Sábado, 14 de diciembre de 2019. Última actualización: Hoy

Paradoja en Lunes Santo payanés

El lunes 17 abril, 2017 a las 2:05 pm

Paradoja en Lunes Santo payanés

La noticia de la semana que acaba de pasar, sin duda, fue la procesión del Lunes Santo, un desfile que contra viento y marea cumplió su propósito; estar en las calles.

Fabrit Cruz

Fabrit Cruz [email protected]

Esta expresión cultural y religiosa, llamada la ‘Procesión del Pueblo’, tuvo vida a pesar de no tener el respaldo del Arzobispo de Popayán, Monseñor Iván Marín, quien, curiosamente, se opuso a su realización. Tampoco encontró apoyo en la Junta Pro Semana Santa y menos, halló respaldo en el Gobernador del Cauca, Ingeniero Óscar Rodrigo Campo Hurtado para no chocar con la posición del clero. De forma anecdótica, el alcalde de la ciudad, César Cristian Gómez  Castro -quien inicialmente había dicho que no- por medio de un comunicado y amparado en la Constitución, decidió brindar la autorización correspondiente para el desfile, ante la presión que generaron los medios de comunicación y algunos líderes de opinión. Decisión sensata pues desde la Policía metropolitana ya se preparaban para impedir el recorrido por falta de permisos.

La iniciativa, liderada por el Ingeniero Luis Eduardo Ayerbe González, programó a 250 personas para el desfile de 14 pasos. Una procesión que no se realizaba según este gestor desde el año de 1906. Precisamente, cien años después, en el 2006, él empezó la restauración de la procesión pensado en la inclusión de aquellas familias que hasta el momento no tenían cabida en el desfile de la Semana Mayor. De esa manera, se generó un espacio para los integrantes de las colonias de los diferentes municipios del Cauca, radicados en Popayán y habitantes del barrio Yanaconas, ubicado al norte de la ciudad, sitio donde está presente el taller, se guardan las imágenes y nació la proeza.

El recorrido del Lunes Santo, acompañado de un número importante de feligreses, salió y culminó en uno de los claustros del sector histórico, gracias al respaldo de la Universidad del Cauca. La lluvia, inclemente, también se hizo presente en gran parte del desfile, lo que puso en peligro la integridad de los cargueros, quienes no tuvieron otra posibilidad que continuar hasta el final. No es la primera vez que el fenómeno natural es también protagonista en el desarrollo de la Semana Santa, solo que esta vez, no hubo acceso a las Iglesias para resguardar las imágenes.

Y como si fuera una novela literaria, ese sombrío panorama para los esforzados cargueros, logró ser captado por el fotógrafo, James Fabián Díaz. La imagen, ya al cierre del mismo y a su paso por el Parque de Caldas, mostró la imponencia de las gotas de lluvia cayendo sobre ´El San Pedro´, paso que de fondo tenía la nariz de Popayán. Era una imagen perfecta, como si Dios lo hubiese hecho todo a propósito.

El retrato se convirtió no solo en la reivindicación de los derechos de aquellos que pelearon por sacar adelante el desfile, sino en el símbolo de la victoria de una expresión cultural construida de forma colectiva que encuentra su validez en el pueblo y no necesita permisos de nadie.

Además, fue la fotografía que le dio la vuelta al mundo contando que la procesión del Lunes Santo, después de 111 años, estaba de regreso en las calles de la Ciudad de los mil colores. Y lo más anecdótico, se convirtió en la imagen promocional – ante la ausencia de la oficina de comunicaciones en la Junta- que circuló en redes sociales y medios de comunicación, anunciando la apertura  de la Semana Santa 2017 en Popayán.

Esperamos que los protagonistas de esta historia hayan aprovechado estos días de reflexión, perdón y reconciliación Es necesario ver una expresión cultural que además cuenta con reconocimiento de la Unesco, de forma unificada y dejar los egos aun lado. La fe en Dios no debe ser motivo de divisiones y menos generar choques. De lo contrario, el efecto que generará ante los ojos del planeta será opuesto a lo que se desea o se proclama en el discurso, cada año.  Se necesita de un trabajo articulado para seguir fortaleciendo este desfile de la Semana Mayor, no en beneficio de la Iglesia sino en beneficio de la economía de esta ciudad, que se dispara en esta temporada y de la unión de las familias, que se consolida en esta bella temporada.

Deja Una Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *