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ROBERTO SILVA VILLANUEVA

El martes 17 julio, 2018 a las 9:36 am

ROBERTO SILVA VILLANUEVA

ROBERTO SILVA VILLANUEVA

Roberto Silva Villanueva

Néstor Raúl Charrupí Jiménez

Hace ya bastantes años empezó vendiendo tomates en la galería central de Cali, por su procedencia de Padilla, Cauca, su raza y juventud, quisieron los demás vendedores de la más importante central de abastos de Cali no pararle muchas bolas, pero posteriormente convertirse en ícono de trabajo y progreso, pues este joven madrugaba todos los días, sin importar sábados y domingos, a vender sus verduras traídas desde Padilla a dicha susodicha galería.

Con el producto de estas verduras alquiló una casa en el recién inaugurado barrio de clase media de Cali, llamado Santa Helena, pero el gobierno caleño decidió cerrar las galerías del centro de Cali, las cuales eran centro de abastecimiento, no solo de Cali, sino de los pueblos aledaños, hacia el sur, oriente y occidente del departamento del Valle, sino también del departamento del Cauca, debiendo en consecuencia Roberto, entregar la casa que había alquilado con tanto cariño, para depósito en la nueva zona de abasto y ahí este hombre se puso a trabajar en serio con toda su familia, trayendo y sembrando plátano Hartón de su pueblo Padilla, y alquilando potreros y fincas aledañas para engordar ganado.

En estas condiciones empezó a volverse sinónimo de emprendimiento y trabajo, el ejemplo del que madruga Dios le ayuda se personificó en Roberto Silva, y mientras en Puerto Tejada los negros vendían sus pequeñas parcelas a los cañicultores, Roberto con un tractor viejo cultivaba la suya, comprando lotes aledaños y lo principal, enseñando a trabajar. Por estos ejemplos seguramente Padilla es de los municipios afro, donde hoy existe la mayor cantidad de lotes o fincas

Cuando ya Roberto hizo un pequeño capital, amigos le comentaban que en Colombia había que parar de trabajar porque aquí los dueños de lo “ajeno” empezaban a despojarlo del mismo. Pero Roberto sostenía, y aun sostiene, que en zonas deprimidas como la nuestra de nada vale pretender progresar individualmente, si con el ejemplo no invita a los demás hacer lo mismo.

Roberto sigue siendo, ahora con 87 años cumplidos, de los más trabajadores de Padilla, Puerto Tejada y Quilichao. Algunas de las juventudes progresistas de estos pueblos manifiestan: “si pudo Roberto, nosotros vamos a intentarlo”, pero este excelente maestro ha sido víctima este año, de despreciables “cuervos” secuestradores que quieren enseñarnos la parte negativa de la sociedad, esa de la “viveza”, el atajo y de despreciables antivalores y ahora anciano y con problemas de salud propios de su edad, lo han secuestrado tres veces, léase bien, tres veces, a un anciano que solo da muestras y ejemplo de trabajo, entereza, honradez y que no solo da en nosotros la gente de bien, para referenciarlo como ejemplo de emulación de nuestros hijos, aprendiendo que el trabajo es la única forma que nos conduce a un bien positivo para toda nuestra comunidad.

Suelten a Roberto Silva Villanueva, señores captores, piensen en lo que enseñan a sus propios familiares. Este señor es muy importante para las comunidades negras, porque es un ícono del trabajo, donde nos demuestra que trabajando también se puede. Además de ser un punto positivo de referencia para la raza y esperanza viviente para todo el pueblo honesto y trabajador colombiano.

Premiemos al que trabaja, al que es un ejemplo, esa es la enseñanza positiva que les queda a nuestros hijos y nietos, la “que trabajando”, podremos eventualmente progresar en esta “selva”, donde eventualmente se premia al que no ha trabajado y se persigue al trabajador.

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