Miércoles, 23 de septiembre de 2020. Última actualización: Hoy

Los contundentes mensajes del cambio a la historia

El viernes 17 julio, 2020 a las 5:10 pm
LOS CONTUNDENTES MENSAJES DEL CAMBIO A LA HISTORIA

Los contundentes mensajes del cambio a la historia

Los contundentes mensajes del cambio a la historia
Otros artículos de este autor aquí

Es posible que algunos de los que hoy hablamos de la pandemia, no sobrevivamos a ella, pero, si debe quedar el anuncio que se comparte y que recorre el mundo, en procura de hacer lo que generaciones anteriores hicieron, construyendo cambios, para lograr la supervivencia.

Si se toman solo unos asuntos de la crisis, fácil es discernir, que esta situación producirá más modificaciones que las resultantes de las dos últimas guerras mundiales.

El acontecer del poder en los Estados Unidos, no es tan de teatro como aparenta, en el fondo el señor Trump, es el mejor exponente del agotamiento del sistema capitalista mundial, no son cuestiones coyunturales, es la crisis al interior del propio imperio, o será que la Casa Blanca ya no queda en Washington.

Negar el calentamiento global, la desertización, la contaminación, distraer diciendo que el coronavirus es mentira frente a miles de cadáveres, hacer muros para esconder las debilidades, y aun amenazar con mermar la educación desfinanciando a la universidad, no son situaciones del azar, son muestras claras de la crisis.

Que el Washington Post, editorialice en contra, quien lo creyera; de la razón de ser del imperio norteamericano, además, criticando como el país cuna de la cultura de varios siglos como Italia, que paga millonarias sumas de dólares por un futbolista, no tenga camas para salvar sus adultos, y advierte: “o muere el capitalismo salvaje o muere la civilización humana”.

La Carta de los Ochenta más ricos del mundo, solicitando a los gobiernos de todos los países, les cobren a ellos más impuestos, con toda seguridad, no es miedo al infierno o al purgatorio, ellos no tienen religión, es solo la exteriorización del temor a la revuelta mundial, que vendrá después del confinamiento.

El señor Adam Smith y también Carlos Marx, si es cierto que se puede dar tal posibilidad, deben estar no removiéndose en sus tumbas, sino dando volteretas, ambos estupefactos de lo que está aconteciendo: ni se dará la revolución universal, ni se rebosará la copa para que los otros beban, simplemente se romperá el cristal.

La posición del señor Noam Chomsky, destacada figura norteamericana advierte, como: “solo la organización social, activa y dedicada, puede ofrecer una esperanza para lidiar con las graves crisis que se enfrentan ahora, sumándose a las voces de quienes propugnan por un bloque internacional, para estas consideraciones”.

Lo cierto es que, el futuro le agradecerá al coronavirus, el haber modificado el destino del mundo, al cambiar el sentido de acumulación de la riqueza, el fin de las inequidades, y la concepción de explotación de la naturaleza, si lo conseguimos dice confiado Stephen Hawking, “habremos alcanzado el conocimiento de la mente de Dios”.

Ver desfilar la bandera de Suiza, el día nacional de su gigante vecino, Francia, en agradecimiento por haber prestado sus camas de oxígeno, crea y envía un mensaje al mundo: “de pronto si se puede”.

Las religiones, comprenden que la supervivencia depende de la idea del momento, encuentran en la protección de la naturaleza el sendero a Dios. No renuncian y ni se cambian los Papas, porque sí.

Los que hasta hace poco tiempo eran los dueños absolutos del poder en el mundo, pasan como los bufones de la edad media, embalsamados con olor a excremento.

Los llamados países del mundo atrasado, de donde salen las materias primas para el desarrollo de los otros hemisferios, no encontraron los resultados de la ciencia, porque estos se quedaron con la pobreza y ellos con las deficiencias, el problema no fue el coronavirus, las vulnerabilidades.

Mientras estas situaciones recorren la tierra, nosotros no podemos continuar expectantes, la dignidad exige el cambio, o miramos las realidades o les quedaremos debiendo a los nietos el esfuerzo, si queda mundo para ellos.

La inteligencia humana, debe estar más allá del susto y de las estadísticas de la muerte, el legado está en la capacidad para adelantar acciones dirigidas a la supervivencia del hombre. Así se recibió la historia y así deberá entregarse.

Sigue a Proclama en Google News
Deja Una Respuesta