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Orfandad de la cultura y los 12 apóstoles

El jueves 3 marzo, 2016 a las 12:07 pm

Felipe Solarte Nates

Por: Leandro Felipe Solarte Nates.

Estoy de acuerdo con lo escrito por Marco Antonio Valencia Calle en su columna del pasado domingo acerca de la orfandad institucional de la Cultura en las administraciones: departamental del Cauca y en la mayoría de municipios donde los entes encargados de regir sus políticas, programas y proyectos son lánguidas oficinas dependientes de las Secretarías de Educación, en algunos casos integradas con el Deporte (que absorbe la mayoría de recursos) y sin autonomía administrativa, ni presupuesto suficiente para el efectivo desempeño de sus labores.

No existe política cultural a largo plazo y el escaso presupuesto para los diferentes proyectos y artistas en su mayoría ha sido dedicado a la música y danza y el apoyo a su trabajos ha dependido no tanto de su trayectoria y calidad sino de la capacidad de gestión, lagarteo o grado de amistad que tengan con los funcionarios de turno.

En el caso de los escritores: narradores, poetas y ensayistas no ha existido política editorial seria para apoyar la publicación y divulgación de sus trabajos. El único intento claro en la administración departamental fue realizado durante la gobernación de Guillermo Alberto González Mosquera, cuando auspicio la publicación de doce obras (narrativa y poesía) de escritores caucanos; pero el intento tuvo tropiezos al no existir reglas claras de selección que llevaron a favoritismo para algunos autores, con varias obras publicadas, lo que generó descontento en otros que exteriorizaron su inconformidad.

Durante la administración de Temístocles Ortega Narváez, fue abortado este intento y a pesar de sus promesas, urgido por las urgencias de publicidad electoral, los presupuestos que podrían dedicarse a la publicación de libros fueron repartidos en los diferentes medios de comunicación.

Hay que aprender de las experiencias de otros departamentos, como el vecino Valle del Cauca, donde desde hace años existe de parte de la administración departamental una clara política de promoción de obras de sus novelistas, cuentistas, poetas y ensayistas, que decantan la memoria, sensibilidad y pensamiento de los habitantes de sus comarcas y de la humanidad.

La creación de Becas de Apoyo en base a proyectos de obras, o de Fondos Rotatorios para financiar las publicaciones seleccionadas por un comité editorial probo, con la colaboración de la Imprenta Departamental, son algunos de los mecanismos que podrían facilitarlas vinculando además a las industrias papeleras asentadas en el norte del Cauca, que podrían colaborar en especie.

En fin mecanismos los hay y espero que los promueva el escritor Marco Antonio Valencia Calle, ahora que acabo de enterarme que lo nombraron asesor Ad honorem del Consejo Departamental de Planeación del Cauca.

Cambiando de tercio, preocupante en El Tambo, el asesinato de Maricela Tombé: “Madre de dos menores, se desempeñó como Secretaria de la Junta de Acción Comunal de la Vereda Brisas, luego Presidenta de instancia y posteriormente Presidenta de la Asociación Campesina Ambiental de Playa Rica (ASCAP) en el periodo 2011-2014”, según El Nuevo Liberal del 1 de marzo. “La agrupación de campesinos que informó sobre este homicidio denuncia la existencia de panfletos sonde se anuncian actividades de ‘limpieza social’ por parte de un grupo paramilitar”. Llama la atención que en el norte del Cauca han circulado panfletos similares.

Sin duda que el desmonte del paramilitarismo escudado en las ‘Bacrim’, ‘Urabeños’, etc, va a ser el principal obstáculo para concretar la desmovilización de las Farc, que lo exigen antes de entregar las armas. Hay sectores al interior de las Fuerzas Armadas y grupos políticos de ultraderecha que están dispuestos a prolongar la guerra que tanto les favorece. El que se le hayan metido como Pedro por sus casa, al apartamento del vicefiscal General de la República, Jorge Perdomo, para revolcarle sus pertenencias, llevándosele apenas un computador viejo, como para asustarlo y demostrarle su vulnerabilidad, así lo demuestra, en momentos que acaban de detener a Santiago Uribe Vélez, acusado de integrar el grupo paramilitar conocido como “Los 12 Apóstoles” dedicado a la “limpieza social” y sindicado de más 100 asesinatos en Yarumal, Santa Rosa de Osos y otros municipios del norte de Antioquia.

La politización del prolongado proceso investigativo en el caso de Santiago Uribe, debido al momento en que fue proferido el auto de detención, cuando se negocia la desmovilización de las Farc y el proceso de Justicia Transicional, ha llevado a que los dirigentes del Centro Democrático quieran desvirtuar las investigaciones y testimonios previos argumentando persecución política contra su grupo y exigiendo la renuncia del Presidente Santos a quien comparan con Maduro. Lo cierto es que volverá a reeditarse el libro de Olga Behar sobre “El clan de los 12 apóstoles”, mientras algunos recuerdan cuando en el gobierno del Presidente Uribe, el DAS fue puesto al servicio de los paramilitares y utilizado para chuzar a magistrados, periodistas y opositores al régimen.

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