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«SENTENCIAS MODULADAS»

El domingo 10 marzo, 2019 a las 11:36 am
"SENTENCIAS MODULADAS"
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy

«SENTENCIAS MODULADAS»

Estoy asombrado de la ingenuidad de nuestro Presidente. Por fin lo oigo hablar con una afirmación que sale clara de su boca. En su intervención en la audiencia con la Corte Constitucional y siguiendo en su empeño de ser claro le pidió a la Corte que su sentencia sobre el uso del glifosato en las aspersiones aéreas sea «modulada». Y puntualizó así su discurso: …»Una modulación que entienda que esta expansión de los cultivos ilícitos realmente hace un daño tremendo al orden constitucional». Así lo registra el diario La Crónica del Quindío en su edición digital de hoy jueves 07 de marzo.

El asunto de los cultivos ilícitos se ha agrandado en pocos años de manera exponencial en Colombia en nuestros departamentos, ciertamente. No puede la Corte Constitucional estudiar el problema que ha llegado hasta sus manos de una manera «moderada». Deberá estudiar y luego proceder en el fallo como lo exijan los considerandos de la sentencia.

No podrá haber medianías ni aguas tibias para dotar al Gobierno de más razones de las que tiene en la Constitución desde sus primeros artículos. Allí se dice cuál es el deber del Presidente y de las altas Cortes cuando se trate de la defensa del territorio. El artículo 241 cualifica las funciones de la Corte Constitucional y allí se hallan en detalle sus atribuciones. No hay lugar a fallos moderados o modulados. Deberá fallar en estricto derecho después de haber estudiado la incidencia en la seguridad, la salud, el territorio y el medio ambiente.

¡Cómo es que en tan poco tiempo las cifras de cultivos ilícitos han crecido sin que ni los presidentes se percaten ni los gobernadores, ni los alcaldes! En sus mismas narices se han talado las selvas, se han hollado las fuentes hídricas, se han ido secando los humedales y el mapa poco a poco ha ido cambiando. Colombia era una selva. Hoy es un laboratorio.

No puede haber una legislación tímida, ni unos fallos temerosos ni unas mentes turbias para estudiar este problema de los cultivos ilícitos en zonas sagradas hasta ahora de nuestra Patria. Habrá que esperar de nuestros supremos jueces la sentencia más justa y ajustada a la bondad de la tierra, de las regiones y la moral social que entra por los ojos.

Si ha habido corruptela por parte de las autoridades locales, si se han hecho los ciegos para no ver cómo iban creciendo esos cultivos después de las talas, la Corte Constitucional debe proceder a sanar este entuerto social, económico y jurídico. El territorio es parte de nuestro patrimonio y debe ser usado para fines loables, no nefandos. No puede haber contemplaciones y menos para hacer caso a la voz permisiva del Presidente que pide a esa alta Corte que no vaya a pisar duro, que no vaya a excederse en sus funciones. Pena le debía dar hacer tal solicitud a tan Alto Tribunal.

Colombia puede estar segura que la Corte Constitucional sabrá fallar en Derecho para la desvergüenza de unos pocos.

07-03-19                                                 5:51 p.m.

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