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La generación de cristal y la falla de la Matrix

El lunes 24 mayo, 2021 a las 3:24 pm
La generación de cristal y la falla de la Matrix

Protestas en Colombia, la generación de cristal y la falla de la Matrix.

Por: Omar Orlando Tovar Troches -ottroz69@gmail.com-

Si bien es cierto que, para las personas agrupadas, incluso con altos niveles de menosprecio, dentro de la llamada generación Z o de Cristal, la alusión a la llamada Matrix*, ya es cosa de viejos, cuchos, cacrecos, rucos, veteranos o de vieja guardia; la verdad es que, durante las últimas tres semanas, esta generación, tratada hasta ahora, con descortesía y desdén, ha logrado poner en jaque la realidad alternativa de injusticia, corrupción y muerte, impuesta por las elites de cuchos y jóvenes envejecidos, a manera de sofisticada matriz de verdades a medias, estados de opinión y falsos positivos, sobre la sociedad colombiana, desde hace más de doscientos años.

La realidad virtual, en la que muchos colombianos y colombianas, realmente de bien, han vivido durante muchos años, no por haber elegido la pastilla equivocada, sino por la asqueante manipulación de sus necesidades y aspiraciones, por parte de una clase dirigente, ahora puesta en absoluta evidencia; se ha empezado a resquebrajar.

Esta falla de la matriz del establecimiento, ha sido expuesta, no por un héroe tipo Neo*, sino por la generación de cristal; una progenie de muchachos y muchachas, que nacieron a partir del año 1995 y a quienes se les ha caracterizado como “inestables” o “inseguros” y en extremo sensibles ante los problemas y las injusticias que se les van presentando en su vida cotidiana, por haber tenido padres que les brindaron todo, ocasionando en estos muchachos, un supuesto “carácter débil”**, asociado a la fragilidad del cristal.

Pues bien, esta muchachada, agrupada en la denostada, generación de cristal, ha venido demostrando que, contrario al estereotipo puesto por los mayores, ellos se han podido sintonizar con una realidad diferente a la que, paradójicamente se muestra en las redes sociales y medios tradicionales de comunicación, en las que ellos deambulan e interactúan con sorprendente capacidad, forjando una actitud férrea de oposición absoluta al actual estado de cosas de la sociedad, contraria a la supuesta fragilidad de carácter que se les atribuye.

La generación de cristal colombiana, ya no navega en el relato oficial de un prosperidad económica general del país, ellos y ellas, han venido construyendo en las redes y en el activismo de carne y hueso, un discurso alternativo, en el que la dignidad y el respeto por la diferencia, se han constituido en los principios axiológicos de su militancia, no obstante que esta construcción y este accionar, sean considerados por los mayores, cuchos, viejo, rucos, catanos, etc. (entre los que este opinador se incluye) como una muestra de exagerada corrección política.

Las protestas iniciadas desde el 2018, tienen como protagonistas a toda una generación de jóvenes de todos los estratos socio económicos, de todas las etnias y, aunque parezca inverosímil, de distintos sectores ideológicos, todos actuando sincrónicamente, no obstante, las naturales diferencias que entre ellos se encuentran presentes. Si bien es cierto que, existe una gran disparidad de causas y aspiraciones, la voluntad conjunta de los miembros de la generación de cristal, ha logrado poner de lado incluso, los intentos de manoseo de algunos sectores políticos del mal llamado centro, para imponer sus reclamos de atención, pero, sobre todo, de solución pronta y verificable a sus peticiones.

El éxito del llamado Paro Nacional, re iniciado el pasado 28 de abril, en todo el territorio colombiano, se debe, sin lugar a dudas, a la indeclinable actitud de persistencia y de valentía, mostrada por estos muchachos y muchachas de las primeras, segundas y terceras líneas, de estos jóvenes, orgullosamente pertenecientes a las guardias, indígena, cimarrona y campesina y de aquellos cuyo activismo en las redes, ha impulsado al resto de la sociedad, a vincularse al paro, quizás no por su aspecto reivindicativo, sino por la simpatía y solidaridad que han despertado, los miembros de la generación de cristal.

Desafortunadamente, en el otro lado, en el de los arquitectos de la matriz de la inequidad y la miseria, se encuentran otros colombianos, que, aunque en número minoritario, se han opuesto y se oponen, de todas las formas posibles, a que estos jóvenes y el resto de la sociedad movilizada, sigan exigiendo sus derechos y sus aspiraciones. En ese lado, el lado oscuro de la matriz y de la fuerza, se encuentran quienes se auto denominan, “gentes de bien”, esos mismos que impulsaron de todas las formas posibles, el no a la paz y que ahora, acorralados por la mayoritaria indignación y descontento en contra de los gobiernos que su codicia, egoísmo, avaricia, racismo e intolerancia, le impusieron a Colombia, no han encontrado forma diferente de aferrarse al poder, más que la violencia del pistoletazo y de la manipulación de los medios de comunicación a su servicio.

El Paro Nacional ha demostrado que la generación de cristal, no era tal; era de acero y que efectivamente, si había fallas en la Matrix y que, si hay otra realidad alternativa para Colombia, en la que los extremadamente peligrosos viejos, cuchos, rucos y jóvenes envejecidos de la clase política de siempre, están en pleno proceso de declive y en la que, si es posible que la dignidad y el respeto por la diferencia, sean los ejes sobre los que se puede construir una Colombia, realmente decente.

*ver: LA CONEXIÓN VERNE-OTALORA | www.MagazinCnc.Com y El diablo y sus máquinas de desinformación y guerra. | www.MagazinCnc.Com
** Las tres etapas de la generación Z o «cristal»: los maestros de la virtualidad (clarin.com)

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