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MORIR SILENCIOSAMENTE

El lunes 16 marzo, 2015 a las 5:57 pm
DIANA Y ALEJANDRA VELA

Diana y Alejandra Vela

La producción de ciertos alimentos orgánicos, está en su punto de culminación.

Empresas con gran poderío como Monsanto están exportando, comercializando y prácticamente obligando a productores que no compran su manufactura, a que lo hagan y aquellos que se resistan acaban con sus cultivos. Entre estos productos que vende Monsanto, se encuentra un ingrediente llamado Posilac; una hormona creada en 1994 por rBST, hormona protéica producida en la glándula pituitaria del ganado (vacas) conocida también como “hormona del crecimiento bovina” ésta copia obtenida por ingeniería genética, de una hormona que producen naturalmente las vacas ó rBGH está ideada para que las vacas produzcan más leche de la que producirían naturalmente. Funciona alterando la expresión del gen de los transportadores de glucosa de la glándula mamaria, músculo y grasa de la vaca. El gen facilita el trasvase de glucosa a la glándula mamaria, lo que hace que produzca más leche.

En la inyección de esta hormona se aumentan dos sustancias: la somatotropina misma y un factor ligado a la producción de insulina conocido como IGF-1, que no es destruido en el proceso de pasteurización y pasa al torrente sanguíneo, incrementando la producción de diabetes, y de células cancerosas en seno, próstata y colon. Incluso dejando de lado los problemas de salud causados por residuos de antibióticos en la leche –utilizados para tratar a las vacas que padecen mastitis– los efectos del rBGH en los humanos pueden ser devastadores. Los estudios científicos más preocupantes son los que relacionen el rBGH con el cáncer.

Cuando a la vaca se le inyecta el rBGH, su presencia en la sangre estimula la producción de otra hormona, llamada, en inglés Insuline-like Growth (IGF-1) o Factor de crecimiento tipo insulina, una hormona protéica que producen naturalmente tanto vacas como humanos. El uso de rBGH incrementa los niveles de IGF-1 en la leche de las vacas. Dado que el IGF-1 es activo en los humanos causando que las células se dividan; algunos científicos piensan que una ingesta de leche tratada con altos niveles de rBGH, podría dar paso a una división y un crecimiento incontrolados de células en los humanos, en otras palabras cáncer 10.

No podemos permitir que esta situación siga en ascenso, es totalmente cuestionable e indescifrable lo que puede suceder en el futuro; qué vamos a hacer, lo que consumamos de aquí en adelante reducirá en gran medida nuestros años de vida. No es justo que en un país con gran diversidad de cultivos sean exterminados, por el poder, el dinero y la fama dejando resultados devastadores para el pueblo y un gran beneficio para ellos.

Monsanto es y será la viva encarnación del mal siglo XXI; se asocia con los OGM (organismo genéticamente modificado). Todo es discutible, pero una vez que se confirma el daño a la salud no podemos comprender que la comercialización se siga avalando. Pareciera que lo único que prima es aumentar ganancias, eliminar toda forma de competición en el mercado y/o en el más triste de los casos: recuperar la inversión así sea que hablemos de un veneno puesto en hermosos envoltorios. No podemos confiar ni en nuestra propia sombra tarde que temprano tendrá otra forma, otra intensión como las palabras en las publicidades, pueden ser lindas, amables, con poder, además atractivas y prometedoras, pero siempre hay algo oculto esperando a ser liberado.

La vida es un juego de ajedrez, en él no sabes si vivirás o morirás; por cualquier lado existen peligros sin darnos cuenta… ¡a menos que te unas a ellos!

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