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La pelea de Cedelca, CEO y el municipio de Santander

El lunes 20 diciembre, 2021 a las 10:06 am
La pelea de Cedelca, CEO y el municipio de Santander

La pelea de Cedelca, CEO y el municipio de Santander.

Felipe Solarte Nates

Cuando el gobierno de Gaviria propició el desarrollo de la Constitución del 91 para convertir a Colombia en un Estado Social de Derecho, más democrático y descentralizado, también inauguró la radical apertura de la economía y del neoliberalismo, abriendo puertas a importaciones sin límite que arruinaron la precaria industria y agricultura nacional, y también a la privatización de la salud, educación, las pensiones y los servicios públicos de acueducto, recolección y tratamiento de basuras y energía.

Durante los dos gobiernos de Uribe fue cuando más se aceleró este proceso y el gobierno nacional, además de completar el desmantelamiento del Instituto de Seguros Sociales – ISS, Telecom, etc., impulsó la venta a particulares de las empresas departamentales de energía, en las que era mayor accionista. En esa tarea nombró a la eficiente Eva María Uribe en el ministerio de Hacienda, para intervenir a las empresas de servicios a las que camarillas políticas y sindicales de los departamentos por décadas habían ordeñado y tenían en riesgo su estabilidad financiera.

En la redada cayeron empresas como EMCALI y CEDELCA, a las que el gobierno, con la Ley 550 les impuso nuevos administradores y mientras tanto, en el Congreso, les aprobaron leyes para allanar el camino a la privatización de los servicios públicos.

Por el peso de la clase dirigente, sindical y empresarial del Valle y de Cali, que lo impidieron, a EMCALI, no pudieron desmantelarla ni privatizarla; pero a Cedelca, sí, después que el gobierno nacional en la práctica, liquidó a la empresa original, desconoció las acciones del departamento y los municipios que representaban cerca del 30% del valor de la empresa y además ignoró convenios firmados con los municipios, como el de 1962, que a cambio de ceder a CEDELCA, la microcentral de Mondomo, le garantizaba a Santander de Quilichao, servicio de energía sin costo para las edificaciones municipales, centros educativos y deportivos.

Hecha la maniobra de estructurar una nueva empresa, el cascarón de CEDELCA, siguió existiendo nombrando un gerente, con viáticos y otras arandelas generosamente remuneradas, más una reducida nómina, para cobrarles la irrisoria mensualidad: al sindicato patronal administrador de las redes y las microcentrales de energía, con grandes ganancias para los directivos sindicales, y a los encargados de comercializarla, que ahora es CEO, después que por incumplimiento en los términos le quitaron el contrato a la compañía privada inicialmente favorecida.

En estas circunstancias el gobierno nacional fue el que liquidó a CEDELCA y estructuró otra empresa de papel y de contentillo burocrático a los políticos, para entregarle a particulares lo pulpo del negocio, representado en la administración de las microcentrales y redes eléctricas  (el sindicato) y la distribución y venta de energía (CEO), desconociendo los convenios que la CEDELCA original había firmado con los municipios, al igual que el valor de las acciones, que después de que el entonces gobernador Negret las revalorizó, con lo correspondiente a regalías de la hidroeléctrica de la Salvajina, equivalían a cerca del 30%, repartidas entre el departamento del Cauca y los municipios.

En esas circunstancias, la pelea del departamento y de los municipios como el de Santander, hay que darla contra el Estado que les rapiñó sus derechos y no contra particulares, a los que con nuevas leyes y siguiendo el patrón neoliberal de privatización de servicios públicos, legalmente les entregó el derecho a vender energía.

Mientras el Estado no asuma su atropello y desconocimiento de los derechos del municipio de Santander, a los que accedió mediante la escritura de 1962, CEO, el arrendatario del derecho a vender energía en el Cauca, podrá cobrarles la prestación del servicio a los usuarios residenciales, industriales y gubernamentales, si antes no hubo aclaración y acuerdo previo para exonerar al municipio. 

Esa pelea deben apoyarla los congresistas caucanos, que en repetidas ocasiones y varios períodos le han sacado el cuerpo a tomar el toro por los cuernos, y a los que el alto gobierno ha transado con bombones, como el nombramiento del gerente y la reducida nómina, del cascarón castrado en que quedó convertida CEDELCA.

La pelea como está casada no favorece al municipio de Santander de Quilichao, y sí a CEO y a los abogados, que mientras el pleito esté vigente tienen la ubre llena asegurada y la deuda seguirá creciendo y arriesgando el futuro financiero del municipio.

Al municipio de Popayán le sucedió algo parecido, cuando desde la alcaldía de Felipe Fabián Orozco, dejaron de pagarles a los ingenieros Solarte, lo pactado por la construcción de varias vías en la alcaldía de Luis Fernando Velasco Chávez, hace más de 20 años.

La deuda que con intereses ascendía a cerca de $140.000 millones, después de largo pleito en los tribunales, el municipio de Popayán deberá cancelarla en cuantía cercana a los $80.000 millones, según reciente notificación al alcalde Juan Carlos López Castrillón.

Con la legislación vigente que siguiendo políticas neoliberales aplicaron sucesivos gobiernos, CEO, está prestando un servicio pactado con nuevas leyes y con los recibos lo comprueba.

El Gobierno nacional, asumiendo la deuda, es el que debe responder por lo que, a lo “jeta de puerco”, hicieron al desconocer las acciones que tenían el departamento y los municipios en la antigua CEDELCA y los convenios, como el firmado en 1962, mediante el cual el municipio tendría libre servicio de energía para sus instalaciones a cambio de ceder la microcentral de Mondomo.

Mientras tanto CEO seguirá suspendiendo el servicio a la sede administrativa de la alcaldía y otras dependencias municipales, como medida de presión para el pago de la deuda que con intereses supera los $42.000 millones.

Los congresistas caucanos apoyando al municipio de Quilichao deben mostrar su gonadal talante que hasta ahora ha estado escondido.

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