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Jueves, 18 de agosto de 2022. Última actualización: Hoy

Las consecuencias de un trabajo mal hecho

El lunes 6 junio, 2022 a las 6:08 pm
Las consecuencias de un trabajo mal hecho
Imagen de referencia, tomada de: https://www.iko.com/

Las consecuencias de un trabajo mal hecho

Alfonso J Luna Geller

Desde la Edad de Piedra, cuando la gente buscaba la mejor cueva o el mejor abrigo para disfrutar del bienestar que le exigía su cuerpo tras la dureza del día a día, la construcción del hogar ha requerido absoluta consagración y la más esforzada inversión de recursos económicos para poder brindar a la familia seguridad y calidad de vida.

Construir la nueva casa poco a poco es emocionante, desde que se buscan las asesorías profesionales y se continúa con la preparación del terreno, caminos y patios, cimentación y sistema séptico, colocación de estructura o armazón, pisos, paredes, plomería y sistemas eléctricos y tecnológicos…

No existe nada más satisfactorio que ir creciendo en ilusiones al mismo ritmo en que van pegando ladrillos. Cada pared levantada es sinónimo de bienestar personal, de seguridad, y, sobre todo, de alegría. Igualmente, es sensación de éxito porque ves que tus esfuerzos se van convirtiendo en patrimonio familiar, que da confianza y tranquilidad.

En nuestro caso, por la escasez de recursos, fueron varios años de esperanzas acumuladas, mientras mi esposa hacía trabajos de paisajismo y jardinería, hasta que al fin pudimos contratar la instalación de los techos. Ya casi acabábamos la primera parte de las obras. Nos íbamos acercando con muchos sueños familiares a la inauguración de la vida en pequeña propiedad rural.

El techo era la cúspide, la primera línea de defensa de la casa contra los elementos de la naturaleza. Todo iba bien, solo faltaba el remate, hasta cuando apareció quien logró derrumbar todos los anhelos, aplazar la ocupación de la casa y convertir la superación en desengaño y en pérdidas económicas. Contratamos la frustración.

Nos equivocamos de contratista. El señor Emiliano Cuéllar (Metálicas El Zarco – Paola Andrea Andrade Hincapié – así figura en facturas y recibos) dejó en la obra la muestra de todos los errores humanos que se pueden cometer cuando de techos se trata. Al parecer, la firma no tenía ni idea sobre cómo debería funcionar un tejado. Sin embargo, firmó el contrato con el que fuimos engañados: cuando llueve, el aguacero parece más intenso en las habitaciones que en el patio.

Aún no he comprendido por qué nos dejamos contaminar de la inexperiencia, la ignorancia, la falta de profesionalismo y la irresponsabilidad de este señor contratista… Entendí al final que cualquiera puede caer por las apariencias, ser víctima de la mala fe que puede llegar hasta tu propia casa.

A propósito de este asunto, me han llegado testimonios de otras personas que en Santander de Quilichao también fueron trampeadas por el mismo sujeto.

¿Pueden imaginarse, con la llegada de ese petardo, adónde fueron a parar inversiones e ilusiones? Estábamos pensando volver a buscar la mejor cueva o el mejor abrigo para poder disfrutar del bienestar que exige el cuerpo tras la dureza del día a día, pero nos recordaron que cuando se violan los derechos de las personas deben actuar las autoridades.

Nunca estuvo en nuestros presupuestos padecer incumplimientos de terceros que afectaran nuestra calidad de vida familiar, por eso, tenemos que acudir a la Justicia para buscar reparación por una obra mal hecha, que, por sus múltiples defectos, no se ajustó al proyecto inicial contratado.

Entonces, la reclamación por las obras mal ejecutadas nos obliga a aplazar planes familiares previstos y a recomendarles a amigos, familiares, y a todo el que necesite contratar este tipo de obras, que ojalá no se equivoquen como nosotros.

El proceso jurídico que se inicia también exige mayores gastos, claro que por Ley éstos deben ser cubiertos por quien los causa, eso es responsabilidad civil, en este caso el contratista que incumplió (Emiliano Cuéllar), además de la asistencia de un abogado especialista en la materia, y de un ingeniero o arquitecto que realice el informe técnico sobre la ejecución de la obra y sus diferencias con lo acordado; así como las reparaciones que sean necesarias hasta entregar un producto terminado que cumpla técnicamente con las funciones para el cual fue contratado y pagado.

Esperamos, por decisión de las autoridades judiciales, superar esta situación angustiosa, el perjuicio económico, el sueño familiar frustrado y el dolor moral de haber sido engañados.

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