escasamente militan en el contexto de la palabra, aman y desaman a su antojo, su rebeldía se ruboriza frente al espejo de la trivialidad y se escolla en los lagos de la frivolidad; no es patrimonio de la economía naranja ni de la globalización, ni siquiera socialista porque en ambos campos tienen sus héroes. En conclusión, los poetas son descreídos por excelencia.

Ése será el ejercicio poético en Silvia, a quien en ese afán terciario de compararnos y comparar, la han dado en llamar ‘la Suiza de América’ sin necesidad, porque tiene sus propios valores, su propia belleza, su propia gente, su historia particular y hasta su propia poesía.

Allí nos encontraremos. En la solidaridad de hermanos dispuesto a dejar un rasguño del verso que necesita hoy la temperatura de diversidad poliédrica, para poner en una “canción desesperada” lo constituyente de una sociedad que se niega a desaparecer frente a la amenaza del amor, de la conciencia, de los sueños, de las palabras dichas en voz alta en medio de la aquiescencia violenta de quienes piensan que la vida es contar y recontar la mercancía más despreciable a la que el hombre a vendido su alma. Vamos a decir que estamos aquí, parados sobre la tierra y tras las sombras, como fantasmas inequívocos, como duendes que caminamos a la par de las estrellas.

Para leer más columnas de opinión del autor aquí.

También te puede interesar
Deja Una Respuesta