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Lunes, 6 de abril de 2020. Última actualización: Hoy

Popayán, malla vial y…

El miércoles 19 febrero, 2020 a las 9:28 pm

Popayán, malla vial y…

Popayán, malla vial y…

           Hace varios años, tuvimos la oportunidad de entrevistar a un alcalde de Popayán. Abordamos varios temas de ciudad. Dentro de esos temas y problemas le referimos el lamentable estado de las calles y avenidas, le dijimos que había mucha negligencia al desatender un problema que generaba mucha inconformidad en la ciudadanía. Algo molesto nos contestó que él no había sido elegido para tapar huecos.

La verdad, la ciudadanía está cansada de escuchar de sus mandatarios, el compromiso de asumir planes agresivos de mejoramiento de calles y avenidas, pero son pocos los cambios que se evidencian. Se observa que se adelantan obras, pero se quedan estáticas, estancadas indefinidamente. Abren huecos, los tapan, vuelven y los abren y así sucesivamente, como en círculo vicioso, demostrando falta de planeación e irresponsabilidad, porque ello indica despilfarro de los recursos públicos. 

            Ojalá que como en otras ocasiones no se hagan reparcheos en plena Semana Santa, no son convenientes por la serie de incomodidades que generan a propios y extraños. Los cráteres por toda parte se observan y se sienten como una maldición y no faltan los madrazos. Los vehículos no dan más por el deterioro y los bolsillos de sus propietarios están desinflados. Hay que agregar los accidentes que producen, ponen en riesgo la vida de las personas.

            Las obras ‘adelantadas’ por el denominado plan de movilidad no se concretan. No hay adecuados mecanismos de vías alternas que permitan el flujo vehicular sin necesidad de destruir las pocas calles y avenidas que estaban medio buenas. Las obras de la Vía al Huila están muy demoradas, la Vía Pomona cada vez se deteriora más por el tránsito de vehículos pesados, sin que la administración municipal se encargue del asunto de manera oportuna y eficiente. El centro histórico, ni se diga. La carrera octava qué desidia. La vía aledaña al Coliseo La Estancia es horrorosa. Algo hace por ella y en otros sectores, el Tapahuecos, personaje que recibe de los transeúntes lo que le quieran dar. No pocos semáforos inservibles; otros ubicados donde no son necesarios y ausencia en sitios estratégicos donde hacen falta.

           Así lo admitan o no nuestros alcaldes, el buen o mal estado de las vías y calles, dice o desdice del grado de desarrollo o subdesarrollo de las ciudades. Y obviamente del tipo de gobernantes, dirigentes y ciudadanos que se tiene. La ciudad requiere con urgencia atención a la malla vial. La apariencia de Popayán es lamentable.

           Es prioritaria la construcción de ciudadanía antes que las obras de concreto. Esto sería lo ideal. Lo lamentable es que en Popayán no se da ni lo uno ni lo otro. Para decir la verdad, Popayán es una ciudad de maleducados. El sentido de pertenencia lo demuestran muy pocos, lo que ha permitido afirmar que nuestra ciudad no tiene dolientes.

              Las ciudades deben caracterizarse por la felicidad de la gente. El tedio que producen muchas municipalidades colombianas afecta la calidad y cantidad de vida de los moradores. La Organización Mundial de la Salud, sostiene que salud es el bienestar físico y mental de las personas. En ciudades como la nuestra hay mucha gente enferma. Nos gustaría conocer, ¿qué proyectos tiene la Administración Municipal en el tema de salud mental? La agresividad citadina es el pan de cada día. La histeria colectiva, las neurosis, la paranoia y la esquizofrenia ponen la salud mental en el piso.

              La señalización de las vías ha mejorado, pero falta mucho. Aún se confunden las antiguas señales con las recientes y esto contribuye a la accidentalidad. Es bueno analizar cuántos accidentes diarios se producen en la ciudad. Las señales de tránsito son irrespetadas permanentemente y no faltan quienes pretenden obligar mediante estridentes pitazos a quien está delante a pasarse semáforos en rojo o en amarillo. El transporte público es deficiente y hay conductores indisciplinados.

               Ya es tiempo para que la Alcaldía de Popayán haga un diagnóstico sobre límites y alcances del controvertido pico y placa. En ésta como en otras ciudades colombianas -caso Bogotá, por ejemplo- , el pico y placa ha desatado muchas polémicas. Derogación o ajustes de la medida deben proceder del sentir general de la gente y no de unos pocos.

               Es importante que la Administración Municipal, programe seminarios, charlas y foros sobre ética ciudadana y construcción de ciudadanía.

               El alcalde Juan Carlos López Castrillón hace esfuerzos por la cultura ciudadana, pero hace falta más. La buena presentación de la ciudad es fundamental. Se entiende que lleva apenas unas semanas en el cargo, pero ya va siendo tiempo de apersonarse además de la cultura ciudadana, de atender otros temas y problemas citadinos, como la seguridad, el empleo, el espacio público, vivienda, salud y obviamente, educación.

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