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POR UN FINAL FELIZ

El miércoles 24 agosto, 2016 a las 9:44 am
Carlos Julio

Por Carlos Julio Bonilla Soto

Al recordar los primeros años de mi vida, llegan como aves voladoras los cuentos y relatos que escuchaba en mi infancia. Cuando no aparecían dragones que exhalaban bolas de fuego y que secuestraban hermosas princesas, se asomaban gigantes con un solo ojo que, a dos manos, lanzaban piedras enormes y destruían todo a su paso, y si no, eran las historias impregnadas de fantasmas que asustaban a propios y extraños, y, que casi siempre lograban desvelarnos. Pero todos estos cuentos, sin excepción, terminaban con un final feliz: ya el reino liberado de la tiranía o la princesa jurando amor eterno con su príncipe azul. Siendo sensatos, estos debieron ser los únicos relatos de horror que deberíamos haber escuchado en nuestras vidas.

Estos inofensivos relatos se convirtieron en sucesos premonitorios para gran parte de nuestra generación. Pero lo más terrible aún, fue que la barbarie de todos los días terminó superando las desdichas propias de los cuentos escuchados en mi infancia. Los dragones dieron paso al secuestro, al ultraje, a la desmembración de cuerpos humanos, a la infernal máquina de guerra que enfrentaba a unos con otros, que excitaba el odio, la venganza y como consecuencia de ello, arreciaba la pobreza, el olvido, el señalamiento, la falta de oportunidades, el dolor y tanta muerte que nunca debió existir.

En mi condición de caucano, de hombre que le debe lo bueno y también lo malo que me ha sucedido a lo largo de la vida a esta tierra que me vio crecer, lanzo mi voz como grito desesperado, ya no para soñar, ahora si para clamar que cese para siempre el horror y la tristeza que tanto ha inundado nuestra tierra. No más años perdidos ni esfuerzos ni hijos ahogados en la guerra.

Cuánta razón tenía el reverendo Martin Luther King, cuando decía: «Esa vieja ley de «ojo por ojo» deja a todo el mundo ciego… Siempre es el tiempo correcto para hacer lo que es correcto… La Paz no es una meta distante a la que aspiramos, sino los medios por los cuales podemos alcanzar esa meta«. Efectivamente, la dinámica de guerra, el día a día de la misma, nos condujo a perder el horizonte. Se volvió más importante vencer al enemigo, acabar con el contradictor, sembrar odio y venganza en los corazones de niños y niñas, que buscar el camino para detener la destrucción de nuestra sociedad.

Para los colombianos en general y los caucanos en particular, nos llegó la hora de clamar por el derecho a vivir sin guerra ni en medio de la guerra. Hoy, cuando nos convocan a refrendar los acuerdos alcanzados en La Habana entre el gobierno y las FARC, mi alma, palpitante y ansiosa, me indica que este es el día soñado.

En mi condición de parlamentario no quiero caer en el debate jurídico o de conveniencia política, quizás propio de aquellos que miran la guerra desde lejos o de aquellos que siempre sintieron que en las masacres los muertos no eran los de ellos, porque corremos el enorme riesgo de confundirnos con las interpretaciones y así darle más vida a aquel monstruo de mil cabezas.

Les propongo, amigos, amigas, para que tal como en los cuentos de mi infancia terminemos en un final feliz; esta es la oportunidad que se brinda, que como bien lo dijo un día Gabriel García Márquez: “… canalice hacia la vida la inmensa energía creadora que durante siglos hemos despilfarrado en la depredación y la violencia, y nos abra al fin la segunda oportunidad sobre la tierra que no tuvo la estirpe desgraciada del coronel Aureliano Buendía. Por el país próspero y justo que soñamos: al alcance de los niños”.

Por ello los invito, más allá del debate y la discusión, a darnos esta oportunidad. Apoyemos el plebiscito y vota por el SÍ. El futuro nos lo compensará, de eso estoy seguro, la PAZ es de TODOS y desde hoy comenzaremos a construirla.

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1 comentarios en "Un sueño de todo el Cauca se convirtió en realidad"

  1. Dennis Hernan Dorado .efins dice:

    Hola hermano Javier Enrique como se dice popularmente : la sacaste del estadio. Excelente columna. Felicitaciones

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