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La función social de la propiedad

El domingo 8 noviembre, 2020 a las 9:27 pm

La función social de la propiedad

La función social de la propiedad

En la historia de la humanidad la institución de la propiedad se ha desarrollado logrando cosas maravillosas para la sociedad. Por ejemplo, las empresas, la tecnología, las democracias y los Estados Nación. Para el caso de la tierra, la institución de la propiedad debe analizarse despacio debido al significado que tiene para la supervivencia de la sociedad.

Pongamos como ejemplo el contexto político de la tierra durante el periodo de la Revolución en Marcha de Alfonso López Pumarejo, uno de los programas de gobierno más progresistas del siglo XX en Colombia.

En la década de los 30 el conflicto en las zonas rurales entre campesinos y terratenientes llega a un punto crítico y el Gobierno de Alfonso López Pumarejo expide la Ley 200 de 1936. Esta Ley tiene como objetivo evitar el conflicto entre los dos actores mencionados a través de varias estrategias. Por ejemplo, poner orden en los derechos de propiedad y el uso productivo de la tierra.

La primera estrategia defiende y beneficia a los colonos-campesinos frente a los terratenientes por haber abierto la frontera agrícola y haber trabajado para poner en uso productivo las nuevas tierras. El terrateniente no sale beneficiado porque no hace un uso productivo y por lo tanto no es legítima su propiedad. La propiedad del terrateniente basada únicamente en un título de propiedad expedido en Bogotá a través de sus contactos políticos y sociales sin ni siquiera conocer sus predios, no tiene ni pies ni cabeza en una sociedad moderna. De aquí nace el dicho de los campesinos de que “la tierra es para quien la trabaja”. La ley entonces permitía que las tierras ociosas de los terratenientes pasaran a manos del Estado para distribuirla entre los campesinos sin tierra que la pudieran trabajar. De esta manera se pretendía romper con la estructura agraria latifundista e ineficiente para modernizar el país. Finalmente, la ley tenia como objetivo defender a los campesinos que eran desplazados por los terratenientes a la fuerza, corriendo cercas, secando ciénagas, desviando ríos, quemándoles sus casas o enviando a la autoridad para desalojarlos de su propiedad.

Desde el punto de vista económico se observa cómo la tierra tiene una relación con la propiedad especialmente particular en comparación con otros factores de producción. Primero, porque es un bien excluyente. Y segundo, porque es un bien que produce alimentos para toda la sociedad. Por lo tanto, hay que tener un orden jurídico que tenga en cuenta su función social antes que su función privada porque de no ser así, los derechos fundamentales de la sociedad se verían vulnerados. Es inadmisible que las personas se mueran de hambre.

La pregunta fundamental para la sociedad nortecaucana actual es por un lado: ¿Cuánta tierra sigue siendo puesta a rentar en el monocultivo? ¿Quién está causando el desbalance entre la naturaleza y la economía agrícola? Y de otro lado: ¿Cuánta tierra tiene el Fondo Nacional de Tierras para el norte del Cauca? ¿En dónde está la tierra del Fondo Nacional de Tierras? ¿En dónde y qué cantidad de tierra ha sido adquirida con dineros del narcotráfico? ¿En dónde y qué cantidad de tierra ha sido adquirida a través del despojo de tierras? Y, ¿en dónde y qué cantidad de tierra fue adquirida aprovechándose de los bajos precios debido al conflicto armado?

Las ideas de la ley 200 de 1936 tienen una importancia enorme para el norte del Cauca por varias razones. La primera es que en el norte del Cauca no hay más tierras baldías para distribuir. El crecimiento de la población rural ha densificado la población rural. Hay aproximadamente 35.000 unidades agropecuarias viviendo en extensiones menores de 10 hectáreas (el 80% de los predios según el Censo Nacional Agropecuario, 2014). Esta esta es la zona que más alimentos produce para la sociedad y al mismo tiempo es la más amenazada por los problemas ambientales. Los recortes de agua y la deforestación en todas las cuencas vuelven cada vez más difícil la producción de alimentos y la sostenibilidad de estas economías.

La función social de la propiedad puede verse entonces como una idea que amplifica el concepto de productividad basado exclusivamente en el criterio de rentabilidad ya que incluye la sostenibilidad de la sociedad y el medio ambiente junto con la sostenibilidad económica. Esto quiere decir que los rentistas deben trabajar la tierra y diversificarla y que los bienes adquiridos ilegalmente deben ser devueltos a las personas que los trabajen productivamente para la sociedad.

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Alejandro Guzmán M
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