Sábado, 17 de abril de 2021. Última actualización: Hoy

O nos ponemos serios y nos entendemos o nos matan

El sábado 25 julio, 2020 a las 10:32 am

O nos ponemos serios y nos entendemos o nos matan

Nelson Eduardo Paz Anaya

El asesinato del líder comunitario, Sigifredo Gutiérrez Tunubalá, en el municipio de Morales, de quien no podrán decir que lo asesinaron por andar en cosas turbias, como en ocasiones lo hacen, fue hombre querido por su gente y respaldado por hacer parte de las organizaciones campesinas para representar sus intereses y quien además, honraba con su trabajo su discapacidad, no puede pasar este hecho, con simples manifestaciones de solidaridad.

El Cauca entero está en un desafío sin antecedentes, ante el cual, es impostergable una acción conjunta, inmediata, objetiva, con valientes, los cobardes no pueden estar en estos propósitos, y en su desarrollo, no se pueden conservar las distancias que se han creado por pequeñas rencillas locales, es necesario responder sin mezquindad, el momento exige capacidad de responsabilidad colectiva, porque la violencia es contra todos.

O nos ponemos serios y nos entendemos o nos matan - Asesinato

Aquí no están matando campesinos, ni negros, ni indios, están asesinando Caucanos, de todos los sectores y de todas las etnias, y no son en sitios recónditos, es que aquí en los barrios de Popayán y en los alrededores de la meseta, la muerte se da todos los días y se tiene que tener claro o se trata de contener hoy o mañana será tarde.

Es el momento de convocarnos todos, con honestidad, con franqueza, sin prevenciones, en el entendido de que o todos hacemos un esfuerzo contundente o no quedara espacio en donde vivir, porque todo se habrá liquidado, es el momento de anteponer esa actitud responsable de los Caucanos, de ser capaces de entendernos en lo personal, en lo colectivo, así hayan discrepancias por los intereses políticos o particulares.

Es lógico que se tienen diferencias, unas ideológicas, visiones encontradas y desde luego intereses muy específicos e individuales bien diferentes, son las realidades de un territorio que se formó así, por todas las circunstancias que se conocen de memoria, lo que no es posible precisamente por esa misma historia, es no hacer lo debido, esconder la descomposición del Cauca, es una mentira.

Es imposible que el Cauca, no pueda llamar la atención al Gobierno Nacional, necesario que el gobernador y los alcaldes, ingenien una forma capaz de llamar la atención del presidente y sus ministros, los noticieros dan cuenta de actuaciones en todo el país, pero del Cauca, nada, como hizo de daño la partida tan rápida del señor arzobispo, ya ni prelado se tiene.

Los congresistas tienen en este momento un espacio muy especial para su actividad parlamentaria, en medio de las críticas, son los voceros institucionales del pueblo caucano y corresponde a ellos señalar unos rumbos a seguir, desde luego también por otras figuras del departamento, representativas en el sector público, en el académico, en el profesional y en todo el sector privado.

A todos cobija la misma preocupación, la actuación es urgente, es prioritario se den las primeras citas para encontrar fórmulas que den paso a la toma de decisiones para recuperar la seguridad en el departamento, pero sin consejos de gobierno que tanta frustración producen, sin oportunismos, ni ventajas, sin temor a los delincuentes, con la firmeza que nos legaron nuestros padres y abuelos.

Tampoco puede ser la respuesta de siempre, un nuevo batallón para el Cauca, este departamento está entre las zonas más militarizadas de Colombia y del mundo, y como dicen reconocidos antropólogos, el asunto de las economías informales supera todos los instrumentos de control, las soluciones requieren acciones de inclusión económica.

Es mejor entendernos con quienes hemos tenido diferencias políticas o conceptuales, que mañana doblegarse ante los delincuentes que se están apoderando de esta tierra. En el Cauca, se mata la vida, porque todos así lo aceptamos.

Se hace un comedido llamado a los columnistas y periodistas locales, y a todos los medios, incluidos aquellos en los cuales se actúa, o hacemos una conciencia común y creamos honor de nuestra actividad de opinión, o mejor a tomar otra diligencia. No están los tiempos para esconderse en sutilezas, el periodismo obliga posiciones contundentes de verdad para proteger el principal de los derechos, el Derecho a la Vida.

*********************************************

Otras publicaciones de este autor: https://www.proclamadelcauca.com/?s=nelson+eduardo+paz

Sigue a Proclama en Google News
Deja Una Respuesta
Abrir el chat
1
Paute aquí
Hola 👋
¿En que podemos ayudarte?