ipt>(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
Jueves, 21 de noviembre de 2019. Última actualización: Hoy

Los liderazgos del Cauca

El miércoles 21 agosto, 2019 a las 10:33 am

Los liderazgos del Cauca

Los liderazgos del Cauca

                Aprovechando la coyuntura del actual proceso electoral en nuestro departamento, se nos ha venido a la memoria algunos apartes de unos comentarios ya publicados de los columnistas Mario Fernando Prado, Miguel Cerón Hurtado y Carlos Cañar.

                 En artículo de El Espectador (30.08.09)  titulado “El indefenso Cauca”, Prado, se formuló entre otras, las siguientes preguntas que siguen vigentes: “¿Cuál habrá sido el pecado del departamento del Cauca -distinto a haber parido 15 o 16 presidentes y una centena de próceres y poetas- para que siga olvidado y rezagado? ¿Dónde está su dirigencia, sobre todo política, que sigue permitiendo ese atraso endémico que lo tiene sumido en una crisis?”

                Preguntas que los ciudadanos, unos atentos, otros desprevenidos nos hemos formulado muchas veces. Preocupa que nuestro departamento siga ocupando los últimos escaños en desarrollo humano. Que involucionamos de la pobreza a la indigencia. Que la convivencia civilizada siga siendo un sueño y que el desarrollo humano no se vea por ningún lado.

              Que el Cauca tristemente sea motivo de interés de la opinión pública nacional por los graves conflictos socioeconómicos que se traducen en la presencia activa de los movimientos sociales en su lucha por el reconocimiento. O por el asesinato de líderes sociales, etc.

         Esto debe convertirse en causa de vergüenza para nuestra clase política, que en verdad no se le ha visto liderazgo que signifique convertirse en la vocera de los problemas, necesidades y requerimientos regionales ante las instancias de poder.

              A los congresistas -con algunas excepciones- no les caracteriza trabajo que contribuya al bienestar de la gente que teóricamente dicen representar. No hemos podido entender cómo nuestros políticos dejan ver sus caras en épocas preelectorales y electorales con el fin de lograr adherentes, captar votos para después esfumarse, sobre todo en los momentos de crisis. Se les ve la cara -reiteramos- cuándo se presenta la necesidad de captar votos como lo demandan sus seudo partidos que operan como maquinarias electoreras pero nada más.

            En artículo de nuestra autoría que titulamos “El Cauca y la dirigencia regional”, hace algunos años por este periódico señalamos, entre otras tesis: “Al observar al Cauca ubicado en los primeros lugares en subdesarrollo, insistimos que la crisis no es sólo económica sino también de valores humanos. Analizamos con preocupación y con tristeza la condición de abandono a que nos ha relegado la denominada dirigencia política regional”. “Lo que realmente necesita el Cauca es de unos verdaderos dirigentes, ojalá gente nueva capaz de ofrecer y realizar aquello que la incapacidad, la negligencia o el egoísmo dejaron de hacer quienes aún así pretenden perpetuarse en el poder”.

                 Cuando nos referimos a “gente nueva”, no se trata de circunscribir ese relevo a los jóvenes y en este sentido tiene mucha razón el otro colega columnista en su artículo “Crisis de liderazgo regional”, el economista Miguel Cerón Hurtado (El Liberal, 09.07.09), al anotar: “Se habla de la necesidad de cambio en la dirigencia regional y con ello de los personajes que ocupan los cargos del Estado e inmediatamente se piensa en el relevo generacional; dicen que las riendas de la comunidad se le deben entregar a la juventud. Pero es que esos personajes que han rotado en los cargos del Estado desde hace 30 años, cuando iniciaron carrera política y burocrática eran jóvenes”. Y agrega que sin demeritar el valor de los jóvenes: “renovar la dirigencia no necesariamente es relevar con jóvenes; es hacerlo con personas diferentes que tengan la capacidad de manejar procesos en situaciones de crisis…”

                 El asunto es entonces de compromisos y de actitudes. No de edades sino de personas. De verdaderos dirigentes y  dolientes. Que no nos vengan a descrestar congresistas con legislaciones populistas y electoreras que sólo sirven para espantar el hambre por un rato y nada más. Ni candidatos con promesas irrealizables.

               La gente aspira al mejoramiento de las condiciones de vida. Salud, educación, empleo en situaciones de dignidad y por ende, convivencia civilizada. Las denominadas causas objetivas de la violencia, es decir, aquellas causas que producen las profundas desigualdades socioeconómicas, sólo son posible tramitarlas con la materialización de los derechos sociales y económicos abandonados consuetudinariamente. A los actuales candidatos a la Gobernación se les debe recordar la tesis: “Gobernar es poder cohesionar un pueblo en objetivos comunes”. Recordarles también, que hay que estar preparados no sólo para ganar las elecciones, sino también para gobernar.

********************************************

Otras publicaciones de este autor: CLIC AQUÍ

También te puede interesar
Deja Una Respuesta