ipt>(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
Miércoles, 26 de febrero de 2020. Última actualización: Hoy

LIBRO DE LA DESMESURA

El miércoles 22 enero, 2020 a las 10:25 am

LIBRO DE LA DESMESURA

LIBRO DE LA DESMESURA

   Estoy ante un libro de treinta páginas, cuya lectura y valoración quiero compartir. El autor responde al nombre de Víctor Rivera, de la novísima generación de poetas caucanos; él es nacido en Popayán, 1980. El título del libro es una paradoja, porque, fíjese usted, ¿qué desmesura pueden ser treinta páginas? Pues esa es su gracia, que desde el título, Desmesura, el poeta se distancia de la común opinión. Esquiva el sentimiento y va al pensamiento, que es el objeto de la paradoja.

   Todo en este pequeño libro vela un significado, desde su impresión en El Taller Blanco Ediciones, de Bogotá. Juega con la paradoja del poeta, al incluirlo en una colección que llama Voz Aislada. La edición es de diciembre de 2019, para que se pueda leer en 2020. Una edición con pasta casi dura en color beige perla, y guardas negras como un universo nocturno, increado. Por la tersa superficie de la portada danzan tres peces bailarinas.

   Para que un profesor de lenguaje y literatura pueda explicarles a sus alumnos la poesía, los manuales le avisan que hay dos elementos básicos: emoción (sentimiento) y misterio; que quizá tenga aplicación en un soneto, pero no en este poemario que no tiene sino un poema unitario de dieciséis estanzas. De entrada, es esa la dificultad con que se encuentra el lector, si su intención es la comprensión.

   La poesía de Víctor Rivera no se resuelve en frases y/o unidades de sentido. En esta poesía riveriana el protagonista es el lenguaje, palabra a palabra. Como el Apocalipsis de Juan, en donde todo o casi todo tiene un valor simbólico, es decir, plurivalente. Quiere esto decir que, para entenderle, hay que traducir en ideas los símbolos que propone. He ahí el riesgo de acertar, o falsear, el sentido de su mensaje.

   Voy, entonces, tras esos riesgos intentando una interpretación lo más libre posible. Con una clave que el poeta consigna en este epígrafe: “Para que cambien de curso los ríos/ Y te lleven atrás hasta sus fuentes” (Odisseas Elytis). Hay una atmósfera mítica, como técnica de leitmotiv, que funciona como unidad temática: En el principio la luz y el oro de los peces/ el espacio desmesurado. Y así, imagen tras imagen, imágenes poderosas, es como el autor reviste de certeza el mensaje de lo que somos u obstinadamente nos empeñamos ser: las formas que hiciste del barro puro de tu silencio, (…) muchacha, si en nosotros fuera tu silencio y tu paz y tu violencia. 

   Y así, entre la desesperanza y la esperanza tejidas por un poeta que cifra en el silencio (él mismo es silencio, escucha) una manera de estar en este mundo: ¿qué harás con el que habla con lenguaje de otro reino, / sin ver su árbol, arredrado en la luz de su espejo? Para dejarnos en el ámbito de un misterio que ronda esta poesía, el silencio: Vengo a decir todo lo que se sabe, (…) Todo lo que no se ve, pero se sabe. (…) Eso que nunca alcanzó la voz.

****************************

Otras publicaciones de este autor:

LIBRO DE LA DESMESURA
También te puede interesar
Deja Una Respuesta