ipt>(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
Lunes, 21 de octubre de 2019. Última actualización: Hoy

Roma y la mierda

El viernes 15 febrero, 2019 a las 5:20 pm

Roma y la mierda

Roma y la mierda
Alejandro Guzmán Maldonado*

Roma, la reciente película del mexicano Alfonso Cuarón ha causado impacto entre el público en general. Estéticamente, las imágenes de la película son muy bellas y su argumento importantísimo para una sociedad caracterizada por la desigualdad social y la modernización extrema.

La idea central del argumento de la película es que existen diferentes clases sociales y diferentes mujeres dentro de estas clases sociales viviendo un conflicto causado por una sociedad que lleva al extremo la individualización de las personas, y en ese contexto, la solidaridad de género resalta como una salida a las situaciones difíciles que ellas viven.

El argumento se explica con una multiplicidad de eventos a nivel micro y macro social que se podrían fijar dentro de un solo espacio – a pesar de que en la película presenta la súper posición de los planos del mundo barrial, urbano y supra urbano y nacional mostrando los conflictos de la modernización – que podríamos identificar como la sociedad latinoamericana y del Caribe del siglo XX. Este territorio tiene unas raíces socio históricas en común que permiten ubicar el argumento de la película en cualquier país de la región.

Por un lado se observa el machismo. Por ejemplo, la película muestra cómo los hombres no se responsabilizan de sus hijos y los abandonan dejándole toda la carga a la mujer. Se observa cómo el trabajo (y los incentivos económicos) distancian a las parejas creando nuevos espacios que dan pie para disolver matrimonios y acabar con las familias. Y cómo las mujeres de la tercera edad se dedican a vigilar y mantener a toda la familia.

La conexión entre estos tres casos de vidas femeninas se teje a través de la solidaridad. Una solidaridad que estrecha los lazos afectivos entre una empleada del servicio y su patrona, entre la mamá de la patrona y la empleada del servicio y cómo estos lazos reconfiguran una nueva familia no necesariamente relacionada por vínculos biológicos, ni de etnia, ni de clase, ni de edad. Más bien por la ausencia de la figura masculina dentro de la familia.

Estas relaciones tradicionales que se modernizan y la mujer que se ve envuelta en diferentes conflictos no son el único ejemplo que caracteriza la modernización latinoamericana. A nivel macro social también tenemos otros ejemplos. En la película observamos los conflictos que nacen de los gobiernos latinoamericanos autoritarios y represivos que abusan del poder y de los derechos de los ciudadanos. La matanza de Tlatelolco es el ejemplo que presenta la película. En este caso era el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en México, pero bien podría representar el bipartidismo en América Latina que también actuaba violentamente hacia aquellas personas que se atrevían a pensar diferente. En ese entonces la sociedad latinoamericana había pasado por una transición demográfica. La industrialización promovida por la Alianza para el Progreso creó nuevas clases sociales y dinámicas culturales en las ciudades que irrumpían con una sociedad tradicional. Esta modernización no logró completarse y madurar económicamente y políticamente para permitir garantizar una sociedad igualitaria y democrática donde se generara educación y trabajo dignos para toda la población. Sin embargo, es interesante cómo en la película se muestra (para hacerle un punto a los gringos muy fuerte) que el sistema de salud pública funciona para todo el mundo. La mujer que iba a dar a luz de urgencias no hubiera podido acceder a un hospital gringo donde todo el mundo debe pagar.  

La película muestra en varias oportunidades una imagen que resume bien el argumento principal. Es la imagen con la que comienza la película. Es la imagen de la limpieza de la mierda. Esta imagen no solo esta asociada a la empleada indígena del hogar ni tampoco al patrón asentista y proveedor de todos los medios materiales que ordena que limpien la mierda. Ni tampoco es la mierda de los perros a la que hacen referencia. Es la mierda que se limpia por unas relaciones sociales donde el poder interviene y crea una dominación y subordinación entre clases sociales, los individuos y el Estado con sus ciudadanos. Estas relaciones absolutamente indignantes e ignominiosas especialmente para la mujer latinoamericana se caracterizan por actores sociales (llámese Estado, individuos o clases sociales) que transfiere la mierda a otros y no se hacen responsables de su propia mierda. Le recomiendo a los Quilichagueños vérsela a través de Netflix.

*************************************

Otras publicaciones de este autor, enhttps://www.proclamadelcauca.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/alejandro-guzman-maldonado/

*Alejandro Guzmán Maldonado. Profesor de Economía de la Univalle y Javeriana Cali.

Deja Una Respuesta