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NUESTROS VEHÍCULOS Y EL CAMBIO CLIMÁTICO

El martes 19 febrero, 2008 a las 1:15 pm
Por amparo.diaz@undp.org

A propósito del Día Sin Carro en Bogotá

¿Por qué nuestros carros afectan tanto al medio ambiente?

Las normas para las emisiones vehiculares

Los biocombustibles y su efecto sobre el desarrollo humano: una nota de advertencia

(Bogotá, febrero 8)

¿Sabe usted cómo se calcula la emisión de gas carbónico en un vehículo y por consiguiente su impacto sobre el cambio climático?

El Informe sobre desarrollo humano 2007-2008 del PNUD: La lucha contra el cambio climático, solidaridad en un mundo divido explica que la emisión de cualquier vehículo se calcula con base en tres factores: distancia recorrida, cantidad de combustible usado para recorrer esa distancia y cantidad de carbono que contiene el combustible.

“El transporte de personas se ha transformado en el mayor consumidor de petróleo en el mundo y en la fuente de emisiones de CO2 que más ha crecido” señala el Informe respecto al impacto global de este efecto; el Informe afirma que no obstante el crecimiento de la proporción de emisiones de los países en desarrollo, los países de la OCDE (Organización de Cooperación y Desarrollo Económico) generan las 2/3 partes del total de emisiones de tal modo que el sector automotriz de esos países explica cerca del 30% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero. En este contexto, y en el objetivo global de reducir las emisiones de carbono, se hace cada vez más importante establecer un marco regulatorio para el transporte.

¿Por qué aumentan las emisiones debidas al transporte?

“Porque las distancias aumentan más rápidamente que la eficiencia en el uso de combustibles y porque las ganancias en términos de economía de combustible han ido reduciéndose debido a la tendencia a hacer vehículos más grandes y potentes” explican los expertos que tuvieron a su cargo la elaboración del Informe.

El cambio climático es el principal desafío decisivo para el desarrollo humano en este siglo XXI. Estamos obligados a hacerle frente. Todos los esfuerzos nacionales, regionales y globales para reducir la pobreza se revertirán si no se trabaja sobre el cambio climático. Los países más pobres y los ciudadanos más vulnerables padecerán los primeros y los más perjudiciales reveses, aunque sean los que menos han contribuido al problema. En un futuro ya próximo, por más rico o poderoso que se sea, ningún país podrá protegerse de las consecuencias del calentamiento global.

Las normas para las emisiones vehiculares

Cada país tiene normas respecto a la eficiencia en los combustibles. Es en la Unión Europea y en Japón donde las regulaciones son más eficientes. En el contexto de países desarrollados Estados Unidos tiene las normas menos estrictas, lo que ha provocado una reducción en la eficiencia del parque automotor y un crecimiento de sus emisiones a una tasa anual promedio de 1.8% desde 1990. Este crecimiento representa casi el doble de la tasa de todas las demás fuentes. El crecimiento de las distancias recorridas por cada vehículo y un mayor uso de camionetas contribuyen a este daño.

La sola mejoría de las regulaciones sobre emisiones vehiculares en Estados Unidos “podría marcar la diferencia en la mitigación del cambio climático del mundo, con grandes beneficios para la seguridad energética nacional”. Los expertos de ese país han explicado que mejorar en 20 millas (un kilómetro /litro) la eficiencia de los combustibles en Estados Unidos, disminuiría en petróleo 3.5 millones de barriles/año el consumo de petróleo lo que produciría una reducción de 400 millones de toneladas de emisiones de gas carbónico al año. Este ahorro, originado tan solo por un cambio en las regulaciones, equivaldría, por ejemplo a todas las emisiones de Francia.

El Informe sobre desarrollo humano da cuenta de cuán difícil ha sido armonizar las políticas regulatorias con metas más estrictas de mitigación del cambio climático. De hecho, el actual esquema lo dificulta más: se trata de combinar factores como el compromiso voluntario de la industria automotriz, la rotulación de la economía en el uso de combustible y la promoción de la eficiencia a través de medidas fiscales. Al respecto el Informe sobre desarrollo humano del PNUD manifiesta su preocupación porque, pese a que se ha establecido el compromiso de alcanzar una eficiencia de 120g de gas carbónico por kilómetro en el combustible, la fecha fijada ha sido diferida permanentemente del 2005 inicial al 2010 y luego al 2012. Estas postergaciones son consecuencia del cabildeo del sector automotriz y la oposición de los Estados.

Los biocombustibles y su efecto sobre el desarrollo humano: una nota de advertencia

Respecto al aceite de palma y los biocombustibles de creciente importancia para Colombia, los expertos que elaboraron el Informe sobre desarrollo señalan la necesidad de tener sumo cuidado. En la página 146 del Informe afirman lo siguiente:

“Los ambiciosos objetivos de la Unión Europea de expandir la participación de mercado de los biocombustibles han creado sólidos incentivos para la producción de cereales y aceites, entre otros el aceite de palma. Las oportunidades para abastecer el creciente mercado europeo se han reflejado en un auge de las inversiones en la producción de palmas de aceite en Asia Oriental.

¿Es esto positivo para el desarrollo humano?

“No en las condiciones actuales. Es posible cultivar y cosechar palma de aceite de manera sostenible en términos ambientales y responsable en términos sociales, especialmente en pequeñas explotaciones agroforestales. Gran parte de la producción de África Occidental se ajusta a esa categoría. No obstante, en muchos países los monocultivos de gran extensión no han tenido buenos resultados y gran parte del reciente auge de la producción de aceite de palma ha ocurrido en plantaciones de este tipo. …“Las exportaciones de aceite de palma son una fuente importante de divisas extranjeras. No obstante, la expansión de la producción ha tenido un alto costo social y ambiental. Grandes extensiones de bosques tradicionalmente utilizados por los pueblos indígenas han sido expropiadas y las empresas madereras con frecuencia han utilizado las plantaciones de palmas de aceite como excusa para la extracción de madera.

“Debido al aumento del precio del aceite de palmas, existen planes ambiciosos para expandir el cultivo. Un ejemplo de lo anterior es el proyecto de palmas oleaginosas de Kalimantan, en Indonesia, que se propone convertir tres millones de hectáreas de bosques de la isla de Borneo y cuyas concesiones ya fueron entregadas a las empresas. Si bien la legislación nacional y las directivas voluntarias de la industria estipulan la protección de los pueblos indígenas, su aplicación ha sido más bien errática y en muchos casos simplemente se ha ignorado. Algunas de las zonas que se consideran aptas para entregar concesiones para el cultivo de palmas de aceite son áreas boscosas utilizadas tradicionalmente por los pueblos indígenas y ya se han documentado casos de personas que han perdido tierras y su acceso a los bosques.

“En Indonesia, como en muchos otros países, el proceso judicial es lento, el costo de la asistencia judicial escapa a los medios de las personas indígenas y los lazos entre los poderosos inversionistas y la elite política hacen difícil que los habitantes de los bosques logren hacer respetar sus derechos. En vista de esta situación, la Unión Europea debe evaluar cuidadosamente las consecuencias de sus directrices internas en materia de política energética para las perspectivas externas de desarrollo humano”.

Fuente: Informe sobre desarrollo humano 2007-2008: La lucha contra el cambio climático, solidaridad en un mundo dividido. Consultar en http://hdr.undp.org

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