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Las dos pirámides

El jueves 14 febrero, 2019 a las 11:09 am
Poesía que reivindica
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Pertenecer a los Testigos de Jehová es tan beneficioso, o más que afiliarse al Centro Democrático: va sobre seguro en los beneficios; primero, son los únicos que se salvan, los únicos que tienen la razón, y, segundo, les entregan dinero para fortalecer su negocio, ya de por sí fortalecido con la “bendición de Dios”, algo parecido a Agro Ingreso Seguro: basta con echar un ¡Eepaaa..! En un conjunto vallenato, y yá, arreglado el problema de por vida, para eso está FEDEGAN.

Pues a los testigos… les sucede lo mismo: es considerada, en el mundo, la pirámide más grande que exista, sin que el sistema financiero se escamote, o los gobiernos los tengan como un riesgo para la seguridad nacional y para el sistema económico mundial. En resumidas cuentas encajan muy bien en el sistema capitalista, de libre mercado, de libre empresa. Desde luego el negocio de los Testigos… está en las personas que reclutan, quienes tienen asegurada la salvación eterna por formar parte de los 144 mil beneficiados del Reino de Dios, una cita del apocalipsis interpretada literalmente por sus fundadores, el estadounidense Charles Taze Russell en los años 1870 en el condado de Allegheny, Pensilvania. Ellos mismos se denominan cristianos restauracionistas, milenaristas y antitrinitarios, pertenecían al movimiento Estudiantes de la Biblia. Su sesgo antitrinitario les impide reconocer, por ejemplo, a Jesucristo como Dios, llamándolo Profeta menor. No reconocen ecumenismo, ni nacionalidades.

Pero volvamos al negocio. Si tú has entrado al Reino de Dios, es decir, formas parte de los 144.000, puedes organizar una iglesia. Los requisitos son mínimos: Te puedes casar, pero estás impedido para tener hijos. Te consigues 30 personas, y ya puedes organizar tu iglesia. Te llega la revista Atalaya, único documento de estudio, y tus mentores (El grupo gobernante) te financian la construcción del edificio para la iglesia (Salones del reino), y para tu vivienda. Desde luego tienes que pagar esa financiación en cómodas cuotas, con el debido interés, dinero que provendrá de las donaciones de tu congregación, del que, también, tienen que quedar tus réditos para tu sostenimiento. Ahora, si uno de tus súbditos organiza otra iglesia, tú tendrás derechos a los beneficios que adquiera tu mentado.

Un aspecto interesante. En los Estados Unidos, de las sectas que más prosélitos incorpora es la de los Testigos de Jehová. Ellos asumen que no son proselitistas, su campaña es personalizada, casa por casa, y con la distribución gratuita de sus publicaciones, Atalaya y ¡despertad! Tal como el CD, los Testigos de Jehová tienen un presidente eterno, un “Colombiano distinguido”, se caracterizan por su fanatismo, descalifican a todo aquel que no pertenezca al “Reino”, evitan relacionarse con personas que no pertenezcan a su credo, y en el establecimiento de “Reino” esperan la eliminación física de todo aquel que no forme parte de los 144 mil salvos, desde luego todos pertenecen a su credo. Es como si hubiera que matar a todos los castrochavistas, a los comunistas, a los católicos engañados por sacerdotes instrumentos del diablo, a los intelectuales que conocen la chocante teoría del socialismo. Así quieren refundar la fe, refundar la patria, para lo que todo vale, incluso el asesinato selectivo y el patrocinio de golpes de estado a gobiernos extranjeros.

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