Viernes, 23 de julio de 2021. Última actualización: Hoy

¡NO JODA!

El jueves 17 octubre, 2013 a las 11:20 pm
Jorge Eliecer Ortiz Fernandez

JORGE ELIECER ORTIZ FERNANDEZ
Jorgeeliecer_ortiz@yahoo.es

Después de la algarabía viene la prudente calma con la clasificación de nuestra selección al mundial 2014 que se escenificara en Brasil.

Debo decir, sin pretender descubrir el “agua tibia”, que el futbol, es hoy por hoy una de las actividades deportivas más rentables en el escenario mundial, me atrevería a opinar, que rebasa inclusive otro tipo de actividades más rimbombantes, como por ejemplo el que despliega la fórmula 1, o el boxeo mundial, que entre otras cosas mueven demasiado dinero pero en el bajo mundo del deporte.

Es placentero observar por fuera y dentro del escenario deportivo, convertido en la casa natural de la selección, el estadio metropolitano Roberto Meléndez, de la llamada economía informal, ellos sí que hacen su diciembre en cualquiera sea el mes que le corresponda jugar por el torneo eliminatorio.

Dicen expertos, que Barranquilla movió recursos por más de 1.3 billones de pesos, todo por obra y gracia del futbol, que con el toque mágico del argentino Pekerman, movió grandes masas de público nativo y de otras partes de la geografía colombiana y del exterior.

La verdad estamos felices con el hecho de recuperar el romance del balón con nuestros jóvenes jugadores e incluyo a los llamados “veteranos” Yepes y Mondragón, con ellos se conjuga la experiencia con la juventud, cóctel necesario para armar un brebaje que nos tiene enamorados pasionalmente de la fiebre del toque-toque.

Pero quisimos con un grupo de amigos vivir personalmente la fiebre de la fiesta que se vive en Barranquilla, pues llama la atención, que esta caliente tierra le ha dado la oportunidad a Colombia de entregar su selección a las puertas de tres grandes eventos, a donde solo se invita a los mejores, a quienes han hecho mérito necesario para codearse con los grandes del balompié mundial, y claro, fuimos testigos del calor humano que despliega por cada uno de sus poros los barranquilleros, por fuera y dentro del estadio, nunca se callan, y con su tradicional, ¡no joda!, marcan la diferencia ancestral con todos los mortales de esta tierra; oiga, qué amabilidad, qué sentido de pertenencia por su ciudad, al margen digamos, que no es gratuito que en los últimos ocho años la prensa especializada ubique a su mandatario local como uno de los primeros en el ranking nacional, el barranquillero toma como suyo el quehacer diario para mejorar y ese espíritu de triunfo lo imprime en cada actividad en que participa, o si no, cómo creen que la selección levantó su espíritu colombiano frente a la selección chilena, pues con el grito que se dejó escuchar “sí se puede” “sí se puede”, grito que nos contagió a todos y que hoy lo traemos a nuestra querida ciudad de Popayán, para decir, que sí podemos, solo falta que imprimamos un poco de fe en lo nuestro, paciencia ante la adversidad, sentido común ante los retos y compromiso frente a las tareas que buscamos desarrollar o que la vida nos  coloca como reto constante.

¡No joda!… ¡si se puede!

Sigue a Proclama en Google News
También te puede interesar
Deja Una Respuesta
Abrir el chat
1
Paute aquí
Hola 👋
¿En que podemos ayudarte?