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Mi país por encima de mi partido: Rodrigo Rivera Salazar

El viernes 24 abril, 2009 a las 12:53 pm

Foto Diana SanchezElespectador.com

Por Alfonso J. Luna Geller

El pasado Miércoles, 22 de abril, el director de este medio se reunió en la oficina de prensa del Concejo de Cali con el dirigente político Rodrigo Rivera Salazar, quien ha venido protagonizando en los últimos meses una acentuada controversia política porque siendo Liberal decidió apoyar de lleno la Seguridad Democrática, política estelar del presidente Álvaro Uribe Vélez.

Conversar con Rivera Salazar es una experiencia agradable por la claridad casi académica de su exposición, el conocimiento que tiene del país, las ideas renovadoras que vale la pena poner sobre el tapete en esta época de cavilaciones sobre el futuro de nuestro país en crisis y especialmente, sobre el departamento del Cauca. Fue un diálogo fresco, casi parsimonioso y exclusivo, pues decidió por unos momentos, en medio de un debate sobre la seguridad de los concejales del Valle del Cauca, atender de manera especial nuestro requerimiento, detalle que inspiró excepcional confianza y que insinuó la categoría debida al medio de comunicación que lo iba a entrevistar.

Rodrigo Rivera es un político nacido en la ciudad de Pereira, el 20 de abril de 1963. Abogado de la Universidad Libre, obtuvo su grado con una tesis laureada que mereció calificación de 4,9 sobre 5,0 puntos. Casado con la economista Claudia Carrasquilla. Padre de las gemelas, Sara y Manuela.

Columnista del diario «La Tarde» de Pereira desde los 14 años, llegó a ser su director a los 27. Columnista del periódico «El Espectador». Se vinculó al Galanismo a los 18 años. A los 20 fue concejal de Pereira; a los 26 Representante a la Cámara, a los 32 Presidente de esa corporación, cargo en el cual dirigió las discusiones en el juicio contra el entonces presidente, Ernesto Samper. Senador de la República desde 1998 hasta 2002. Presidente de la Dirección Nacional Liberal en 2003 y precandidato Liberal a la presidencial en 2006, cuando obtuvo el respaldo de 543.000 colombianos.

Autor de los libros “Hacia un nuevo federalismo para Colombia” (2001) y “Colombia Fragmentada” (2004). Promotor del “Acuerdo Nacional contra el Terrorismo y por la Vida y las Libertades” firmado en Abril de 2003 por el liderazgo liberal, conservador, uribista y del Polo Democrático en respuesta al atentado terrorista contra el Club El Nogal de Bogotá. Autor y Coordinador de ponentes de la Reforma Política de 2003 que acabó con la “operación avispa” y fortaleció los partidos.

Fue autor de la Ley 745 de 2002 que castiga el consumo de la dosis personal de estupefacientes en presencia de terceros, especialmente de niños. Ponente del Código Penal que endureció las penas contra la corrupción, el tráfico de drogas, el secuestro y los delitos de lesa humanidad y actuó como coordinador de ponentes de la Ley de Bancadas que castiga la indisciplina política. También fue autor de la llamada Ley Quimbaya, que proporcionó recursos para la reconstrucción del Eje Cafetero tras el terremoto de enero de 1999.

En agosto de 2007 viajó Washington DC a cursar estudios en American University Washington College of Law enfocado en temas de derechos humanos y seguridad, desarrollo económico y comercio internacional, y políticas anticorrupción, como becario Humphrey.

A finales de 2008 regresó a Colombia desatando controversia por sus declaraciones apoyando un tercer periodo del presidente Álvaro Uribe Vélez. De esta manera Rivera se apartó de la posición oficial de su partido que es opositor a la posibilidad de un tercer periodo del presidente y al modelo de gobierno de Uribe, si bien Rivera no ha manifestado su intención de retirarse de la colectividad.

Proclama: ¿Qué es el Tour de la Unidad?

Rodrigo Rivera Salazar: es una campaña temática por la unidad de los colombianos alrededor de dos temas críticos: Primero, la Seguridad Democrática para que no bajemos la guardia, que convirtamos esta política de todos, en Política de Estado. Segundo, seguridad económica, para que enfrentemos esta crisis con medidas más ambiciosas e impactantes, que generen cientos de miles de jornales para aliviar el dolor de la gente, lo que he llamado ‘plan de choque’ para generar empleo, con reformas estructurales que nos permitan que cuando pase la crisis, habiendo hecho lo correcto, crezcamos rápidamente y sólo lo podemos hacer si estamos unidos, el gran peligro para la democracia colombiana y el gran impedimento para lograr metas mas ambiciosas en materia económica y social, es la garrotera política.

P: Usted ha generado gran controversia nacional por su posición política como ‘liberal uribista’. En las elecciones del 2002 el Partido Liberal sacó 3’500.000 de votos, en el 2006 bajó a 1’500.000, mientra el Polo pasó de 600.000 a 2’600.000 ¿esta circunstancia lo condujo a asumir una posición diferente con respecto al Partido Liberal y mirar hacia la Seguridad Democrática como una opción política nueva para usted?.

R. R. S.: Yo defiendo la Seguridad Democrática. Hice el primer debate contra la zona de despeje del Caguán cuando todo el país estaba ilusionado con este proceso de paz, en noviembre del año 1999 cuando el liberalismo también apoyaba este proceso. Yo tenía muchas dudas y las expresé en el Congreso, y el Senado después. Cuando fui presidente del Partido Liberal nuestra política como partido fue de colaboración constructiva con la política de Seguridad Democrática, mas no de oposición. Cuando fui candidato presidencial en el año 2006 siempre dije: no estoy en la oposición, estoy en la proposición. En el año 2007, en el Congreso Liberal, dije que era un error del liberalismo mantener la oposición al gobierno de Uribe, que había que apoyar la Seguridad Democrática y expresar en propuestas las discrepancias, de modo que por convicción se que hay momentos para el partidismo extremo y hay otro momento para el colombianismo, y este momento crítico de crisis económica y de seguridad nos pone frente a la posibilidad de terminar mas de 40 años de violencia; es un momento de hacer colombianismo, un momento de unirnos, no de preservar los odios entre unos y otros.

P: Ese es un sueño, todos quisiéramos eso, pero la realidad política es otra. ¿Usted va a ser precandidato del Partido Liberal, se va inscribir para la consulta o va gerenciar la campaña de Uribe?

R. R. S.: Yo no he tomado ninguna decisión política al respecto, porque no he sentido en mi corazón que sea el momento de tomarla; cuando yo sienta que es necesario tomar una decisión política que le sirva al país y no a mí, yo la voy a tomar; lo que creo que es útil para el país es que alguien ponga el foco en el interés de la gente (temas substanciales), no simplemente en lo político.

P: Usted es un gran defensor de la Seguridad Democrática, pero su aplicación imperiosa, en ciertos casos, ha comportado efectos negativos, como la urgencia de mostrar resultados, conocidos por la opinión pública como los famosos falsos positivos, inclusive, la extradición perentoria de paramilitares sin el debido reconocimiento a las víctimas. ¿Cómo adoptar una política de seguridad nacional pero que no implique consecuencias tan peligrosas para la sociedad?.

R. R. S.: Los falsos positivos no hacen parte de la Seguridad Democrática; la mejor demostración fue la reacción del gobierno cuando esto fue anunciado, a diferencia lo que pasó en Perú con el presidente Fujimori, que ascendió y condecoró a los comprometidos en escándalos. Nuestro presidente expulsó de la Fuerza Pública a los militares comprometidos en este tipo de escándalos y los entregó a manos de la Justicia. Ya la Justicia está produciendo los primeros resultados; entonces, es muy distinto a lo que ha pasado en el exterior. Solamente un propósito político interesado en deformar la Seguridad Democrática puede sostener la tesis de que esos falsos positivos acompañan la política de Seguridad Democrática, cuando la reacción ha sido la de no amparar con impunidad, ni con solidaridades de cuerpo, los crímenes que se han cometido por parte de la Fuerza Pública.

Sobre el tema de la extradición, estoy de acuerdo con extraditar a los jefes paramilitares y creo que no compromete para nada el cumplimiento de sus compromisos con la Ley de Justicia y Paz; por el contrario, creo que ellos se habían puesto de ruana al INPEC, estaban recibiendo visitas todos los días, tenían celulares, acceso a Internet, mandaban razones a todas las regiones del país, estaban interfiriendo en la vida económica, social y política en el país, y el único instrumento para controlarlos y para controlar el orden público es la extradición. No me imagino a estos señores saliendo de las cárceles colombianas, con todas sus fortunas intactas; yo creo que sin la extradición el problema de seguridad en el país sería mucho mas grave: acaba de ser condenado, por cierto, alias Don Berna a 31 años de prisión. Yo creo que el presidente tomó una decisión sabia: ellos en Estados Unidos siguen recibiendo fiscales colombianos y rindiendo versiones sobre lo que pasó en la época en la que cometieron tantos crímenes y si ellos siguen vinculados a la Ley de Justicia y Paz, si no cumplen sus compromisos, cuando terminen de pagar estas condenas en Estados Unidos, podrán ser requeridos por Colombia. Están pensando y ellos quieren colaborar con la verdad y con la reparación a los colombianos.

P: Dr. Rivera usted le haría alguna crítica al gobierno de Uribe?

R. R. S.: Yo tengo muchas reservas en varios frentes, pero tengo la sabiduría de expresarlas en propuestas y no en críticas descomedidas o despiadadas. Creo que hay asignaturas pendientes en seguridad ciudadana, de justicia, los índices de crecimiento económico que hemos tenido por décadas en el país; nos hemos acostumbrado a un crecimiento mediocre en la economía. En materia social, exigir en programas como el de Familias en Acción para la gente que reciba condiciones de trabajo comunitario o de capacitación para el trabajo y no que los mayores de edad estén viendo televisión a las dos de la tarde; también hay aspectos por regular en materia de lucha contra la corrupción y en materia de descentralización. Pero creo que, solamente unidos, podemos tomar estos frentes. La forma de construir esto es cimentando confianza, lo cual no-se logra criticando o quejándonos de los problemas; por eso yo recorro el país en este Tour de la Unidad, apoyando la Seguridad Democrática en los siete puntos que hemos identificado y haciendo propuestas en materia económica, social, en la lucha contra la corrupción y de profundización en materia de la descentralización.

P: Doctor Rivera, trasladémonos a esta tierra, a nuestro departamento. Cómo concibe usted al Cauca, desde esa mirada que tiene sobre todo el país?

R. R. S.: Desde una mirada global, el Cauca tiene un territorio mucho más grande que el de muchos países en el mundo que son potencias mundiales económicas, con muchas riquezas naturales. Con casi 30.000 kilómetros cuadrados, el Cauca es un Potosí de riqueza natural y humana. Creo que si empezáramos a ocupar plenamente nuestro territorio, nuestra mano de obra y aprovechar nuestras riquezas, nosotros generaríamos muchas oportunidades de empleo digno y colectivo, y mucha riqueza que generaría recursos en el Cauca y posteriormente para Colombia. Nuevamente, insisto, tenemos que unirnos. Hay una clase dirigente del departamento del Cauca que desde Bogotá, ha sido inspirada para estar enfrentados unos a otros. El día que la dirigencia de este departamento se una por el bien común, va a ser mucho mas fuerte contra el centralismo político y frente a la élites políticas del país, que son el problema, que son el pasivo de la sociedad colombiana, y no le está agregando valor agregado; se han dedicado a pelear, estamos perdiendo la oportunidad de aprovechar a plenitud enormes recursos del departamento del Cauca, donde hay grandes posibilidades de desarrollo. De eso se trata esta gira, la seguridad económica se trata es de eso. El verdadero enemigo no es Uribe, ni los miembros de la oposición, el verdadero enemigo es la violencia, la corrupción, el desperdicio, el despilfarro, la insolidaridad, el desaprovechamiento de los recursos naturales, y tenemos que enfrentarlos juntos.

P: Recordamos su propuesta denominada “El milagro colombiano”, en la cual usted critica el asistencialismo acérrimo, pero este gobierno, por ejemplo, con el programa Familias en Acción, le contradice sus ideas de apoyo a las clases más vulnerables …

R. R. S.: La propuesta de Familias en Acción la veo desde dos puntos de vista: debe ser transitoria, que la gente sepa que no va a tener ese apoyo indefinido; que la familia que este recibiendo ese plan tenga una buena capacitación para el trabajo, que tenga una buena oferta laboral en la agroindustria, en los servicios, en el conocimiento, en actividades industriales y tecnológicas, o que hagan trabajo comunitario por cuenta de los municipios y departamentos. Hay muchas calles por barrer, muchos parques por cuidar, muchos jóvenes por enseñar, los adultos y ancianos que tienen mucha sabiduría y que están siendo desperdiciados.

P: A usted algunos medios de gran trascendencia lo han calificado como ‘hereje’ del Partido Liberal, ¿qué opina de este calificativo que se endilgó al llegar de Washington?.

R. R. S.: La decisión que he tomado de poner a mi país por encima de mi partido, o de mis intereses personales, es una decisión incomprendida por algunos sectores satanizados, pero es la decisión correcta. La gente del común con los que estoy hablando, liberales, conservadores, uribistas, etc, la está recompensando con amistades, con escenarios para conversar, y con la aceptación de que Colombia necesita unirse por encima de todos esos ‘ismos’ partidistas o personalistas que nos han dividido en el pasado. En mi caso, es una actitud de conciencia que me ha caracterizado toda la vida. Cuando yo empecé la política en Pereira era columnista del diario La Tarde, que dirigía Cesar Gaviria, quien me invitaba a hacer política con él, pero yo no lo hice; yo empecé a hacer política desde los 18 años y no con Gaviria que tenia el poder en Pereira, sino con Galán, congenié con sus ideas, y cuando llegué a la cumbre del Poder Legislativo, en el año 1996, y tuve a un presidente copartidario (Samper), yo vote en contra de él en el proceso que fue escándalo en este país, contra mi propio interés personal. Perdí mucho poder, pero, tranquilo con mi conciencia, gane autoridad. Dos años antes había salido a la Cámara con 36.000 votos y dos años después me eligieron al senado con 106.000 votos, sin poder, pero, con el respaldo de la gente. Cuando llegué al Senado, mi partido, que había perdido la Presidencia porque ‘Tirofijo’ metió la mano en la campaña presidencial del año 1998, hice el primer debate contra el Proceso del Caguán, en contra de mi interés personal: era más fácil pegarse al gobierno y a las directrices del partido; pero estaba tranquilo con mi conciencia, ese es Rodrigo Rivera, un hombre que siempre pone a su país por encima de su partido y por encima de su propio interés personal, y esta actitud siempre va a ser repudiada por los altos cenáculos de la política partidista, pero, siempre es aplaudido, siempre comprendido, siempre respaldado por la gente del común.

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