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Sábado, 20 de julio de 2019. Última actualización: Hoy

Los protocolos y la cultura

El jueves 24 enero, 2019 a las 5:44 pm

Los protocolos y la cultura

Los protocolos y la cultura

Sin duda alguna, la palabra o signo lingüístico PROTOCOLO ha sido uno de aquellos que más se ha mencionado, leído, escuchado y pronunciado durante estos días aciagos y tristes para nuestra patria colombiana, después del cobarde atentado con la camioneta Nissan Patrol de parte del Eln, el pasado jueves 17 de enero del presente año a las 9:37 a.m., dentro del propio corazón de la Escuela de Cadetes de Policía “General Francisco de Paula Santander” de Bogotá, que segó de manera cruel y despiadada la vida en flor de 21 jóvenes promesas de la vida nacional y una ecuatoriana, haciendo cimbrar los cimientos de nuestra patria a la manera de un temblor y que la conmovió en todos los sentidos, arrebatándonos de esta manera inaudita la vida de los muchachos estudiantes y en forma momentánea el sueño de la paz, que veníamos acariciando por momentos desde hace dos años.

Al otro día, casi por instinto natural y sabiendo que era el presidente de los colombianos, Duque debía tomar una decisión crucial, pues estaba en una encrucijada resbalosa, pues por una parte lo acosaban las voces de guerra que ya sabemos de parte de su mentor y consejeros, y por otro lado la caída de su popularidad. Entonces, en menos de lo que canta un gallo, SIN PENSAR EN LAS CONSECUENCIAS FUNESTAS, esa noche del 18 de enero, al otro día del atentado, anunció la terminación de las conversaciones incipientes con el grupo guerrillero sin temblarle la voz y sin pensar lo que se vendría para Colombia en los próximos años. Esa decisión equivocada de parte de Duque a mi modo de ver, exigía pensarla bien con cabeza fría, con más tiempo, pensando que EXISTÍAN UNOS PROTOCOLOS CON ONCE PUNTOS PREVIAMENTE FIRMADOS, de parte de países respetables y con mucha experiencia en negociaciones de ese tipo como Noruega, con una cultura más abierta hacia el tema de la paz, quien nos colaboró desde el principio en el acuerdo con las FARC (recordemos en la firma del acuerdo final a Dag Halvor Nylander, delegado del Reino de Noruega), o la misma Cuba, quien nos dio la mano y su territorio para el mismo, recordando también a Rodolfo Benítez, delegado del gobierno de Cuba.

No importa que los protocolos fueron firmados en la época de Santos en su última administración, debiendo respetarse por encima de cualquier consideración política; a este factor sin importancia para los países garantes, PERO CON MÁS CULTURA, se deben las poses teatrales en televisión y las recriminaciones airadas que causan vergüenza internacional de Carlos Holmes Trujillo, canciller colombiano, de Miguel Ceballos, dizque alto comisionado para la “Paz” (¿cuál paz?), de Gloria María Borrero, ministra de Justicia y del propio presidente, implorando ayuda para que lo tengan en cuenta. Me da la impresión que ellos olvidan la famosa locución latina que dice: “PACTA SUNT SERVANDA”, que se traduce como “LO PACTADO OBLIGA”, que expresa que toda convención debe ser fielmente cumplida por las partes de acuerdo con lo pactado. Por eso, Cuba y Noruega (con más cultura), se han negado a dejarse convencer de los alegatos colombianos.

Por último, recordemos a Frank Pearl, exjefe negociador del gobierno con el Eln: SIN PROTOCOLOS SERÍA IMPOSIBLE SENTARSE EN LA MESA CON EL ENEMIGO”.

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Otras publicaciones de este autor: https://www.proclamadelcauca.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/javier-enrique-dorado-medina/

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