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Protesta por informe del Congreso Cafetero

El sábado 15 diciembre, 2018 a las 5:54 pm
Protesta por informe del Congreso Cafetero

Ministro de Agricultura, Andrés Valencia Pinzón

Protesta por informe del Congreso Cafetero

Protesta por informe del Congreso Cafetero

Magister / Consultor / nelsonpazanaya@hotmail.com

“Con miras a seguir elevando su rentabilidad” se reunió el 86 congreso del sector, con la respectiva hoja de ruta a partir de las comisiones y bajo los ejes económico, social, ambiental y de gobernanza de la sostenibilidad cafetera. Todas las frases son un grito de los caficultores colombianos, pues todas encierran dificultades de la agricultura del país.

El tiempo permitirá discernir. Por ahora, se comparten tres asuntos tratados, por su relación con la caficultura caucana.

El del consumo interno. La calidad del café local lo posicionaría en la preferencia nacional, convirtiéndose en importante ingreso para esta región, sin embargo la normatividad establecida, que impide la exportación de pasillas, en cambio si su importación, medida no solo antieconómica, sino indigna que obliga a tomar café de mala calidad, preparado con las peores pasillas, no fomenta el consumo (Informe comisión de estudios para la competitividad de la caficultura en Colombia. 2014. J.J. Echavarría).

Bien exige el Congreso se pida al “Ministerio de Industria y turismo que la Superintendencia de Industria y Comercio emita una circular para darle transparencia al consumidor sobre el origen de la materia prima que está comprando o sus porcentajes de mezclas”. Acertada declaración, ¿cómo crear pasión por su aroma y su sabor en la cultura cafetera, si ni por ventura llega a su taza?

Colombia, con el más exquisito café del mundo, tiene el más bajo consumo, menor que otros productores de América Latina, no se tiene la media de una taza diaria, con 1.5 millones de sacos de pasilla año; en Brasil cuatro, – con cafés de calidad, – con un consumo de 20 millones de sacos.

La razón inicial para esta determinación, posicionar el café en el exterior al terminar las cuotas fijas de exportación, por orden de Estados Unidos, esta determinación solo beneficia a los comercializadores extranjeros, que ganan más dinero a partir de hacer mezclas.

El espacio obliga pasar al aspecto relacionado con el “Fondo Nacional de Estabilización de Precios”. Las dos comisiones establecidas por el Gobierno nacional son reiterativas en declarar cómo la caficultura no solo ha tenido la mayor injerencia en la formación de la Nación, sino cómo continua siendo soporte de la economía frente a los embates de la globalización; de tal manera que se deduce, no es un beneficio solo para los caficultores, sino para la sostenibilidad del Estado, precisamente en un momento crucial en el cual se reconstruye el tejido social.

Por qué, entonces, no prevenir los riesgos con anterioridad, ante las amenazas que se ciernen, por la acción de los capitales financieros que especulan, rompen las reglas del mercado y que pueden propiciar la desaparición del cultivo ante la imposibilidad de sostener los costos de producción, algo como matar “la gallina de los huevos de oro”.

El documento es amplio, pero pasemos al tercer punto escogido: “Solicitar al Gobierno restablecer o sustituir la liquidez y recursos al Fondo Nacional del Café, de forma tal que los mismos sean invertidos no para el pago de obligaciones laborales de la extinta Compañía de Inversiones de la Flota Mercante Gran Colombiana, sino en programas en beneficio de las 550.000 familias cafeteras”.

Asiste razón al Congreso Cafetero en solicitar estos ajustes, porque los agricultores están pagando con su sacrificio, con precios bajos, con la cuota, gastos que ellos no ocasionaron, asi de simple, pero grave.

Esta situación afecta la competitividad de la caficultura, pone en riesgo su presencia en el mercado internacional, siendo el segundo producto en importancia en las exportaciones, la incidencia para la Hacienda Pública es de alto impacto.

La inversión de los municipios en mucho depende de sus recursos propios, de la ubicación en las poblaciones de bancos y entidades de servicios, y esto nace de la producción del café y la comercialización, lo cual se refleja en la calidad de vida de los habitantes.

La Historia Económica de Colombia, incluye la incidencia del café en el desarrollo del país, del mayor interés, analiza la vinculación de la caficultura, con toda la agricultura, la industria, servicios, la construcción, de manera especial con las empresas que se hicieron a partir de las necesidades del sector y del país.

Pero nada se dice porque desaparecieron el Banco Cafetero, la Caja Agraria, la Flota Mercante Gran Colombiana, Compañías de Seguros, para solo citar las de más dimensión, tampoco las comisiones contratadas para el estudio de la caficultura mencionan la razón, ¿acaso no se establecieron por cafeteros reconocidos mundialmente como Don Pedro Uribe y Don Manuel Mejía, y no tuvieron avales de tanto reconocimiento como los de Ospina Pérez y de Lleras Restrepo, cafeteros y presidentes?

Corresponde revisar los resultados neoliberales, las consecuencias de los T.L.C., la globalización, para establecer a quiénes perjudican muchas determinaciones y a quiénes benefician. ¡¡Ojalá al calor de un buen café!!

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Otras publicaciones de este autor: https://www.proclamadelcauca.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/nelson-eduardo-paz-anaya/

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