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Perfil de una amiga

El lunes 10 junio, 2019 a las 11:06 am
Imagen cortesía de: https://bit.ly/2XKIeTW
Techo de nubes grises

Perfil de una amiga

Por Leopoldo de Quevedo y Monroy

Ella no sabe que yo iba a escribir este perfil. Es prudente y confiada. Sabe que la aprecio pero nunca adivinó que yo la observo. Es tan sencilla. Le digo que voy a ir a visitarla: ven, – me dice sin asombro ni interés -, te espero.

Su personalidad parece que ya la he descrito con lo que llevo escrito. Detrás de ella hay una mujer severa, dulce, sabe escuchar y responde sin reservas. Tiene unos dientes blanquísimos que responden por su risa recatada. No es muy alta en estatura física. Lo es en su sabiduría y su recato. No hay una palabra de sobra en su conversación. Y lo que más sabe es prestar atención y sonreír.

Físicamente es algo moreneta como la efigie de la famosa Virgen de Matanzas en Cuba, “no tan primitiva ni romántica”. De cabello ensortijado absolutamente negro y abundante. No es muy alta de estatura física más su temple es de una complexión pétrea y altiva. Jamás se prestaría para murmurar a la espalda de un humano o de un ausente. La integridad es su enseña. Hoy hace parte de la Tertulia Literaria que presidió por años la poeta.

La conocí con ocasión de la muerte de esta gran poeta colombiana. Yo afirmo que ella me la dejó en su reemplazo como amiga el día de su muerte un 31 de mayo. Ella lo sabe y seguro que hace honor a ese encargo que yo le endilgo a aquella amiga que me prodigó tantas sonrisas y compañía en los recitales del “Encuentro de Mujeres Poetas Colombianas del Museo Rayo” .

Jazmín Alcira es su nombre de pila. Nombre de flor de olor a vida y perfume y de isla de estirpe arábiga. Ella es flor de dulce olor e isla dentro del inmenso mar del mundo. Hace honor a su nombre. Es sencilla flor e isla en la mitad del piélago extenso en donde ofrece su oficio.

Es periodista de profesión y comunicadora. Como abeja obrera discurre entre la comunidad femenina interrelacionando a la mujer del pueblo-pueblo. Ahí ejerce su profesión y oficio. Va y viene ofreciendo su palabra y su dulzura a la mujer del campo y de la ciudad, desarraigada e inerme, olvidada y lejana en nuestra sociedad colombiana urbana, rural y aún patriarcal.

Quien la ve de lejos, como mujer y ser humano, puede pensar que es un espécimen raro o común. No alcanza a divisar la calidad y estatura humana e intelectual que reside en esta profesional al servicio de su departamento y la región para capacitar y promocionar a la mujer caucana en pueblos y veredas.   

Jazmín Alcira seguirá campante y alegre trabajando por la promoción y bienestar de la mujer. Seguirá en su vocación de comunicadora y ojos de ternura con sonrisa a toda hora. La seguiré observando y visitando. Sé que su tarea es diaria y sostenida porque la mujer en Colombia ha estado secularmente en un puesto de tercera.

10-06-19 – 9:35 a.m.

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