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Luis H. Ledezma falleció esta tarde en Popayán

El viernes 14 junio, 2019 a las 8:50 pm
Luis H. Ledezma falleció esta tarde en Popayán
Imagen suministrada por Jaime Chalarca

Luis H. Ledezma falleció esta tarde en Popayán

Luis H. Ledezma falleció esta tarde en Popayán
Imagen Facebook: http://bit.ly/2RjiRpT

El veterano reportero gráfico de la historia payanesa, Luis Hernando Ledezma Velasco, popularmente conocido como el Mono Luis H. Ledezma, falleció en horas vespertinas de este viernes 14 de junio en la ciudad de Popayán.

El Mono, que había nacido el 1 de abril de 1931 y fue amante del ciclismo, deporte que practicó incluso a nivel competitivo con gran renombre a nivel nacional, fue un referente de la memoria fotográfica de Popayán por más de 50 años pues logró el registro histórico del acontecer diario de la Ciudad Blanca dejándolo plasmado no solo en los innumerables negativos y copias fotográficas, sino en tres libros que tuvieron trascendencia internacional sobre la historia contemporánea de la ciudad.

Fue tan valiosa la obra fotográfica de Luis H. Ledezma que contiene parte de la vida social, política, cultural, económica y religiosa de Popayán, entre 1960 y el 2010, que el Archivo General de la Nación, a través del Grupo de Conservación y Restauración del Patrimonio Documental, la adquirió para convertirla en un extenso acervo consultado por investigadores, estudiantes y ciudadanos en general en la Sala de Investigaciones del AGN, “toda vez que, por su variedad, volumen y riqueza informativa constituye parte fundamental de la memoria del país y sirve de testimonio de su devenir histórico”.

Gran parte de las fotografías corresponde a la arquitectura payanesa antes y después del terremoto de 1983 y a la reconstrucción de la ciudad, pero también a retratos de niños, mujeres, hombres, grupos familiares y eventos sociales. Además, Luis H. Ledezma registró actos de posesión de funcionarios públicos, campañas políticas, visitas de presidentes, manifestaciones de protesta, fiestas populares y otras expresiones culturales, Semana Santa, escenas de la vida urbana y rural, eventos deportivos aficionados y profesionales, entre otros.

Desde Santander de Quilichao, Proclama del Cauca con gratitud por su obra fotográfica que queda para la posteridad, rogamos que el maestro descanse en paz y presentamos un saludo de condolida solidaridad a su honorable familia.

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Luis Hernando Ledezma Velasco

En la búsqueda de algunos datos sobre Luis H., creemos pertinente re-publicar el siguiente texto, escrito por Víctor López Erazo en abril de 2012:

El Mono Luis H.

Conocí al Mono Luis H. Ledezma cuando a mí me tocó ser parte de las estrellas de la radio en Caracol, por los años en que sus fotos comenzaban a colorearse con ese tono sepia que después se hizo artístico.

El Mono iba a la emisora para tomar fotos a los ciclistas de la Vuelta a Colombia; a los comentaristas y narradores nacionales; a las madrinas, las mismas que daban besitos a los ciclistas después de chupar trompa con nosotros, artistas del micrófono.

El Mono también tenía sus argumentos de conquista con esa pinta de europeo que se mandaba y que varias veces nos arrebató admiradoras listas para la rumba del viernes. Las fans –en ese tiempo siriríes–, que nos frecuentaban en los estudios de Caracol, siempre preguntaban por ese señor alto, blanco, serio, de pelo castaño claro y atlético y nosotros – como fuerte competencia que era–, decíamos que era el fotógrafo personal del gerente. Las damas, más inclinadas por las ilusiones, no nos creían y siempre aseguraban que era el gerente. Bueno, la comparación inicial no admitía dudas: poner a Luis H. Ledezma junto a Hemberth Paz (el gerente de Caracol) era establecer una desproporcionada diferencia de dos cuartas. Las damas, desde esos tiempos, ya determinaban la jerarquía por el tamaño.

Más acá, por los tiempos del terremoto de 1983, el Mono Ledezma, encaramado sobre los escombros de Popayán, tomó fotos de la desgracia y comprobó que una ciudad linda había desaparecido para siempre. Se ocupó en conservar ese Popayán de verdad, de murallas de adobe, de aleros amplios, de portalones tallados, de arabescos zaguanes, de arte no agredido, de olor a Colonia, en imágenes de bromo y plata.

Hoy tenemos esas fotografías del bello Popayán que se perdió. Al Mono le debemos esa memoria gráfica que no nos deja mentir (como decían las abuelas) lo que fue ese pueblo, cuya desgracia consistió en que sus hijos sobrevivientes se fueron a morir a ciudades lejanas.

Aquí se quedó el Mono, Luis H. Ledezma, y con él media historia viva del siglo veinte.

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