Domingo, 7 de marzo de 2021. Última actualización: Hoy

Los inservibles consejos de seguridad

El martes 8 septiembre, 2020 a las 8:19 pm
Los inservibles consejos de seguridad
Foto: Machuca, Segovia, Antioquia, Octubre 1998, entierro colectivo víctimas E.L.N. Fotografía de Jesús Abad Colorado. Colección El Testigo.

Los inservibles consejos de seguridad

Alfonso J. Luna Geller

En Colombia desde hace casi treinta años se instituyó una gestión pública administrativa que por rutinaria no ha dejado de ser ineficiente e ineficaz, y con mayor regularidad en el actual gobierno uribista que de nuevo trajo consigo las masacres y la total turbación del orden público en todo el país, a pesar de los acuerdos de paz, a los que se les vapuleó con debida anticipación para ser vueltos “trizas” desde lo alto del régimen.

Son los inútiles consejos de seguridad que se citan más para salvar responsabilidades, aparentar diligencia oficial y aparecer ante la opinión pública como interesados en superar la criminalidad, a sabiendas de que no serán capaces de garantizar la seguridad colectiva, ni personal, ni la convivencia regional o local.

Está demostrado que la opinión pública no cree para nada en la eficacia de un consejo de seguridad convocado tras una masacre o un hecho criminal o terrorista que impacta negativamente a las comunidades. Al contrario, teme que tras su realización, dada la incapacidad oficial, venga una nueva que ha de corroborar las ineptitudes de la fuerza pública y de la inteligencia oficial.

Algunos ejemplos lo confirman. Ayer, no más, se realizó en Popayán otro consejo de seguridad convocado por el presidente Iván Duque, como respuesta a las dos masacres registradas en el municipio de El Tambo en los últimos días, donde han sido asesinadas 53 personas en lo corrido del año. Duque, continuando con la utilización del lenguaje eufemístico que ha caracterizado a su gobierno, lo denominó Revisión Estratégica de Seguridad en el Cauca. Antes había insinuado que no se hablara más de masacres sino de “homicidios colectivos”, denominación que le parece la políticamente correcta para denominar las matanzas.

El presidente llegó acompañado por la ministra del Interior, Alicia Arango; el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo; el viceministro de Relaciones Políticas, Daniel Palacios; los integrantes de la cúpula militar y policial y los comandantes regionales. Posteriormente se hicieron presentes el gobernador del Cauca, Elías Larrahondo, y los alcaldes de Popayán y El Tambo, Juan Carlos López y Carlos Vela, respectivamente.

Se decidió al final, como siempre, el refuerzo de las acciones militares, con una mayor capacidad de operaciones en helicópteros para perseguir las estructuras criminales conocidas como Jaime Martínez, Dagoberto Ramos y Carlos Patiño, Clan del Golfo y Eln, que operan en el departamento. Y también, como siempre, anunció la lucha contra los cultivos ilícitos y el aumento en la inversión social en el departamento, en especial “en las zonas que han sido más golpeadas por el narcotráfico y por la violencia”.

Simultáneamente se realizaba en el centro de la ciudad una jornada de movilizaciones contra ese gobierno que provoca reformas laboral y pensional en perjuicio de los trabajadores.

Lo dicho: culminado el consejo de seguridad, que no convocó a dirigentes cívicos, gremiales ni representantes de organismos comunitarios con el fin de discutir propuestas, canalizar inquietudes y escuchar iniciativas con el objeto de buscar e implementar soluciones integradas entre el Estado y la comunidad, mediante la adopción de medidas correctivas que guarden estrecha correspondencia con la naturaleza y dimensión del conflicto, tres nuevas masacres ocurrían en el país, dejando al menos trece muertos más, en el Bajo Cauca antioqueño, en el sur de Bolívar y en el Carmen de Bolívar.

Las 53 masacres ocurridas en lo que va del 2020, indican, según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), que “no se trata de hechos aislados” sino que existe “una sistematicidad en el tema de las masacres y líderes sociales”. Estas son palabras mayores que no han sido desvirtuadas por el Gobierno Nacional, porque la “sistematicidad” significa que las masacres parecen responder a una política de Estado, a “una serie global de acontecimientos que permiten evidenciar patrones de conducta en el ataque…” donde “la población civil deberá ser el objetivo principal del ataque”, como ha sucedido.

Se deduce lo anterior porque de los 32 departamentos del país, en 17 se han cometido estas matanzas, siendo los más afectados Antioquia, Cauca y Nariño, seguidos por Norte de Santander, lo cual pone en evidencia la ausencia de una sólida estrategia de seguridad pública, asunto que da lugar a suponer que el Gobierno nacional hasta podría ser cómplice, mínimo por omisión.

Pero no son solo los “homicidios colectivos” como los llama Duque, sino las decenas de asesinatos de líderes sociales que no son actos espontáneos o aislados de violencia, y que confirman la incapacidad del Gobierno para ponerles freno.

Mientras tanto, el “presidente” Uribe y su combo de gobierno, insisten en lograr la politización completa de las fuerzas armadas de Colombia, asunto en el que ha avanzado tras cautivar, hacia el “Centro Democrático” gran parte de las reservas de las fuerzas armadas y algunos miembros activos que declaran su “admiración” por Uribe, además de la Asociación Colombiana de Oficiales en Retiro, Acore. Ahora trabajan en un proyecto de ley para que los militares puedan participar en los comicios de elección popular.

Con eso pretenden, por disciplina militar, convertir a las fuerzas armadas en un grupo electoral unificado al mando de quien consideran su “jefe natural” (Son unos 450.000 votos uniformados, más sus familias – multiplique, mínimo por dos…). Si así, no más, pasa lo que vemos hoy, un Ejército y una Policía, que han caído en las garras de la corrupción y en tantos casos de “falsos positivos” y otros delitos con intervención de sus armas de dotación, porque se sienten respaldados por el gobierno de turno, ¿se pueden imaginar cómo sería un debate entre contrincantes políticos armados? ¿Se pueden imaginar unas instituciones del Estado colombiano, que cobijan y deben proteger a todos los habitantes del territorio sin exclusividades, sin tener en cuenta ninguna afinidad política, al servicio exclusivo de un grupo político? La educación en Colombia aún no da para tanto (ni en un futuro cercano)…

Aquí lo que hay es una equivocación. Las instituciones son del Estado, no del gobierno de turno, la justicia, la legislación, la seguridad pública, la educación, la salud, los servicios públicos, etc. pertenecen a todo el conjunto social y por eso no pueden quedar en manos o estar al servicio exclusivo de un grupo político, y menos del que hoy lo propone, y lo está haciendo con los antecedentes que todo el mundo quiere superar. Ya ha avanzado en el sometimiento de los entes de control y va por las cortes, si se lo permiten…

Se equivocan, porque Estado y Gobierno, son conceptos diferentes, que con mucha frecuencia se los utiliza como sinónimos o se los emplea de una manera intercambiable. El concepto de Estado es permanente, es la organización política de la sociedad, capaz de crear Derecho, mientras que el gobierno no tiene esa potestad, sólo se encarga de administrar las normas y de lograr el cumplimiento de los fines del Estado (que comprende Nación, Territorio y Gobierno).

En conclusión, el gobierno ha perdido el rumbo, y cree que los graves problemas del organismo social se solucionan con un insuficiente consejo de seguridad, que al final no cumple sus compromisos, y no con políticas públicas reales, estables, permanentes, que satisfagan las necesidades cotidianas de todos los asociados, que somos todos los colombianos. Y esto no es, obviamente, lo que dijo la vicepresidenta: “estar atenidos a ver qué hace el Gobierno”, no. Es que es obligación del Gobierno.

Ayer fue en Popayán el consejo de seguridad, hoy en Antioquia y Bolívar, hace unos días en Llano Verde, Cali, y en Samaniego, Nariño, mañana, y pasado mañana, ya veremos. Se realizan tantos consejos de seguridad como masacres van ocurriendo…

*********************************

Otros editoriales de este autor:

Los inservibles consejos de seguridad
Sigue a Proclama en Google News
También te puede interesar
Deja Una Respuesta
Abrir el chat
1
Paute aquí
Hola 👋
¿En que podemos ayudarte?