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Poesía de Mateo Malahora

El domingo 22 octubre, 2017 a las 3:52 pm
Mateo Malahora

MATEO MALAHORA / mateo.malahora@gmail.com

Protege la vida

Toma
nuevamente el lápiz
como si fuera espada
con homérico destino,
cerca con ella todas las palabras,
protege el verbo, el sustantivo,
deja que huya temprano el adjetivo,
su presencia no es siempre necesaria,
acampa por la noche sobre terrenos
sólidos, los guerreros ganan posiciones
cuando evitan los caminos frágiles,
no destruyas los sueños cuando escribas,
las víctimas no pueden regresar a casa,
ataca solamente cuando la muerte
no tenga nada que llevarse, nada,
es la forma suprema de proteger la vida

Me mataron ayer

Me mataron ayer
De cinco mentiras en el pecho
Y ahora descubro, confieso la verdad,
Y me encuentro en la grande muchedumbre,
En los rostros solidarios de tanta gente unida
Extendiendo sus brazos por debajo de la tierra
Para decirle al mundo que existe la soberbia
Que en la túnica blanca se escuchan las serpientes,
Que si vuelvo a vivir me vuelven a matar de nuevo
Pero no estoy derrotado y levanto mis manos apretadas.
Me mataron ayer
De cinco mentiras en el pecho.

Premonición

“Porque tuve hambre y no me diste de comer, tuve sed y ni me diste de beber” Mateo 25:31-46

Es la Última Cena,
universales noches nos esperan,
los manteles y el vino
desplazados serán,
no encontrarán las mesas,
el pan será como los peces
ausente en la mesa de los pobres.

En la fogata de la tarde
Pilatos se frotará las manos
y el imperio romano resurgido
reclutará en las cruces el hambre milenaria.

Proclama

Cuando
cae la lluvia en el desierto
el agua es un una fiesta
que se abre en las orillas
de la sed que agazapada vive
en las espinas del deseo.

Allí el viajero se despierta,
eleva una oración a las estrellas,
bendice el ritual de la humedad
y enciende con el fuego de la vida la locura.

Los árboles con sus ramas extendidas
esperan la feliz caravana de las hojas
divulgando en las piedras la lujuria de los frutos.

…el agua es una fiesta… convocada por Van Gogh,
las espigas y el alma de los pájaros.

En principio…

Los árboles son la patria
de los pájaros.
Mateo Malahora

Mi padre
era leñador.

Mi madre
vendía madera para chimeneas, al por mayor.

Y yo trabajo consiguiéndoles hospedaje
a los pájaros que fueron forzados a vivir en el aire.

Herencia tripolar

Los que vinieron a buscarme
todos están muertos,
como pájaros cayeron
en un falso espejismo
de robles, cedros y samanes,
y en desatada sombra
patrimonio del frio
y de la noche
se esfumaron.

Los que vinieron a buscarme
confirmaron la defunción del arco iris
sobre el prisma visual de mis creencias
y confirmaron con sorpresa,
antes de contagiarse y fallecer,
que el Rey estaba vivo y padecía
la tripolar enfermedad que me llevo al abismo,
herencia fuera de La Revolución Francesa.

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