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REUNIÓN DE LIBROS EN MI BIBLIOTECA

El domingo 21 octubre, 2018 a las 7:48 pm
REUNIÓN DE LIBROS EN MI BIBLIOTECA

Por Leopoldo de Quevedo y Monroy

REUNIÓN DE LIBROS EN MI BIBLIOTECA

Mi piccola biblioteca

Con el tiempo he tenido muchos libros de amigos. Y los pongo en la biblioteca cuando los acabo de leer. Ahí permanecen esperándome con sus párrafos cerrados y las páginas dormidas. No recuerdo cuál fue el primer libro que leí. Pero leí casi todos los del italiano Emilio Salgari, como Sandokán, el Tigre de la Malasia. Por él me llegó la afición a leer. Claro que ahora me ha dado por coleccionar los libros de Alberto Manguel. Ya tengo trece en mi haber. Como Una historia de la lectura o Conversaciones con un amigo.

Hoy los libros han tenido una reunión de improviso. Nunca la habían tenido. Cuando llegué de mi caminata diaria estaban todos reunidos. Unos adormilados por tanto tiempo en la biblioteca y otros con la pijama aún a medio poner. Estaban felices. El día hoy amaneció brillante y alegre. Como para deshojarse y desencuadernarse un poco.

Me cogieron de sorpresa. Me llamó Vida de un escritor de Gay Galese, uno de los más gordos que tengo. – ¿Qué haces que no has pensado en seguir mis pasos? – Qué pena, le dije. No me han dado esos deseos tan poco románticos y ególatras. – Nada, me contestó, con desparpajo. – Ándale y piensa que ese libraco de Confesiones de un cura casado ya pasó de moda. Cuéntale al mundo tu nueva vida.

Levantó en esas, Lewis Carrol, la cara frente a Alicia a través del espejo y reforzó la opinión de Galese. El escritor se debe a sus lectores. Escribes tus columnas a diario, sales a caminar, miras a esas dos chicas por el ventanal, te reúnes cada fin de semana con tus hijos, haces planes para ir de paseo allende el mar… y piensas y meditas y no das tregua al pensamiento. Deja a un lado  Orgullo y Prejuicio y date el ancho, me espetó en la oreja Jane Austen. – Es hora de hacer un balance de lo que has vivido.

Recapacité. Estos dos años últimos han sido, como lo escribió Enrique Sienkiewitz, como una andadura A través del Desierto, solo como un muchacho, como si repitiera una Tesis sobre el fracaso al decir de Luis Carlos Bermeo. Ah, las vueltas que da la vida. Le haré caso a Manuel Mejía Vallejo. Hoy es el día señalado para tomar esa decisión. Escribiré mis Confesiones tal como lo hizo Agustín de Tagaste.

Contaré mis Aguas negras al estilo de Alberto Manguel. Mi vida, como la de muchos, ha sido una continua Metamorfosis según la descripción de Ovidio. Emprenderé así mi rumbo a la inefable Morada al Sur que pintó Aurelio Arturo. No pienso caer en Protocolos de misericordia como lo insinúa Julián Chica, ni me hundiré en una Secreta Soledad para acompañar a Mariela del Nilo. Alzaré el rostro y entonaré como Beethoven un Himno a la Alegría. No es tiempo de llorar ni de quejas al Mono de la pila.

17-10-18   9:55 a.m.

Himno a la Alegría: https://www.youtube.com/watch?v=8fFZaWMHaqw

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Otras publicaciones de este autor en: https://www.proclamadelcauca.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/leopoldo-de-quevedo-y-monroy/

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