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Sábado, 2 de julio de 2022. Última actualización: Hoy

LA RETÓRICA DE LA EDUCACIÓN COLOMBIANA

El martes 24 febrero, 2015 a las 7:47 am

CREPITACIONES 2015

El próximo jueves 26 de febrero del año en curso, por convocatoria expresa de la FECODE (Federación Colombiana de Educadores), y su filial ASOINCA (Asociación de Institutores del Cauca), se realizará una gran movilización nacional del Magisterio Colombiano, incluyendo una toma a Bogotá, siendo la primera de este año y una más dentro de las muchas que se han realizado a lo largo del agitado historial de la educación en nuestra patria, la cual siempre tiene que recurrir a esas formas de lucha social y de reivindicación para hacernos ver y demostrar que existimos, por la dignificación de la profesión de ser Maestro, Educador, Docente, Institutor o Profesor, según la forma cómo nos entiende y nos distingue la gente en su sabiduría popular, sabiendo que es la profesión más ingrata y vilipendiada por los gobiernos de turno.

Antes de entrar en materia, comentando los justos puntos del pliego de peticiones, que ese día se van a presentar ante el MEN (Ministerio de Educación Nacional), según lo expresado por la Ley, Decreto 160 de 2014, permítanme ustedes amables lectores, comentar a vuelo de pájaro, cómo hemos conseguido mejorar un poco nuestro actual nivel de vida en nuestro rol de educadores, NUNCA POR DECISIÓN PROPIA DE LOS PRESIDENTES COLOMBIANOS O MINISTROS DE EDUCACIÓN, sino saliendo a las calles a protestar, a gritar y a exigir nuestros justos derechos, “quemándonos bajo el sol canicular”, sudando la gota fría y la gota gorda, recibiendo las andanadas de la represión pública con sus gases lacrimógenos y bolillazos (en un primer momento de la represión) y ahora, el fatídico ESMAD (Escuadrón Móvil Antidisturbios), en un segundo momento “moderno” de la misma, una especie de guardia pretoriana de los gobiernos de turno, empecinada en acallar a como dé lugar los movimientos de protesta, de cualquier condición o grupo social, como la muerte del estudiante Johny Silva, en la Universidad del Valle, el 5 de septiembre de 2005.

MARCHA DE MAESTROS - MAGISTERIO NACIONAL

De esta manera, comparto solamente dos momentos álgidos de esa lucha eterna contra la bendita retórica gubernamental, que siempre “habla y habla de la educación”, pero al final no hace nada a favor de ella. En el año 72, cuando estábamos luchando por conseguir la aprobación del actual Estatuto Docente 2277 (el cual ha sido hasta ahora el mejor compendio justo de conquistas sociales logrado por el Magisterio), siendo Ministro de Educación, Luis Carlos Galán Sarmiento (Q.E.P.D.), estuvimos en paro nacional más de tres meses largos, sin ningún pago, con marchas y protestas a granel, con represión considerable, hasta que a fin logramos el objetivo, con sudor, lágrimas y sangre. El otro momento, fue en Puerto Tejada, cuando en el año 80, supe lo que era la bota militar y la bayoneta, cuando hacíamos una marcha de protesta, durante el mandato del ex presidente Julio César Turbay Ayala (Q.E.P.D.). Un contingente militar nos paró en la calle, llevábamos unas pancartas, queríamos seguir, entonces ellos se nos abalanzaron como lobos sedientos, nos arrodillamos y con sus botas nos golpearon (allí supe a qué huele una bota militar), y con sus bayonetas nos dañaron las pancartas. Algunos compañeros fueron llevados a la cárcel. Yo me salvé de milagro.

Habiendo recordado parte de la historia de la educación colombiana, comparto ahora los 5 puntos del pliego de peticiones, a presentarse el jueves 26 de febrero del presente año: nivelación salarial (habida cuenta que los salarios de los profesores son los más bajos, comparados con los del resto de trabajadores oficiales), un servicio digno de salud, resolver de una vez por todas el nivel salarial de los docentes del 2278 (o nuevo estatuto docente) y mejorar en debida forma la situación económica de los educadores del grado 14, teniendo en cuenta sus maestrías, doctorados y especializaciones, aceptación de la jornada única solamente cuando haya la debida estructura (dotación, alimentación, número de profesores, de estudiantes, transporte, salario profesional).

Como nos damos cuenta, falta mucha tela para cortar. El día que en Colombia nuestros gobernantes le den a la educación el trato digno que se merece, ese día habrá surgido una nueva Colombia. Como dijo Kant:

“Tan sólo por la educación, puede el hombre llegar a ser hombre. Un hombre no es más que lo que la educación hace de él”.

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