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La iglesia de San Antonio

El jueves 29 noviembre, 2018 a las 8:48 am

Crónicas de viaje – La iglesia de San Antonio

La iglesia de San Antonio

Con razón los protestantes (léase evangélicos) acusan a los católicos de idólatras. El cúmulo de santos, elevados a tal categoría por la ley romana, múltiples y variados, además los que la gente en su cultura religiosa toma como beneficiarios de múltiples gracias, que buscan alcanzar por apalancamiento de algún difunto declarado en sublimación por atribuirle favores divinos. Claro que la idea de los milagros de los santos viene del precepto de la intercesión, y, más allá, de la resurrección de los muertos, cuestión de fe hecho dogma, lejos la idolatría primitiva, por lo que la prevención protestante no tiene fundamento.

Un santo a quien se le atribuyen especiales favores en el campo del amor es San Antonio. Su basílica en Lisboa, la Igreja do Sao Antonio, está justo frente al Jardim Do Augusto Rosa, por la calle Largo de Sé, al lado del museo del mismo santo. Su figura, un monumento ubicado junto al atrio, compasiva y cautivante, no pasa desapercibida, cuando el transeúnte se aventura por estas calles empinadas y con adoquines, hacia el Museo de Lisboa o al Teatro Romano. La iglesia está construida en el sitio donde se atribuye nació el santo en 1195, inaugurada en 1767, convertida en monumento nacional. En el museo se encuentran los objetos personales del santo, algunas reliquias, se puede ver la estrecha celda donde habitaba.

A San Antonio le atribuyen protección y conquista para mujeres solteras, se encomiendan a Él las muchachas para que las dote de novio. Es común ver entonces frente a su altar damas de edad diferente, arrodilladas, balbuciendo rezos con suma piedad, o con los brazos extendidos para que el poder del santo llene su cuerpo y su corazón de amor, y las conduzca al casamiento. Raro en la era digital, cuando sería más fácil poner un aviso en las redes sociales o ir a una agencia de matrimonios. Aunque más seguro es San Antonio, por los chascos que ha hecho pasar a muchas los mentados enamoramientos por Internet. Ahora mismo me entero de los sufrimientos de una chica envuelta en un amorío por las redes sociales, llevada bajo palabra de matrimonio a los Estados Unidos, y abandonada a su suerte después de separarla de su hija a la fuerza.

San Antonio también ocupa lugar preponderante en la santería cubana y brasilera, para desatar amores, la misma adoración los mismos rezos, al revés, o poniendo la imagen el santo de cabeza, para que una persona desaparezca de la vida de un desamorado. San Antonio es el mismo que refiere Celina y Reutilio, inscrito en la simulación santeril con que los negros cubanos buscaban adorar a sus orishas y dioses tradicionales de la religión yoruba, traídos a Cuba por los africanos. Entonces San Antonio disimula la rebelión, encarnando el grito desgarrador de hombres y mujeres negros como manifestación de libertad.

Y en ese espacio de Lisboa, el museo de San Antonio y su Igreja do Sao Antonio, para visitar con el tenor de la piedad, o con la escondida malicia de las mujeres que una vez soñaron con encontrar el hombre que las haría felices, porque todavía se sueña, todavía se siente a pesar de los ruidos.

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Otras publicaciones de este autor: https://www.proclamadelcauca.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/diogenes-diaz-carabali/

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