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MUERTES POR ACCION DE FELINO EN SANTANDER DE QUILICHAO CAUCA

El viernes 11 abril, 2008 a las 2:20 am
PORQUE ELLOS SON FELINOS
Los recientes sucesos de niños muertos al ser atacados supuestamente por un gato rabioso en la Ciudad de Santander de Quilichao al norte del Departamento del Cauca, incidente que se podría haber evitado si se toman precauciones.
La siguiente historia que narraremos ocurrió hace algunos años acá en la ciudad de Popayán y si se hubieran tenido las facilidades de información es posible que la muerte de este niño no hubiera ocurrido, si se conoce cómo es y actúa un felino.
La historia es la siguiente: escuchando los gritos de una vecina muy próxima a mi vivienda, en los cuales clamaba desesperada por auxilio porque un perro de la raza bóxer de nombre tarzán estaba matando a su gato; cuando me presenté a la vivienda ya era tarde pues al parecer tarzán le había fracturado las vértebras del cuello al gato acabando de una vez con sus “7 vidas “.
Doña Maria, como llamaba mi vecina, no terminaba de lamentarse por la muerte del gato y profiriendo toda clase de insultos contra “tarzán” desahogaba su angustia por la tragedia sucedida.
Como podemos apreciar en el anterior escenario, no hay nada de extraordinario en estos accidentes que se presentan entre caninos y felinos. Doña María me pidió el favor, con lágrimas en los ojos que enterrara en alguna parte a su gato, la historia jamás se habría conocido de no ser porque antes de enterrar el gato le corté las patas delanteras como un acto de curiosidad, el gato fue sepultado y todo se calmó por unos días.
Luego, el suceso recobró actualidad porque a los doce días el perro bóxer llamado “tarzán” se puso muy enfermo y tres días mas tarde murió. Este segundo hecho agravó la pena de Doña María, porque si ella quería a su gato, de pronto más quería a su perro y aunque algunos, en el círculo de amigos, manifestaban que era un castigo divino por matar al gato, los mayores de edad opinaban poniendo gesto de sabiduría que “tarzan” había muerto porque al morder al gato había tragado pelos de este y estos le habían ocasionado la muerte; esto cerró el caso en el vecindario, para algunos, se había hecho justicia por la muerte del gato, pero para Doña Maria su pena ahora era doble.
Me encontraba entonces haciendo algunas prácticas de biología y podía tener acceso a reactivos químicos e instrumental de laboratorio entre ellos microscopios de regular capacidad pero que permitían hacer inspección bacteriológica. Me inquietó entonces que en oposición a la sabiduría popular, el perro de nombre “tarzan” no había muerto por una infección intestinal al tragar los pelos del gato; en su agonía el perro mostró síntomas de una infección tipo neumonía con fuerte fiebre y debilidad muscular mas parecido a una meningitis causada por un neumococo que comprometió su sistema neurológico posiblemente causando la muerte al perro por paro cardiorrespiratorio, situación imposible de que suceda por acción del pelaje a menos que haya inhalación directa por vía respiratoria.
Me creó entonces la inquietud, que la misteriosa muerte del perro podría aclarar un mito popular que dice: “No cargue ese gato, porque los pelos de ese animal lo van a enfermar”, la oportunidad era entonces perfecta para comprobar si en realidad los pelos del gato eran los causantes de la repentina enfermedad y muerte del perro. Como tenía en mis manos parte de las extremidades del gato procedí a recortar varios pelos del mismo y hacer un examen con el fin de comprobar si estos contenían alguna toxina, pequeños garfios o escamaciones que contuvieran el veneno capaz de producir la muerte de un perro de aproximadamente 15 kilos de peso en un lapso de tan solo 15 días.
Hecho el examen se comprobó que los pelos de este felino presentan las mismas características en su estructura que las de cualquiera otro animal, salvo que son mucho más delgados. Lo único que se encontró adherido a los mismos fue la natural suciedad y algunos rasgos de polvo y polen, pero ninguno de estos elementos mostró características de aspecto bacteriológico con algún grado de toxicidad. Era lógico pensar que la muerte del perro había sido ocasionada en la pelea con el gato, debo aclarar que al perro no se le realizó ningún tipo de autopsia ya que luego de la riña con el gato este no presentó heridas de gravedad y como ya vimos la situación de posible intoxicación por el pelo del gato quedaba descartada.
¿Qué había ocasionado la muerte del perro?
Continuamos entonces indagando y nos concentramos en averiguar la posibilidad que las garras o uñas podrían ser las causantes y que cualquiera que tenga una pelea con un gato puede salir mal librado.
LO DESCUBIERTO: Como todos sabemos los gatos al igual que muchos felinos tienen un sistema retráctil de sus garras las cuales cuando se retraen se guardan en una especie de bolsita formada por la piel. Lo sorprendente es que esta bolsita hace las veces de un espacio en el cual se acumulan bacterias y microbios que posiblemente sobreviven allí gracias al ambiente húmedo y cálido que se les ofrece, estas no afectan la integridad del animal pues no hay contacto con la sangre.
La falta de experiencia y logística en aquel tiempo no nos permitió identificar el tipo de bacterias y microbios que se encontraban, pero era una realidad su presencia. ¿Sería posible entonces que esta fuera la causa de transmitir la infección que mato al perro? Era posible; pero entonces ¿todo lo que el gato toque se infecta? De ser así se convertiría en el animal más infeccioso entre las mascotas caseras, pero todos sabemos que en la mayoría de los hogares se tiene este felino como mascota por muchos años sin que se hayan presentado problemas de infecciones con los dueños.
CONCLUSIÓN: Haciendo el análisis de porqué parece que el gato sólo infecta cuando actúa en forma defensiva y es sometido a situaciones que él considera peligrosas, que le causan pánico, furia ú obligándole a defenderse y analizando entonces que las uñas del gato son un foco de infección debíamos encontrar cómo emplea esto como posible arma de defensa y cacería.
Como ya mencionamos, cuando el animal se encuentra en cualquiera de las situaciones arriba descritas este produce una exudación especial en sus patas que actúa como caldo de cultivo para los gérmenes patógenos que contiene en sus garras, esta sudoración humedece la garra del felino, permitiendo mayor facilidad en la acción de sacar las uñas, pero transportando los microbios contenidos en la bolsita de sus patas y a partir de este momento cualquier arañazo por pequeño que sea se convierte en un peligro mortal al inocular el cóctel microbiano del que se ha provisto, a partir de este momento el gato se ha convertido al mismo grado de peligrosidad tóxica que una tarántula o quizás hasta la de una serpiente.
Esto también le permite anestesiar a sus pequeñas victimas como ratones, lagartijas y otros. Esta actitud natural de los felinos constituye su arma defensiva cuando se encuentran en situación que consideran de peligro, la mayoría de los otros animales saben por instinto que esto ocurre y prácticamente muy pocos se atreven a meterse con un gato cuando esta enojado, mostrando sus dientes, uñas y con el pelo del lomo erizado, desgraciadamente los seres humanos no tenemos genéticamente establecida esta precaución, no respetamos su advertencia y le obligamos a atacar.
El gato en forma natural “carga su arsenal” arañando superficies que puedan contener gérmenes patógenos, o también de las victimas que él depreda, una vez obtenida su reserva microbiana el gato la mantiene activa por medio de la acción de lamerse los dedos, pero en si, la saliva del gato no es venenosa, aquí actúa solo como nutriente bacteriológico, es como si estuviera cargando su revolver.
Como es muy difícil mantener una asepsia absoluta en las patas de un animal terrestre podríamos decir que las mascotas felinas que viven en apartamentos con mucho aseo no presentan mayor peligro. Pero en el caso de los gatos callejeros donde estos deben vivir en lugares con mucha suciedad lo que facilita mantener preparada una carga adecuada de microorganismos patógenos que le permiten cazar y hacerse respetar en el competido mundo que le toca sobrevivir.
Es fácil, entonces concluir que un gato usa sus garras e inocula sustancias infecciosas sólo cuando se ve sometido a situaciones especiales, para alimentarse o que considera de riesgo, esto es un proceso natural del cual ha sido dotado por la evolución que le preparó para que sus garras fueran sus armas de ataque y defensa, pero estas cualidades que parecen peligrosas, también son las que nos prestan indispensable ayuda a los seres humanos, como luego veremos.
Pero si se le trata con respeto y cariño una mascota felina puede vivir por muchos años al lado de nosotros sin causarnos ningún problema, es nuestra opinión personal que el gato que lesionó a los niños en Santander fue porque estos lo sometieron a maltrato, obligándolo a defenderse y mucho peor si es cierto que tenía el virus de la rabia, si ellos no se meten con el, este jamás los abría atacado y el caso no se hubiera conocido.
El sistema de prevención por vacunación masiva es lo mejor, es una medida que no perjudica sino que al contrario puede beneficiar por muchos aspectos, pero lo mejor que se puede hacer para evitar este tipo de situaciones es tratar a los animales con respeto y cariño, insistimos.
RESEÑA HISTORICA: Debe tenerse mucho cuidado con lo que se esta haciendo en Santander y en otras ciudades al eliminar sistemáticamente a los gatos. Los egipcios tuvieron, convivieron y hasta adoraron a los gatos y durante cinco mil años de su civilización no se ha encontrado evidencia de muerte masiva de su población, pero recordemos que en la edad media cuando la iglesia relacionó a los gatos con el demonio, la magia negra y la hechicería, estos casi fueron exterminados, al no tener depredadores se creció sin control la población de ratas y ratones y sus pulgas ocasionaron los ataques de peste negra que mató al 60 por ciento de los Europeos.
Por lo tanto, recuérdese que si se disminuye la población de felinos, exponencialmente se crece la población de roedores y este sería un peligroso problema de mayores consecuencias y muy difícil de controlar.
PREVENCIÓN: Si se comprueba por personal especializado que la humilde investigación aquí realizada sirve de algo, nos sentiremos satisfechos de contribuir que teniendo prevención casos como el presente no se repitan, lastima que no se haya evitado este incidente fatal. Por último, podemos concluir que la mejor recomendación tipo preventivo es lavar de inmediato con agua y jabón cualquier herida o rasguño, desinfectar con un antiséptico y aplicar un tópico bactericida, no sobra acudir por ayuda médica, especialmente si se trata de menores de edad.
Otra recomendación es la de mantener muy aseadas las patas de los gatos ya sea por medio del lavado con agua, jabón y cepillo, lo mismo que mantener sumergiéndolas de vez en cuando en sustancias antisépticas como alcohol, isodine, agua oxigenada etc. De esta manera podremos seguir viviendo con nuestras mascotas por muchos años sabiendo que los necesitamos, como ellos a nosotros; por lo tanto debemos prodigarles respeto, cuidados y amor, el maltrato siempre traerá consecuencias no gratas, matarles no es la solución.


Datos: Investigación realizada por: Fernando Ríos Burbano Cel: 3128130546
Email: induferry@hotmail.com Popayán-Cauca-Colombia.
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