Martes, 16 de julio de 2019. Última actualización: Hoy

Niños como sujetos de derechos

El martes 25 junio, 2019 a las 11:36 am
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Niños como sujetos de derechos

Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos. Jesús

CONFIANZA, LIDERAZGO Y MENTIRAS

Desde los principios de justicia social debemos exigir que todos los niños y niñas tengan igualdad de acceso a la inmunización infantil efectiva. Y más en un país donde constantemente se violan los derechos humanos.

Un aspecto que ha influido en el creciente interés por conocer la vida de los pequeños desde su propia perspectiva es la declaración sobre los derechos del niño y la activa formulación de políticas, programas y proyectos que intentan responder a sus necesidades y expectativas en diferentes contextos. Estas nuevas miradas han permito problematizar concepciones adultas que asumen a los niños y niñas como sujetos pasivos que se adaptan a las influencias del medio; para pensarlos y promoverlos como constructores de ciudadanía, sujetos de múltiples relaciones, capaces de vivir su vida con sentido, de cuestionarse sobre los asuntos que rodean su existencia y de las comunidades inmediatas, y de generar alternativas o proyectos que contribuyan a la superación de las situaciones desfavorables.

Urge responder los interrogantes que el mundo plantea frente a nuestros niños y niñas ¿cuáles son las expectativas frente a su vida? ¿Qué se necesita para que pueda considerar feliz? ¿Qué condiciones propician u obstaculizan su desarrollo y bienestar? ¿Cómo influye el contexto sociocultural, económico y político en la vida presente y futura?

En consecuencia, las respuestas deben empezar a sumar un conjunto de acciones cada vez más relacionadas con la felicidad y tranquilidad de los nuevos sujetos y en este orden de ideas movilizar acciones con asuntos referentes a las relaciones y prácticas sociales, las aspiraciones de los padres, su relación con el medio ambiente, la seguridad, el acceso a la cultura, la recreación, la educación y la seguridad.

Hoy se concibe a los niños y niñas, como sujetos titulares activos de derechos y se plantea que ocupan un lugar central en la formulación de políticas públicas en su favor, en el funcionamiento de la familia y en las instituciones que se ocupan de su educación o protección. Pese a esta concepción, sus vidas están atravesadas por diversas problemáticas: el maltrato, la institucionalización temprana, la desarticulación de las familias, la soledad, la callejización, la revictimización, el trabajo, la violencia entre pares, la explotación sexual, entre otras situaciones, que vulneran el derecho a un desarrollo sano, armónico y al bienestar propio de esta etapa de la vida. Además, estas situaciones tienen amplias y profundas repercusiones en las concepciones de sí mismos y de la sociedad a la que pertenecen. En este marco, en que se viven y circulan versiones contradictorias sobre la situación de vida de la infancia, se enfatiza en la necesidad que los niños sean tenidos en cuenta, consultados, escuchados y, sobre todo, estimulados.

De ahí la importancia de continuar profundizando en la participación de la niñez en sus propios asuntos, en la generación de los conocimientos necesarios para comprender su situación y en los referidos a asuntos más globales de la sociedad, pero desde sus realidades y percepciones y no desde la manipulación del adulto. El bienestar, la felicidad de los niños, su desarrollo armónico no es un reto proyectado al futuro, es un desafío presente, que los adultos tenemos que entender y asumir, no sólo desde la perspectiva de los derechos, sino desde la necesidad de transformar nuestras relaciones con los niños y las niñas, cuyas vidas se encuentran afectadas por diversas problemáticas.

Desde esta perspectiva invito a ICBF a revaluar sus procesos e intervenciones; a todos nos causa tristeza la realidad de los niñas y niñas en los semáforos, en los barrios marginados, en las casas de maltratadores, en los albergues. Una respuesta de indignación no es suficiente.

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