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Lunes, 26 de julio de 2021. Última actualización: Hoy

NI CHICHA NI LIMONADA

El sábado 5 marzo, 2016 a las 10:53 am

phanor teran proclama

Por: Phánor Terán.

Duró más, pelea de toche con guayaba madura que el rimbombante decreto por el cual el Departamento asumía las labores de coordinación de las bibliotecas públicas.

No hace cosa de un mes anuncié el tal vericueto, que, a pesar de todo, parecía anunciar con bombos y platillos, la buena nueva, según la cual, por fin, la administración pública regional asumía su deber comarcano, su deuda histórica, su deber con los derechos culturales.

¡Toparías!

A las primeras de cambio, como no venía como dios manda sus hijos al mundo con su pan debajo del brazo, el departamento o mejor la coordinación cultural, le reembolsó a Comfandi, la coordinación regional de las bibliotecas públicas.

Vaya usted a saber, que no lo sé, si la tal reversa se hizo derogando el decreto y promulgando otro para que se le retornara. Cosa normal, por demás, con todos los asuntos culturales del Cauca.

Avivatada, o lo que sea, el deber, es, del departamento: la red y su conformación, su robustecimiento, blindarla con los presupuestos necesarios, dotarla de la estructura pertinente, con la eficiencia requerida y transformarla, por supuesto, porque lo que hay, hoy, huele a alcanfor, a colonialismo, a centralismo.

Y deber es de la coordinación cultural, si es otra cosa que el caspete para devengar puestillos, poner grito en el cielo por el abandono, por la carencia de compromiso, de ética cultural pública.

Y deber es, igualmente, de las localidades, de los bibliotecarios, del universo cultural e intelectual aullar, preguntar, indagar por los recursos públicos que nadie sabe dónde van a parar, cuál es fin de la estampilla pro-cultura, los situados fiscales, los porcentajes de recursos propios para tales menesteres.

Agora, reina, de nuevo, paz chicha. Unión, apergollamiento, amancebamiento de ineptitudes e ineficacias. Silencios cómplices. No tendrá el departamento qué decir ni qué apelar, arropada con el beneficio de los buenos oficios de Comfandi. A quien, nadie, por demás, puede exigirle POLÍTICA CULTURAL. Los favores son favores y a caballo regalado no se le mira el diente.

Quiérase o no, con la tal devuelta, bienvenida sea la mediocridad, y repitiendo por enésima vez, la coletilla de López Michelsen: la tierrita no da para más.

Tunía, marzo 5 de 2016.

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