Martes, 17 de mayo de 2022. Última actualización: Hoy

Quién le para bolas a…

El miércoles 9 julio, 2014 a las 10:40 am
Diogenes Diaz Carabalí

Por: Diogenes Diaz Carabalí.

Quién le para bolas a Bill Clinton, Tony Blair y Felipe González conferencistas invitados del reelegido, gracias a Uribe, presidente Santos para que manifestaran apoyo a la “Tercera Vía”, modelo que nadie sabe qué carajos es, ni cómo se come. Dicen que parecido al Justicialismo peronista que llevó a Argentina a una catástrofe económica, con inflación desbordada, populismo peligroso, parecido al chavismo, agotaron las reservas internacionales de un país inmensamente rico.

Los tres magos venidos a Cartagena fueron predecesores de la crisis económica que padeció el mundo en la pasada década y de la cual, aún ahora, Europa no ha podido recuperarse, España figura como una de las economías con más alto riesgo. Aplicaron políticas de falsa riqueza con el uso del dinero plástico y el endeudamiento superfluo, e inflaron el gasto desde el estado creando subsidios a diestra y siniestra. Claro que ellos aparecen como salvadores, porque quienes han pagado el plato y sufrido el desprestigio fueron sus sucesores obligados a enfrentar una crisis heredada.

El modelo, por experiencia, intenta mostrar una economía vigorosa. Las amnistías tributarias son cuna para los dineros fantasma, para los capitales licuados, para las inversiones esporádicas y flotantes que circulan por el mundo como ventiscas, que llegan, explotan recursos naturales y mano de obra, y se marchan como un espasmo dejando una estela de pobreza y desigualdad. Por eso no le paran bolas a las “locomotoras del desarrollo” ni participan en programas de minería intensiva, ni en construcción de vías por concesión. Son los mismos que inflaron la economía argentina, la griega, la portuguesa, la mexicana.

Los tres invitados a Cartagena, a la casa de verano del presidente, son como los Anthony de Mello o Carlos Cuauhtémoc Sánchez estrato siete. Van tras todas las fronteras llevando remedios infalibles para los males del alma de los países. Curan sentimientos y hablan con optimismo sobre un futuro que no pudieron crear en sus propios estados; de paso cobran un jurgo de plata por abrir la boca, por un All right, All right, pero ocurre que en nuestro caso sale de los debilitados bolsillos de nosotros, los contribuyentes. Su venida no se justifica ni siquiera por la paz tan buscada porque carecen de autoridad para predicarla.

No significa que nos encerremos en nuestras capacidades. Es que tenemos que aprender de nuestras dificultades, de nuestra experiencia, de nuestras equivocaciones, que surgen cuando nos creemos inferiores a los retos y capacidades, provenientes de una propaganda vendida por la globalización en el sentido de que todos los remedios vienen de Harvard o de Oxford. Sus técnicos solo han conseguido enloquecer al mundo, profundizar las desigualdades, crear sectarios tercos como Álvaro Uribe y su cohorte, para quienes los escrúpulos valen muy poco. Y si no, preguntémosle a Andrés Felipe Arias, María del Pilar Hurtado o Luis Carlos Restrepo, a quienes no se les arruga el hígado para delinquir a nombre de una falsa ideología que su jefe ha dado en llamar Seguridad y Estado Comunitario.

Sigue a Proclama en Google News
Deja Una Respuesta
Abrir el chat
1
Paute aquí
Hola 👋
¿En que podemos ayudarte?