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LAS MÁSCARAS DE LA JUSTICIA

El domingo 23 abril, 2017 a las 7:17 pm

Marco Antonio Valencia Calle / valenciacalle@yahoo.com

Mucha gente desconfía de la “Justicia” como de los callejones oscuros en un pueblo de ladrones.

La misma “Justicia” se labra su mala fama cuando alguno de sus miembros actúa de manera sospechosa, y parecen más actores de televisión que abogados de universidad.

Cuando los agentes de justicia actúan con ligerezas mediáticas que terminan en nada pero al final afectan el buen nombre de las personas, le hacen un gran daño al sistema. Cuando agentes de justicia profieren fallos raros donde parece que “el peso de la justicia se le aplica a los inocentes, pobres y sin plata; pero a los ricos y culpables se les libera”… se le hace un gran daño al sistema.

Es común ya, ver en la televisión grandes despliegues en las capturas de “personajes públicos”, que a los pocos días los mandan a su casa a cumplir penas ridículas o los absuelven del todo. O ver que dejan libres a los culpables confesos porque técnicamente se hizo una mala captura, o ver que dejan salir de la cárcel a los culpables con el típico y amañado “vencimiento de términos”; y todo eso, en desmedro del buen nombre de “Justicia” que pareciera actuara más en busca de un show de televisión, que de un accionar serio, responsable, ético, técnico, jurídico.

Y como si ese problema fuera poco, ahora tenemos que gracias a la democracia, sistema político que implica libertad de expresión y uso libre de las redes sociales por internet, mucha gente se auto-gradúa en la sala de su casa de fiscal y juez, en desmedro de la Justicia y profiere fallos de inocencia o culpabilidad a través de su cuenta de Facebook.

Así tenemos a “fulanos” dedicados a censurar los procesos judiciales para defender por “redes sociales” a los acusados por simpatías políticas o familiares, y de inmediato los acusadores pasan a ser acusados, y los acusados almas a los que hay que defender de la injusticias de la justicia.

Esta semana en Popayán pudimos vivir algo “de ese drama de la Justicia” para ilustrar un poco más mi comentario de hoy: Las autoridades capturaron a nueve personas por minería ilegal y tráfico de influencias, entre otros delitos, donde están involucrados un concejal y un diputado que dio para hacer de las capturas un tema de interés público más que judicial.

Pero es tanto el descrédito de “la Justicia” que de inmediato, por la captura de los políticos, muchos fulanos (incluyendo periodistas graduados de abogados) tildaron el evento como un show mediático desvirtuando el trabajo investigativo y judicial ante la opinión pública. Y en cuestión de minutos las redes sociales se activaron condenando a unos y absolviendo a otros. Unos acusaban a las autoridades de abuso, y otros pedían condenas brutales contra los políticos.

Lo que estamos diciendo aquí, es que los agentes de Justicia deben recuperar su buen nombre trabajar más en favor de su misión; y nosotros como ciudadanos tenemos que aprender a respetar la Justicia y a esperar fallos judiciales antes que defender o acusar a alguien desde opiniones (porque nadie sabe lo que para en el corazón y la intimidad de nadie, decían los abuelos).

Y si nos atenemos que los jueces de Facebook juzgan desde la opinión y los jueces (por mediáticos que sean) juzgan desde las evidencias, deberíamos creer en los agentes de Justicia. Pero, y aquí viene el pero, han pasado tantos desmadres en sus actos, que mucho de lo que hacen es sospechoso de politiquería o de afanes protagónicos.

La democracia nos otorga deberes y derechos. Y uno de esos deberes es respetar el buen nombre de las personas y las instituciones.

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