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LOS NIÑOS OLVIDADOS

El viernes 8 abril, 2016 a las 8:06 am

CREPITACIONES 2015

Nunca me iba a imaginar en mi vida de transeúnte colombiano por el camino de la vida que “estos ojos que se van a comer la tierra”, iban a estar sumidos en dos mares de lágrimas a borbotones, que corrían presurosos por mi rostro de desventuras a causa de los testimonios de tres niños Wayuu, cuando en la sesión ordinaria del Congreso de la República ocurrida el pasado martes 5 de abril del presente año en horas de la tarde, describían de manera sencilla el panorama desolador en que se hallan a causa de la falta de una alimentación adecuada y clamaban con sus voces inocentes una urgente y pronta solución a ese problema prioritario, afirmando sencillamente que “no querían pescados ni plata sino que les brindaran la oportunidad de alimentarse dignamente, por la muerte de muchos niños por física hambre”. Yo creo sinceramente que a la mayoría de congresistas allí reunidos se les removió en algo sus corazones y sentimientos ante las súplicas de los niños. Hay que destacar a propósito de la anterior intervención que el Presidente del Congreso, el senador caucano Luis Fernando Velasco antes de darles la palabra exhortó a los congresistas a escucharlos con el ropaje de la humildad, mostrando así su predisposición a enfrentar la situación planteada.

Esa intervención infantil, promovió al instante un debate sano e interesante de parte de los asistentes a la sesión y que hacía rato no se daba, colocando como se dice el dedo en la llaga sobre una situación anómala e indignante en contra de los niños colombianos, mostrándose que no solamente se da en La Guajira (donde más se ha publicitado a través de los medios de comunicación y las redes sociales), sino que también se produce en la mayoría de los departamentos colombianos, donde también se han dado casos de muertes de niños por falta de alimentos, formándose así un grave atentado en contra de los derechos humanos.

Los niños del hambre - La Guajira

Al respecto, cabe la denuncia del senador Armando Benedetti en dicha sesión cuando preguntó: ¿por qué se ha recortado de parte de la Ministra de Educación el presupuesto de la alimentación escolar? Una pregunta que resume muy bien la situación planteada en torno a la alimentación escolar, porque es algo inaudito e increíble que de esa manera “recortada” se trate así a nuestros niños, de manera inhumana y despótica, cuando por ejemplo a cada rato se habla de la calidad educativa y nuestra “apreciada Ministra” se da “ese lujo de dar esa noticia”. Por esto, personalmente no estoy de acuerdo con esos tales programas de “Ser pilo, paga”, cuando los niños colombianos se están muriendo de hambre al quitarles el presupuesto y la “Señora” Ministra anda pregonando ese y otros proyectos a los cuatro vientos y se olvida de los niños.

Antes de concluir esta columna, hay que destacar la actitud valerosa de la profesora Claribe Rodriguez, del Cesar, al denunciar por medio de un video desgarrador la manera cruel e inhumana cómo les servían las “sobras” de alimentos a los niños, haciéndolos formar y pasarlas de uno en uno. Ese video es la prueba contundente sobre cómo se maneja el tema de la alimentación escolar en Colombia.

SEÑORA MINISTRA: ¿CON ESA CLASE DE ALIMENTACIÓN HABRÁ CALIDAD EDUCATIVA? SER PILO CON HAMBRE, NO PAGA… NI PAGARÁ…

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