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NOCHE DE POEMAS EN CÁMARA COMERCIO DE PALMIRA

El sábado 22 abril, 2017 a las 12:05 pm
Bulevar de los días

Por: Leopoldo de Quevedo y Monroy.

NOCHE DE POEMAS EN CÁMARA COMERCIO DE PALMIRA

Gran asistencia de público en el Auditorio canta el Himno al Valle del Cauca.

Con gran asistencia de público se adornó anoche el Recital de Poesía que ofreció el poeta de la Casa, Esaú López Bermúdez en el escenario de la Cámara de Comercio de Palmira. Había gran expectativa pues el oferente lanzaba su cuarto poemario Cuando callan los sentidos. La Villa de las Palmas en esta noche poética estaba fresca y los ánimos atentos para brindarle homenaje a uno de sus poetas epónimos.

Lo acompañaban las poetas Teresa Consuelo Cardona, Luz Marina Arredondo, la declamadora Luz Stella Vargas y el Grupo Los Presidentes, integrado por Andrés Fernando Ospina, Antonio José Castrillón y Luis Eduardo Ospina.

La música llenó el espacio del Auditorio que estaba ansioso de oír melodías y acordes de boca y cuerdas. El Grupo vernáculo Los Presidentes, integrado por abuelo, hijo y nieto interpretó tres canciones colombianas entre las que estaban el bambuco El Regreso del maestro Efraín Orozco y Noches de Bocagrande del hijo de Barbacoas, Nariño, Faustino Arias Reinel.

Abrió la noche de versos la poeta y periodista Teresa Consuelo Cardona. Su poesía cayó como rocío en su voz cristalina y suave. Tiene un tono intimista y personal, como dirigido a un ser que la inspira. Las palabras se van desgranando en el poema al par que florecen los sentimientos. Su presencia y simpatía alegró el comienzo de la gala.

Pasó al micrófono luego la declamadora Luz Stella Vargas Vásquez, reconocida voz de la ciudad recitó el poema andaluz del sevillano Raphael de León Romance de la viuda enamorada. Brilla en ella la seguridad y la memoria, el tono decidido y la fortaleza de su garganta. Ostenta y porta con orgullo y moderación el mérito de conservar la tradición ya poco vista de la declamación de poemas no propios. Utiliza sus dotes para recordar brillantes autores y mostrar el vigor de su inspiración.

A continuación tomó la palabra el hijo de la ciudad que lo ha consentido. Con dignidad y pausa el poeta de la sencillez y el diálogo. Don Esaú López se mostró como ser humano sensible y cercano. Su poesía es llana, como la pintó Isaacs en su prosa verde. Sin afectamiento ni pretensiones vanas. Su personalidad se refleja en lo que escribe. Leyó él mismo su presentación y luego llamó con hidalguía a su amiga Luz Stella a que le hiciera el honor de declamar su poesía. Qué desprendimiento y franqueza.

Fue el plato mejor de la noche que dejó un hálito de descanso y reconocimiento a un ser dedicado a cultivar la flor de la palabra en su vida.

La Sala quedó vacía. La ciudad va a descansar esta noche. No habrá ruidos, ni violencia ni el comercio tendrá ganancias. Ha ganado la sobriedad, el verso, la poesía, la medida y el aplomo que da la franqueza y el alma limpia. Gracias, maestro Esaú por tanto ejemplo y por su escasa voz para decirle al mundo el valor de la sencillez y el silencio.

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