ipt>(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
Jueves, 11 de agosto de 2022. Última actualización: Hoy

Nos llegó la hora de tributar para alumbrado público

El martes 2 agosto, 2022 a las 1:03 pm
Nos llegó la hora de tributar para alumbrado público

Quilichagueños: Nos llegó la hora de tributar para alumbrado público

Alfonso J Luna Geller

Después de 60 años de consumo de energía eléctrica sin contraprestación económica directa por parte de la ciudadanía, ni de la Administración Municipal de Santander de Quilichao, el Juzgado Octavo Administrativo de Popayán expidió el pasado viernes 29 de julio de 2022, la sentencia 102 por medio de la cual declaró cosa juzgada el conflicto entre la Compañía Energética de Occidente S.A.S. E.S.P. y la Administración Municipal, y ordenó pagarle a la CEO más de 42.266 millones de pesos por el suministro de la energía eléctrica con destino al alumbrado público, dependencias municipales y establecimientos educativos del municipio, desde el mes de agosto de 2010.

Como lo ha venido informando de manera oportuna la Red de Medios de Comunicación Proclama del Cauca y Valle, luego de varias demandas y tutelas de unas partes contra las otras, que se iniciaron en 1994 con la expedición de las leyes 142 y 143, que establecieron el régimen de los servicios públicos domiciliarios y la generación, interconexión, transmisión, distribución y comercialización de electricidad en el territorio nacional, y aunque siguen vigentes tres procesos de esta controversia contractual, a las comunidades de Santander de Quilichao les llegó la hora de tributar para pagar el alumbrado público.

Antecedentes

En diciembre de 1997 la empresa estatal Centrales Eléctricas del Cauca, CEDELCA S.A. E.S.P. impuso al Municipio un contrato de condiciones uniformes para la prestación del servicio público domiciliario de energía eléctrica y presentó una demanda contra el Municipio de Santander de Quilichao, persiguiendo la anulación del acuerdo de voluntades contenido en la escritura pública 1572 del 2 de octubre de 1962, cuyo objeto consistió en compra de 178.458 acciones de CEDELCA que el Municipio se obligó a pagarlas transfiriendo la propiedad de la Central Hidroeléctrica de Mondomo y el saldo en dinero efectivo, y de otra parte CEDELCA se obligó con el Municipio a suministrarle la energía eléctrica para el alumbrado público, que se pagaría con las utilidades que generara la sociedad CEDELCA.

Pero esta empresa se quebró y nunca liquidó utilidades, por lo cual fue intervenida por la Superservicios hasta junio de 2010 cuando CEDELCA S.A. – E.S.P. celebró un contrato de gestión con la Compañía Energética de Occidente S.A.S – E.S.P. para que esta última asumiera por su cuenta y riesgo la gestión administrativa, operativa, técnica y comercial, la inversión, ampliación de coberturas, rehabilitación y mantenimiento preventivo y correctivo de la infraestructura y demás actividades necesarias para la prestación de los servicios de distribución y comercialización de energía eléctrica en el departamento del Cauca.

En consecuencia, CEDELCA cedió los contratos de condiciones uniformes, contratos de compra de energía, contrato sindical celebrado con UTEN, contraprestación económica en el contrato de FIDUCIA-CEDELCA, y los contratos de seguro de la infraestructura, sin incluir el contrato contenido en la escritura pública No. 1572 de 2 de octubre de 2962, lo cual tampoco se hizo posteriormente. Por ello, ninguna de las obligaciones le fue transferida a la CEO, en especial la referida al suministro de energía con destino al alumbrado público.

Reconocimientos de los compromisos

Nos llegó la hora de tributar para alumbrado público

El Concejo Municipal de Santander de Quilichao había expedido el Acuerdo No. 016 de julio 2 de 1998, el cual, basado en la Ley 80 de 1993, artículo 32 de la Ley 136 de 1994, Leyes 142 y 143 de 1994, y Resoluciones 043 de 1995, 089 de 1995 y 076 de 1997 de la CREG, autorizó al alcalde municipal, Willians Edmundo Ortiz Ararat, para «contratar la repotenciación, suministro, mantenimiento, instalación, operación y expansión del servicio público de alumbrado público, con entidad o entidades públicas o privadas de reconocida idoneidad, y su correspondiente interventoría, que permita asegurar la adecuada y eficiente prestación del servicio». No se ejecutó la autorización, pero se sentó un precedente jurídico.

El 27 de noviembre de 2003, se suscribió el denominado “Acuerdo celebrado entre el municipio de Santander de Quilichao y la empresa Centrales Eléctricas del Cauca” en el que expresamente el alcalde Ricardo Alfredo Cifuentes Guzmán reconocía que como CEDELCA no reportaba utilidades para hacer eficaz la contraprestación pactada, el Municipio cancelaría dicha obligación con cargo al Gobierno Nacional, en desarrollo del artículo 107 de la Ley 788 de 2002 o Ley de Reforma Tributaria. Aceptó la Administración Municipal pagar $ 4.337’794.299 que facturó CEDELCA S.A. E.S.P. por los consumos estipulados en la cláusula tercera de la escritura varias veces citada. Por eso, no podría luego cobrarse a cargo de las utilidades de las acciones que el municipio posee en la electrificadora. Hubo entonces, reconocimiento de la deuda, y se quedó a paz y salvo con CEDELCA hasta el 30 de junio de 2002.

En esos términos, las partes llegaron a un acuerdo sobre lo reclamado en relación con la prestación del servicio, y por eso, “la controversia se considera jurídicamente superada, a través de un acuerdo que tiene plenos efectos vinculantes…”

Posteriormente, la Ley 1150 de 2007 prescribió que los contratos estatales de alumbrado público, vigentes a la expedición de la misma, “deberán ajustarse a lo aquí previsto”, además de que el contrato de alumbrado público celebrado entre CEDELCA y el Municipio de Santander de Quilichao, por escritura pública 1572 de 2 de octubre de 1962, ya había sido modificado expresamente por las leyes 142 y 143 de 1994.

La deuda con la CEO

De acuerdo con lo expresado en la sentencia 102 del Juzgado Octavo Administrativo de Popayán, la CEO le ha suministrado al Municipio de Santander de Quilichao, desde agosto de 2010 a la fecha del dictamen pericial practicado como prueba (31 de mayo de 2021) con destino al alumbrado público y el servicio domiciliario de energía eléctrica para dependencias municipales y establecimientos de educación, las cantidades de 39.078.709,83 kilovatios/hora y 10.315.126,38 kilovatios/hora, que tienen un valor de $32.638.977.773 y $9.627.476.478, respectivamente, para un total de $42.266.454.251 (Capital: $20.391’915.663 e intereses: $ 21.874’538.587), que es la deuda que de ahora en adelante deberá negociar la actual Administración, orientada por la alcaldesa Lucy Amparo Guzmán González.

Pero es más la tarea de la Administración: recuperar y hacer valer las acciones (1’060.805) que el Municipio tiene como socio de CEDELCA, que, aunque es un porcentaje de participación pequeño (2,8 %), hace parte del patrimonio público.

La ciudadanía quilichagueña

Nos llegó la hora de tributar para alumbrado público

Bajo estas condiciones, los ciudadanos quilichagueños tenemos el deber constitucional de contribuir para que la ciudad adopte un eficiente y continuo sistema de alumbrado público, como servicio esencial, para lo cual corresponde al Concejo Municipal determinar los sujetos pasivos y las tarifas o sobretasas.

Igualmente, el Concejo debe establecer la seguridad jurídica y para garantizar una operación sostenible desde el punto de vista financiero, definir los procedimientos de recaudo y pago.

Los ciudadanos tendremos todas las facultades de control en la prestación del servicio para que brinde seguridad a los peatones en las vías públicas en las horas de la noche, especialmente para prevenir las acciones delincuenciales y los accidentes que se pueden causar por falta de visión de los riesgos que los pueden causar, además de su modernización y ampliación.

En este punto, debemos aclarar que la deuda anterior debe ser asumida por el Estado, no por los ciudadanos, porque, como se sabe, por regla general las normas legales no son retroactivas y solo regulan hechos posteriores a su sanción.

De esta forma, la ciudadanía quilichagueña borrará la posibilidad de nuevas suspensiones del servicio de alumbrado público, que han afectado negativamente la actividad de centros de salud, instituciones educativas, establecimientos públicos, y ha puesto en riesgo a los habitantes de la entidad territorial, al privarlos de un sinnúmero de servicios que no se pueden prestar sin fluido eléctrico.

Sigue a Proclama en Google News
Deja Una Respuesta
Abrir el chat
1
Paute aquí
Hola 👋
¿En que podemos ayudarte?