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PETRO-PARDO-MOCKUS-FAJARDO

El viernes 2 abril, 2010 a las 11:39 am
Juntos pueden hacer que la opción de cambio juegue en la segunda vuelta

Luis I. Sandoval M.

He preparado este texto para alimentar el análisis de posibilidades entre los sectores que aspiran a ser alternativa de cambio en el actual proceso electoral hacia la Presidencia de la República.

Parto de mi propio partido, el PDA, pero se trata de ofrecer un referente de interlocución entre partidos y fuerzas sociales y regionales que actúan en el campo alterno de la política.

Quizá todos en este campo estemos experimentando la necesidad de hablar acerca de la viabilidad de un entendimiento básico que nos permita articularnos de manera inteligente y generosa y así tener opción de pasar a la segunda vuelta.

El problema por resolver.

En el proceso político electoral que se está cumpliendo, las cuatro candidaturas presidenciales mencionadas en el título tienen cada vez menos posibilidades de pasar a la segunda vuelta. No ocurre ello por deficiencias o falta de estatura política de los candidatos, en absoluto. Los candidatos tienen un desempeño excelente como ha podido apreciarse en diversas circunstancias, pero sobre todo en el primer debate televisado el 24 de marzo.

Ocurre en razón de la manera como se va formando la opinión y como se alinean las fuerzas políticas después de la declaración de inconstitucionalidad del referendo reeleccionista y después de los resultados que produjeron las elecciones parlamentarias del 14 de marzo.
El problema aflora en toda su crudeza en las encuestas que siguen al 14 de marzo. Las anteriores mostraban un ascenso y un posicionamiento relativamente positivo de la campaña petrista. La de RCN, realizada inmediatamente después del fallo de la Corte Constitucional sobre el Referendo, ubicaba a Juan Manuel Santos en primer lugar con el 23% de favorabilidad y a Gustavo Petro en segundo lugar con el 11%. No habían tenido lugar aún las consultas del Partido Verde y del Partido Conservador. Estaba incompleta la baraja de candidatos.

La Encuesta Invamer Gallup, marzo 23, que refleja los impactos de las elecciones parlamentarias del 14 de marzo, muestra una modificación pronunciada del esquema: Juan Manuel Santos 34%, Noemí Sanín 23.3%, Antanas Mockus 10.4%, Gustavo Petro 6.3%, Germán Vargas Lleras 6.2%, Sergio Fajardo 6.1%, Rafael Pardo 5.1%.

Se acentúa la modificación del esquema con los resultados de la encuesta de Datexco publicados el 26 de marzo, si las elecciones fueran mañana por quién votaría: Juan Manuel Santos 31.1%, Noemí Sanín 21.7%, Antanas Mockus 8.9%, Petro 7.1%, Germán Vargas 6.6%, Rafael Pardo 5.5%, Fajardo 4.4%.

Sigue modificándose el esquema, confirmando la tendencia, con los datos de la encuesta de la Revista Semana conocidos el día de ayer 29 de marzo. La intención de voto de electores se reparte así: Juan Manuel Santos 36%, Noemí Sanín 17%, Antanas Mockus 9%, Germán Vargas Lleras 8%, Gustavo Petro 6%, Sergio Fajardo 5%, Rafael Pardo 4%.
Como están las cosas hoy 30 de marzo, atendiendo a las encuestas en referencia, los candidatos más votados en primera vuelta serían Juan Manuel Santos y Noemí Sanín, sin que parezca por ahora que alguno de ellos pueda tener a su favor más del 50% de los votos, lo cual indica que en esta oportunidad para definir el nuevo presidente o presidenta de Colombia se va a necesitar la segunda vuelta.
En esa eventualidad los sectores de centro, independientes e izquierda tendrán que estar considerando qué hacen con sus votos en la segunda vuelta, tratando de capotear la inevitable desbandada, lo cual equivaldría, según expresión de algunos, a tener que escoger entre el Sida y la Hepatitis B. Triste escenario.
Pero antes de esa forzosa circunstancia la pregunta que se plantea es sobre si hay o no una manera de que alguno de los candidatos que se ubican en la orilla de la oposición y el cambio pase a la segunda vuelta. Tiene sentido hacer esta pregunta en relación con candidaturas y partidos que se han declarado en el campo no uribista y levantan propuestas programáticas con proyección de cambio, aunque no coincidan absolutamente en todo: Antanas Mockus, Gustavo Petro, Sergio Fajardo, Rafael Pardo.
La tendencia que se confirma en las sucesivas encuestas es la favorabilidad del uribismo expresada en tres candidatos y el rezago cada día mayor de la oposición expresada en cuatro candidatos (Semana, 29 de marzo). Jugados a la primera vuelta sin ningún tipo de entendimiento, ninguno de los candidatos que están por el cambio pasaría a la segunda.
El país estaría abocado a otro gobierno nefasto para la institucionalidad democrática, el manejo del conflicto, el tratamiento de la situación social, la relación con los vecinos, la defensa del interés nacional. El país continuaría en el aislamiento y la marginalidad frente al proceso de integración que marcha en la vecindad. Colombia quedaría huérfana de alternativa de cambio cuando más la necesita. Ese es realmente el problema.
Aproximaciones al problema.
Las aproximaciones existentes frente a la situación descrita no son un misterio porque el debate en el Polo, en el seno de otras fuerzas políticas y a través de los medios ha sido intenso y abundante durante el 2009 y lo corrido del 2010. A continuación hago de ellas una apretada síntesis.
Aproximación 1. Avanzar en las definiciones partidistas en materia de programa, consulta interna, posicionamiento del propio proyecto y llegar con candidato propio hasta la primera vuelta. Varios partidos hicieron en forma clara y válida este camino y mantienen a 60 días de la primera vuelta esta posición. Aquí están el Partido Verde, el Partido Liberal, Compromiso Colombia y en cierta forma el PDA.
Aproximación 2. Avanzar en las definiciones partidistas como se ha indicado pero plantearse en un momento la posibilidad de un entendimiento con otras fuerzas políticas y sociales para llegar con un candidato de convergencia a la primera vuelta, a fin de buscar el chance de pasar a la segunda, en este sentido se han movido y mantienen cierta apertura el Partido Liberal y en algunas de sus tendencias el PDA.
Ciertamente ha sido Gustavo Petro en el marco de la consulta polista, y luego como candidato ganador de la consulta dentro del PDA, el primero que sostuvo con mucha fuerza y buscó caminos y logró significativas aperturas dentro de su partido en relación con una consulta multipartidista que materializara la idea de la convergencia o coalición no uribista.
Esa lucha alcanzó una importante conquista como se puede ver a continuación.
El PDA abierto a las alianzas.
En materia alianzas el partido del candidato Gustavo Petro se orienta por la Resolución 048, 23 de noviembre de 2009, del Comité Ejecutivo Nacional, “Por la cual se determina la táctica política del Polo Democrático Alternativo en el presente periodo”, la cual establece:
1. Convocar a la conformación de un gran acuerdo de todas las fuerzas políticas y sociales que estén dispuestas a construir una verdadera democracia fundamentada en el Estado Social de Derecho y a derrotar el proyecto del régimen político autoritario que pretende perpetuar el gobierno del presidente Uribe mediante el referendo reeleccionista. Si el referendo es convocado, llamaremos a la abstención activa.
2. Trabajar incansablemente con el propósito de ganar las elecciones presidenciales del 2010 para instaurar un Gobierno democrático. Para ello el PDA y su candidato presidencial el Dr. Gustavo Petro deben llamar en forma inmediata a la construcción de un gran acuerdo democrático de unidad nacional entre los partidos políticos y organizaciones sociales que estén dispuestos a defender la vigencia del estado de derecho, el espíritu democrático de la Constitución de 1991, y acordar un programa de gobierno para el cual el PDA propondrá los siguientes puntos:
  • 1. La separación del Estado colombiano, de la influencia y control de las mafias. 
  • 2. La separación del ejercicio de la política de la influencia del crimen.3. Separar la política social de la lógica del mercado y el lucro.4. La democratización del saber, del crédito, de la vivienda y de las tierras fértiles como parte de la política económica y social. 
  • 5. La defensa de la soberanía nacional y la independencia frente a cualquier centro de poder extranjero en los temas económico, político y militar. El rechazo a la instalación en el territorio de Colombia de bases militares estadounidenses o de cualquier otro país. Apoyaremos los procesos de integración de los pueblos latinoamericanos. 
  • 6. El rechazo a toda forma de terrorismo, acciones armadas contra la población civil, y en general a la guerra y la violencia como instrumento de acción política. Impulsar una política de la vida, que la potencie, y permita a todos los colombianos su goce con dignidad. La solución del conflicto armado interno en Colombia debe ser política. 
  • 7. La instauración de una política económica y social democrática y progresista, acorde con las necesidades de los colombianos y que defienda los intereses nacionales en las negociaciones comerciales con otros países. Rechazar el tratado de libre comercio con Estados Unidos. La defensa y fortalecimiento del aparato productivo y el mercado interno. 
  • 8. La universalización de los derechos sociales, económicos y culturales y el respeto por los derechos de los trabajadores. 
  • 9. Defender la separación de los poderes y sus autonomías frente al ejecutivo. Apoyar a la Corte Suprema de Justicia frente a los ataques del Gobierno Nacional. 
  • 10. El Gobierno será ajeno a todos los vicios del clientelismo, la corrupción y la politiquería.

3. El Polo a través de su Candidato Presidencial, el Presidente del partido y el Secretario General, deberá concertar con los representantes y voceros de los otros partidos políticos y organizaciones sociales, las bases de un acuerdo programático y los compromisos de unidad de acción para impedir la continuidad del proyecto autoritario del uribismo. Los avances de estos acuerdos serán informados periódicamente al Comité Ejecutivo Nacional.

Tales acuerdos pueden incluir la realización de una consulta popular interpartidista para elegir un candidato presidencial de coalición para las elecciones de 2010, como lo prevén el articulo 1º del acto legislativo 01 de 2009 y el artículo 12A de los estatutos del PDA.
La fecha, participantes, reglas de juego y los acuerdos programáticos que fundamenten una consulta interpartidista deberán ser aprobados por la Dirección Nacional del Polo”.
Es claro que las circunstancias no facilitaron la realización de la consulta interpartidista, mecanismo al cual se inclinaban en principio además del Polo otros partidos, pero el hecho de que este mecanismo no se haya utilizado antes, o no sea utilizable al presente, no prohíbe que se busque otro recurso o método para lograr el objetivo que está claro en el mandato de “Trabajar incansablemente con el propósito de ganar las elecciones presidenciales del 2010 para instaurar un Gobierno democrático”.
Ese “trabajar incansablemente” es el que tiene que traducirse hoy, ante las exigencias apremiantes del proceso político, en una iniciativa política imaginativa y decidida para encontrar la forma de aproximar las fuerzas políticas y sociales que son programáticamente compatibles.
El examen de afinidades programáticas.
La compatibilidad programática entre Polo Democrático, Partido Verde, Partido Liberal y aún Compromiso por Colombia no es difícil de establecer a partir de sus planes de gobierno como aparecen publicados en las correspondientes páginas web.
El programa del Polo Democrático Alternativo y su candidato Gustavo Petro.
“Colombia es hoy el país más desigual de América. Nuestro sistema económico profundiza la inequidad, no genera trabajo productivo y destruye el medio ambiente. La seguridad social es un negocio para unos pocos y no un derecho para todos y todas. La política está corrompida por la criminalidad y la violencia y, en muchas regiones, el Estado está cooptado por las mafias. El mundo nos mira como país problema. Nos proponemos cambiar profundamente esta realidad”.
El programa del Partido Liberal y su candidato Rafael Pardo.
“Los 20 del 2010: 1 seguridad social para todos, 2 una sociedad educada, 3 empleo, 4 infraestructura para poder crecer, 5 política de trata especial a la mujeres para cerrar la brecha de género, 6 acceso a la vivienda, 7 entorno macroeconómico, crisis y política fiscal, 8 los niños primero, 9 cero tolerancia con la corrupción, 10 política de desarrollo productivo, 11 nueva política de tierras y de desarrollo rural, 12 derechos para vivir en sociedad, 13 un nuevo modelo de gestión regional, 14 paz con o sin diálogo, 15 seguridad derecho de todos, 16 nuevo enfoque contra las drogas ilícitas, 17 justicia para todos, 18 integración con Suramérica y globalización concertada, 19 el cambio climático como un asunto de todos y del presente, 20 cultura”.
El programa de Compromiso por Colombia y su candidato Sergio Fajardo.
“La síntesis de nuestra propuesta, en una frase, es la siguiente. Salir de la trampa que nos han tendido la violencia y la corrupción, y apostarle a las oportunidades que nos dan nuestras riquezas: La capacidad y el talento de nuestra gente, y nuestros recursos naturales. Una manera de describir el significado de apostarle a las capacidades se explica con una experiencia que he vivido en todo el país. Habitualmente, cuando llego a un lugar me preguntan: “¿Qué hay para nosotros, Presidente?“, o en otros términos, “¿Qué nos va dar?”. Mi respuesta siempre ha sido “Dar, nada”. A renglón seguido les planteo un nuevo interrogante: “¿Cuáles son las fortalezas, las capacidades, el potencial de esta región y qué necesitamos para poder desarrollarlas?”. En esta conversación queda descrita nuestra forma de acercarnos al poder”.
El programa del Partido Verde y su candidato Antanas Mockus.
“El Estado que buscamos es un Estado respetuoso de la Constitución y la ley, en el que el manejo de los recursos públicos sea eficiente, transparente y justo. Un Estado que garantice seguridad integral, participativa y concertada, tanto en la ciudad como en el campo, bajo un enfoque de seguridad ciudadana que haga efectivo el derecho a vivir sin miedo, construyendo confianza en personas e instituciones, con una justicia accesible y eficiente; con una política exterior regida por la Constitución, respetuosa del derecho y los acuerdos internacionales y que priorice las relaciones con la región y en especial con los vecinos”.
La lectura desprevenida de los textos completos de los programas de cada uno de los cuatro candidatos está indicando que tienen enfoques convergentes y complementarios. Se alcanza a ver en los apartes citados. Los énfasis, los cómos, posiblemente sean diferentes pero, sin duda, hay un objetivo que se comparte: el cambio impostergable de la inaceptable situación actual de violencia, inequidad, corrupción y deterioro institucional hacia un auténtico estado social de derecho donde los derechos, los deberes y las oportunidades de todos los colombianos y colombianas sean reales y efectivos. Las afinidades son grandes, las diferencias deben ser superables.
El camino de la inteligencia y la generosidad.
Los cuatro candidatos en referencia y sus partidos no pueden sustraerse al reto de la convergencia. No pueden dejar huérfana a Colombia de opción de cambio. La fuerza que se forme con la articulación de las cuatro corrientes ciudadanas es considerablemente mayor que la segunda de las candidaturas más opcionadas: alcanzaría hoy, en suma aritmética, un 24% de intención de voto y se ubicaría entre el 36% de Santos y el 17% de Noemí.
Es claro que la convergencia abre la posibilidad real de pasar a la segunda vuelta y disputar el favor ciudadano el 20 de junio. Podría estar creándose una especie de estructura de oportunidad política que sería posible describir de esta manera: si los representantes de la continuidad se descolocan dividiéndose (Santos… Noemí… Vargas Lleras…), los representantes de la opción de cambio, uniéndose podrían pasar por medio de esa división.
Hay espacio para la innovación y la audacia. El presente es un momento de iniciativa política para las aproximaciones y los entendimientos. Estrategia válida en política es constituir una mayoría mediante un bloque de minorías. Si eso buscan afanosamente las fuerzas representativas de la continuidad ¿Porqué no podrían buscarlo inteligentemente las fuerzas del cambio?
Aquí es donde aparece que Petro, Pardo y Mockus y sus correspondientes partidos tienen sobre sus hombros una enorme responsabilidad: jalonar un acuerdo programático que se exprese en identidad política, voluntad de poder y votos ciudadanos. La opinión premiaría el acierto de superar las vanidades, ceder en las aspiraciones y converger en un nombre que genere confianza y suscite esperanza.
Ellos pueden entender que es mejor hacer fila en lugar de querer pasar al tiempo por la estrecha puerta. Sergio Fajardo tiene la oportunidad de no diluirse y mantenerse vigente contribuyendo eficazmente a una iniciativa de este tipo. Movimientos sociales y fuerzas políticas independientes podrían también formar parte de un entendimiento generoso y audaz. Es hora de que los movimientos sociales cuenten de manera real en un proyecto de estructuración y ejercicio del poder político.
Esta convergencia salvadora es posible, llegó el momento de plantearse a nivel de las dirigencias de las campañas porque ya se está abriendo camino a nivel de bases, regiones y significativos sectores de opinión. Mucha gente tiene la inquietud y ha comenzado a expresarse a favor de una convergencia oportuna y audaz por el cambio.
Los pasos necesarios y posibles.
Lo primero la voluntad política que, en palabras de Gramsci, es la “conciencia activa de la necesidad histórica”. Si las voluntades de los candidatos y de los partidos se inclinan a responder a lo que es una comprobada necesidad, se plantea y se hace posible resolver el 
asunto de los mecanismos que faciliten una definición.
Al respecto aquí solo se pueden referir, a manera de abanico de posibilidades, los que ya se mencionan en la calle, la prensa, los diferentes círculos ciudadanos y políticos:
 Conversaciones entre candidatos y partidos para buscar un acuerdo directo. 
 Declinación de candidaturas a favor de una que ofrezca mayores posibilidades. 
 Una o varias encuestas para tomar en cuenta las preferencias ciudadanas. 
 Ponderar el apoyo parlamentario que tienen los candidatos. 
 Apoyarse en programas y entidades garantes como la MOE y el Centro Carter.
El resultado esperado.
El resultado que podría esperarse de un proceso serio de aproximaciones y entendimientos programáticos, de corresponsabilidad y gobernabilidad, puede concretarse en tres momentos:
Primer momento: formación de una convergencia programática sólida con una proyección no solo coyuntural sino de mediano plazo (incluiría elecciones de 2011).
Segundo momento: realización de una campaña creativa y movilizadora que ubique al candidato de la opción de cambio como uno de los ganadores en la primera vuelta.
Tercer momento: triunfo en la segunda vuelta, instauración de un gobierno de cambio en 
Colombia.
“La política consiste en un duro y prolongado avance a través de tenaces resistencias, para lo cual se requiere al mismo tiempo pasión y mesura. Es completamente cierto… que en este mundo no se consigue lo posible si no se intenta lo imposible una y otra vez”. Max Weber, La Política como Vocación, 1919.
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