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Martes, 17 de julio de 2018. Última actualización: Hoy

LOS PERPETRADORES DE LA BARBARIE

El domingo 8 julio, 2018 a las 1:40 pm
LOS PERPETRADORES DE LA BARBARIE

Imagen de referencia,l tomada de: http://www.elpais.com.co

LOS PERPETRADORES DE LA BARBARIE

LOS PERPETRADORES DE LA BARBARIE

Ya ni vale la pena citar el poema adjudicado a Bertold Brecht, relacionado con la falta de generosidad con las tragedias ajenas, y no vale la pena porque ya se convirtió en paisaje, ya no moviliza, se volvió cliché para una nación como la colombiana, envenenada por la mentira, las pos-verdades y un egoísmo a ultranza.

Alguna vez, en ese entonces joven, un periodista deportivo despidió su sección en televisión calificando a Colombia como un país de mierda. En esa aciaga época, como ahora, tristemente no podemos usar un calificativo distinto para graficar la impotencia, la rabia, la indignación, pero también la tristeza y el horror que se siente en el ambiente, al menos en el de las personas decentes, que somos muchos, a la hora de constatar una vez más la atrocidad de la que es capaz el statu quo de la derecha colombiana, que no perdona atisbos de descontento ni de esperanza entre los lideratos locales.

Pero lo que más indignación produce es la estupidez de algunos opinadores que, cómodamente asentados en sus muy asépticas cabinas de transmisión en radio o tv. nacionales, se atreven de manera grosera a minimizar o a esconder el genocidio continuado que han cometido las fuerzas oscuras de la derecha colombiana, con el beneplácito de uno que otro miembro de la sociedad civil, relegando a un cuarto o quinto plano el preocupante hecho de los asesinatos de líderes sociales afines a la oposición a los últimos gobiernos neoconservadores de Colombia.

Insulta la estulticia de estos, dizque opinadores, al insinuar de manera insensata que lo de los asesinatos de dirigentes alternativos es un refrito informativo, y de hecho increpan a los denunciantes por no hacer nada, lo que faltaba (¡!). Junto a la consabida patanería informativa de los de siempre, están imberbes carroñeros de la noticia que sin recato profesional o mínimo sentido del humanismo, revictimizan a los finados, insinuando su vinculación a enredadas tramas delincuenciales o sentimentales, en su afán de congraciarse con los directores de los medios, y cómo no, con sus dueños, que en el trasfondo aplauden y promueven la calumnia en contra de las víctimas, adversarias políticas de sus consentidos.

Y los viejos politiqueros aquí, allá y acullá, llaman a la sensatez, a no caer en la trampa de la “polarización”, a no enredar al pueblo colombiano, con la politización del genocidio. Oiga, o mejor lea con atención estimado lector: se ha banalizado tanto la muerte en este país, que denunciar masacres, atentados o amenazas, para los mismos de siempre, es politizar la tragedia.

Colombia necesita saber quiénes son los perpetradores de la barbarie, la nación requiere conocer las verdaderas razones de los múltiples asesinatos cometidos en ese otro país, que no está en la calle 93 de Bogotá, ni en Ciudad Jardín en Cali o el parque Lleras de Medellín, el país precisa capturar, juzgar y castigar a los irredentos paramilitares, muy probables autores del genocidio, pero también necesitamos saber quiénes dieron y dan las ordenes de matar a la verdadera oposición colombiana.

Finalmente, para los atarbanes de la desinformación, uno más uno generalmente es dos y sí, todos los líderes asesinados representaban y aún representan la alternatividad política de Colombia, ergo, si hay sistematicidad, sí se llama masacre o genocidio y ERGO significa “por lo tanto”.

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Otras publicaciones de este autor: https://www.proclamadelcauca.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/omar-orlando-tovar-troches/