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Jueves, 21 de noviembre de 2019. Última actualización: Hoy

Revolución digital contra la politiquería

El lunes 13 mayo, 2019 a las 10:42 am
Desconocimiento o indignante abuso de poder

Revolución digital contra la politiquería

El mundo cambia a  velocidades  inusitadas, cumplieron su devenir histórico la máquina de escribir, las empresas de telefonía análoga, la administración de correos, los medios de comunicación impresos, radiales y de televisión por antena, las enciclopedias y  bibliotecas, las salas de cine, las video tiendas, las agencias áreas, el monopolio de los taxis, las compañías editoriales y discográficas  e incluso la política, todas ellas amenazadas por el mercado digital de la  informática.

Una manera de deshacernos de la caduca clase política, es a través de la revolución digital, dado que los políticos tradicionales siguen usando la burocracia y la corrupción como principal  argucia para mantenerse en el poder.

Hoy la democracia moderna cuenta con la tecnología de la digitalización que constituye una herramienta para que el ciudadano de a pie interactúe y generar su ideario colectivo y evitar así la manipulación de la información que ha forjado líderes de papel al servicio de mafias electorales.

Por fortuna las grandes compañías de televisión que por siglos han manipulado la audiencia nacional, están debilitadas por los canales de Youtube, los Smartphone se han convertido en herramientas efectivas de control social, pues en tiempo real registran el comportamiento de los gobernantes volviendo sus desmanes virales para ejercer mayor presión moral contra quienes ostentan la dignidad de hombres públicos.

Las estrategias electorales utilizadas, no son las mismas de hace diez años, la digitalización y la virtualidad han logrado que el proselitismo político se convierta en una actividad de calle, en la que los candidatos interactúan directamente con sus electores. 

La irrupción de las redes sociales ha obligado a que esa interacción también se traslade al ámbito digital, donde la presencia de los candidatos es algo habitual; desaparecieron las grandes y costosas movilizaciones, las concentraciones en plaza pública, la pauta política en los grandes diarios de opinión y la compra de pauta publicitaria o periodistas de bolsillo para posicionar la imagen de malos candidatos.

Hoy ningún partido ni candidato puede prescindir del marketing político, disciplina que combina la ciencia política con el manejo del mercado electoral, que demanda constituir un grupo interdisciplinario experto en investigación, planificación, gestión, comunicación, diseño y ejecución de acciones tácticas y estratégicas en campañas para conquistar fines políticos, que además cuente con comunicadores sociales y politólogos imaginativos y creativos para generar confianza en el candidato, publicitar el mensaje político, recaudar fondos y reclutar voluntarios a través del  uso de la  videopolítica y la ciberpolitica, tecnologías digitales para la movilización masiva del electorado.

Las redes sociales son un instrumento digital que permite mejorar el conocimiento y comunicación con los electores, en forma directa y sin la participación de medios de comunicación costosos, el Twitter ha condicionado la actividad política a la opinión ciudadana. La cantidad de usuarios en las redes sociales crece de manera exponencial y geométrica y permite  a los candidatos dar un tratamiento personalizado a su audiencia.

Las técnicas de la informática provocan indignación a la dirigencia que se niegan a innovar e impulsar cambios, aferrados a estructuras paquidérmicas y fosilizadas que impiden el desarrollo integral del país, la disminución de los altos índices de pobreza y la reducción de las necesidades básicas insatisfechas. Ellos se bajan del tren de la historia  bajo el lema: “tradición, clientelismo y cero innovación”. Hoy por hoy, político que no se reinvente, inexorablemente desaparecerá del escenario público, siendo pertinente sustituirlo para abrirle paso a la nueva democracia.

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