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Sábado, 4 de abril de 2020. Última actualización: Hoy

OM…..

El viernes 6 octubre, 2017 a las 10:09 am

Dibujo por Rodrigo Valencia Q, 1976

OM… sonido impronunciable.

Aunque muchos se sienten en posición yóguica y reciten OM con la boca o mente, nunca oirán el verdadero mantra universal, así pasen toda una vida intentándolo. Porque es el «sonido insonoro», el «sonido del silencio», con lo paradójico que esto implica.

OM o AUM.

A, o alfa, inicio sonoro de la voz y el pensamiento; es decir, albricia que surge desde lo inmanifestado, eso anterior a todo y que por lo tanto no se oye, ni se ve, ni se piensa, ni se siente, ni se lo acepta ni refuta.

U, se cierra casi la boca; sonido entre el silencio y lo inmanifestado final, porque M, cerrando la boca, es como volver al silencio, a la mudez, al desaparecimiento.

Y entonces AUM es símbolo de toda realidad, entre el vacío anterior al tiempo, y el vacío posterior al tiempo. El mundo, lo conocido, lo que se ve, lo audible, pensable, captable; lo manifiesto, toda existencia en tiempo y espacio: lo palpable, lo cognoscible; estatuto de todo cuanto hay abajo del sol, sobre la piel y los sentidos, sobre la montaña y el desierto, en el árbol y bajo el lago. Toda la realidad en este mundo, todo despertar entre la vigilia y el sueño. Y entonces no es un sonido sino todos los sonidos; no es un sentir sino todos los sentires, no es un color sino todos los colores, no es un sonido sino todos los sonidos, no es un pensamiento sino todos los pensamientos, no es un gesto sino todos los gestos.

Inútil pronunciarlo como OM o AUM; no se captará su verdadera esencia, no será una vibración audible, y menos un recodo de la imaginación. Porque es la Totalidad, el secreto del Vedanta oculto en los Upanishads y en los cantos de los sabios.

Si acaso oyes un silbido, un sonar en el silencio, una muda admonición interna, no es OM; es tan sólo uno de sus infinitos lados, tan sólo un átomo protuberante en la piel inmensa de las cosas. Y esta piel universal sólo se revela cuando se conoce a sí misma como Espíritu, Conciencia de todo cuanto hay.

OM, el misterio universal. El único Dios de toda realidad. La Conciencia que todo lo manifiesta, Lo Absoluto.

El quejido universal, en dolor o en paz; en felicidad o en miseria; en pecado o en virtud, en belleza u horror.

Tu propio collar precioso, tallado en toda la materia del mundo.

RVQ

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